CSIF denuncia una grave irresponsabilidad del concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Alicante al poner en riesgo a ciudadanos en una procesión

  • Prensa y Comunicación

1 de apirila de 2026

Dio orden de autorizar el paso de dicha procesión por una calle que los bomberos habían indicado que debía permanecer cerrada por el desprendimiento de una cornisa.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato mayoritario en Policía Local y Bomberos de Alicante, quiere denunciar públicamente los hechos ocurridos en la jornada de ayer durante el desarrollo de la procesión que debía transcurrir por la calle Bazán.

Durante el recorrido, se produjo un desprendimiento de una cornisa que obligó a la intervención urgente de los bomberos de Alicante. Tras su actuación, los profesionales emitieron un informe técnico en el que se establecía que la vía debía permanecer balizada y cerrada al tránsito hasta la emisión del informe técnico de conservación de inmuebles al existir un riesgo real para la seguridad.

En un primer momento, y atendiendo al criterio profesional de los servicios de emergencia, la procesión fue desviada por una calle adyacente durante la bajada, actuando con la prudencia que exige una situación de peligro.

Sin embargo, posteriormente, el concejal de Seguridad dio la orden expresa de reabrir la calle Bazán para la subida de la procesión, ignorando de forma consciente y deliberada el informe emitido por los bomberos.

Como consecuencia directa de dicha orden, la Policía Local procedió a la apertura de la vía y al paso de la procesión por la calle afectada, actuando bajo indicaciones políticas y no bajo criterios técnicos de seguridad.

Esta decisión se adoptó en un escenario de máxima concentración de personas, con miles de ciudadanos y turistas ocupando las calles del centro de Alicante, incrementando de forma exponencial el riesgo ante cualquier nuevo desprendimiento.

La secretaria general de CSIF en el Ayuntamiento de Alicante, Marian Molero, considera estos hechos de una gravedad extrema, pues se ha puesto en riesgo la integridad física de la ciudadanía, despreciando el criterio de los profesionales cualificados en materia de emergencias.

Para CSIF, no es tolerable que decisiones de carácter político se impongan por encima de informes técnicos que tienen como única finalidad proteger vidas. Este tipo de actuaciones suponen una irresponsabilidad manifiesta y una temeridad inaceptable en quien ostenta competencias en materia de seguridad.

CSIF exige explicaciones inmediatas y la asunción de responsabilidades por estos hechos, así como garantías de que nunca más se volverá a desautorizar el criterio técnico de los servicios de emergencia en situaciones de riesgo.

La seguridad no es una cuestión de opinión ni de oportunidad política. Es una obligación. Cuando se ignoran los informes técnicos, se juega con la vida de las personas.

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