CSIF alerta sobre el colapso constante de las urgencias del Hospital de Valme: muchos pacientes permanecen hasta 48 horas pendientes de ingreso
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15 de enero de 2026
Tras más de 30 denuncias en una década, promesas incumplidas y ausencia de soluciones reales, “hemos llegado a una situación claramente insostenible para pacientes y profesionales”. Entre los factores destaca “el incumplimiento claro y continuado” de la ratio paciente/profesional: “supera ampliamente los límites recomendados”. CSIF reclama el aumento del personal en estructura “para no depender de retenes o de la activación de la alta frecuentación”
Sevilla, 15 de enero de 2026.- El sector de Sanidad de CSIF Sevilla ha denunciado este jueves la situación de “colapso constante” en la que se encuentra el servicio de Urgencias del Hospital de Valme, en el que actualmente “numerosos pacientes están permaneciendo hasta 48 horas pendientes de ingreso”, según explica la delegada de CSIF Sanidad Sevilla en este centro, Ana Jarén.
La responsable sindical señala, que desde el año 2013, “se han realizado más de 30 denuncias públicas”, alertando el colapso sanitario que sufre este centro y su área de referencia. Pero desde entonces y “pese a las promesas reiteradas sobre que la situación iba a cambiar, se realizarían obras y reforzarían los recursos, trece años después, el problema no solo continúa, sino que se ha agravado”.
El Hospital de Valme atiende actualmente a “una población mayor, con una demanda asistencial mucho más elevada”, sin que se haya incrementado, de forma proporcional, la infraestructura ni el personal: “seguimos con la misma dotación de hace veinte años, no se ha ejecutado ninguna de las obras prometidas y los recursos siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades reales”, explica Ana Jarén.
“Los pacientes ya no esperan 24 horas para una cama hospitalaria; ya no se diferencia la alta frecuentación y la no alta frecuentación, sino que en muchos casos, llegan a permanecer hasta 48 horas pendientes de ingresos”. Esta situación genera “un colapso constante en la urgencia y un deterioro evidente de la atención sanitaria”.
La falta de camas señalada por CSIF no se debe únicamente al aumento del número de pacientes, sino también a que “el perfil del paciente ha cambiado de forma significativa: ingresan en peor estado de salud que hace años, lo que impide dar el alta hospitalaria y asegurar un plazo razonable. Esto provoca un bloqueo prolongado de camas y agrava aún más la saturación del sistema”.
A esta situación se suma un “incumplimiento claro y continuado” de la ratio paciente/profesional. El número de pacientes por profesional sanitario “supera ampliamente los límites recomendados, lo que repercute directamente en la calidad asistencial y la seguridad del paciente y la sobrecarga extrema del personal sanitario de urgencia”. Además, los quirófanos continúan funcionando para intentar reducir las listas de espera quirúrgicas, “que también son elevadas y no pueden detenerse”.
En suma, todas estas circunstancias “impiden redistribuir recursos para aliviar el colapso hospitalario, manteniendo al sistema en una situación de tensión permanente”. Si a eso añadimos más de una década de denuncias, promesas incumplidas y ausencia de soluciones reales, el resultado es que hemos llegado a una situación claramente insostenible, tanto para los pacientes como para los profesionales”.
Ante este problema estructural, CSIF insta a implantar “medidas urgentes, inversiones reales y un refuerzo inmediato de personal que garantice el cumplimiento de la radio y atención sanitaria digna”.
