CSIF ERA informa: COMISIÓN NEGOCIADORA ERA ¿QUÉ HA PASADO Y POR QUÉ EL COMITÉ DE EMPRESA HA DECIDIDO NO FIRMAR?
29 de octubre de 2026
COMISIÓN NEGOCIADORA ERA ¿QUÉ HA PASADO Y POR QUÉ EL COMITÉ DE EMPRESA HA DECIDIDO NO FIRMAR?
Compañeras y compañeros:
Queremos explicaros qué ha ocurrido en las últimas reuniones de negociación con la Gerencia del ERA y por qué el Comité de Empresa ha decidido, por unanimidad, no firmar la propuesta de acuerdo con la Gerencia.
Sabemos que en los centros hace falta más personal, que llevamos años reclamando refuerzos y que cualquier incremento de efectivos es necesario. Precisamente por eso, creemos que merecéis conocer lo que ha pasado y los motivos que nos han llevado a tomar esta decisión.
Porque una cosa es querer aumentar las plantillas, y otra muy distinta aceptar cualquier propuesta, por insuficiente que sea, y encima sin garantías de que vaya a cumplirse.
¿DE DÓNDE VENIMOS?
El año pasado firmamos un acuerdo que recogía muchas reivindicaciones de la plantilla. Algunas se llevaron a cabo, como el reconocimiento del complemento de peligrosidad, el incremento de efectivos y la pasarela entre las carreras profesionales del ERA y del SESPA.
También se adquirió el compromiso de acabar con los contratos precarios a jornada parcial que todavía existen en el ERA, una situación especialmente injusta en un sector mayoritariamente feminizado.
Pero otras cuestiones quedaron pendientes, entre ellas el complemento de puestos de difícil cobertura y diferentes reivindicaciones que, un año después, siguen sin resolverse.
¿Y qué respuesta hemos recibido durante todo este tiempo?
Que depende de Empleo Público. Que se ha dado traslado. Que se están haciendo gestiones.
Y así, entre traslados y gestiones, ha pasado un año sin que esas reivindicaciones se hayan materializado.
Por eso, cuando comenzamos la negociación de este año, propusimos algo razonable: negociar por partes. Primero, cumplir el acuerdo del 2026, después negociar el incremento de plantilla para el 2027 y continuar con el resto de cuestiones pendientes.
Nuestra intención era avanzar, alcanzar acuerdos y conseguir mejoras reales para los trabajadores y trabajadoras.
¿QUÉ NOS HEMOS ENCONTRADO EN ESTA NEGOCIACIÓN?
A finales de octubre, y después de un inesperado cambio en la Gerencia, nos encontramos con que algunos compromisos que considerábamos claros ahora parecen no haber existido.
El primero, acabar con todas las jornadas parciales.
Ahora nos dicen que no se había acordado completar todas las jornadas en 2027,
Y eso no es lo que se habló.
Se puso expresamente sobre la mesa que sus jornadas se completarían en 2027, precisamente porque se nos había trasladado que en 2026 no existía presupuesto para hacerlo.
No podemos aceptar que ahora se pretenda dar otra interpretación a aquel compromiso.
El segundo, negociar de verdad dónde y cómo aumentar las plantillas.
La anterior gerente, hoy consejera, planteó inicialmente incrementar efectivos en siete centros que, según ella, estaban más avanzados en la implantación del modelo CUIDAS. Pero también manifestó que esos centros podían modificarse o ampliarse durante la negociación.
¿Qué ocurrió después?
El ERA presentó una propuesta. El Comité de Empresa la estudió y realizó una contrapropuesta, recogiendo las necesidades que conocemos de los centros.
Cuando volvimos a reunirnos, nos encontramos exactamente con la misma propuesta inicial.
Ni cambios, ni alternativas, ni una respuesta real a lo que habíamos planteado.
Tras una reunión especialmente tensa, en la que el Comité se sintió ninguneado, volvieron con otra propuesta que añadía cuatro plazas de enfermería, cuando inicialmente no habían incluido ninguna, y cuatro puestos de responsable asistencial.
Y aquí queremos ser claros: el Comité ya había manifestado que, antes de seguir creando puestos de responsabilidad, era necesario reforzar las plantillas de atención directa.
Sin embargo, volvieron a incluir esos cuatro responsables sin atender las prioridades que habíamos trasladado.
¿Eso es negociar? ¿Para qué nos piden propuestas si después no tienen ninguna intención de valorarlas?
¿Y QUÉ GARANTÍAS TENÍAMOS DE QUE SE IBA A CUMPLIR LO QUE FIRMÁSEMOS?
Hay otra cuestión que queremos que conozcáis, porque resulta especialmente preocupante.
Durante toda la negociación, la Gerencia nos ha repetido que lo que estábamos negociando era la propuesta que ELLOS iban a trasladar a Empleo Público, pero que después podía ser aceptada o no.
Es decir, ni siquiera nos estaban garantizando que lo que firmásemos se fuera a llevar a cabo.
¿Entonces qué estábamos negociando realmente? ¿Un acuerdo para incrementar las plantillas en 2027 o simplemente una propuesta de la Gerencia a sus superiores?
Porque para hacer propuestas a Empleo Público ya está la propia Gerencia. No necesita que el Comité de Empresa asuma esa responsabilidad ni que ponga su firma.
Lo más preocupante es que podríamos haber firmado un supuesto acuerdo, haber renunciado a parte de nuestras reivindicaciones y encontrarnos después con que Empleo Público ni siquiera autorizaba todas las plazas recogidas en él.
Es decir, podríamos haber firmado y que después ni siquiera se aprobase lo firmado.
Y entonces, ¿qué les explicaríamos a los trabajadores y trabajadoras? ¿Que habíamos firmado un acuerdo que no garantizaba su cumplimiento?
No podemos asumir como Comité de Empresa la responsabilidad de una propuesta que corresponde realizar a la Gerencia, y mucho menos presentarla a la plantilla como un acuerdo cuando ni siquiera existe garantía de que vaya a materializarse.
¿CUÁLES SON LAS LÍNEAS ROJAS DEL COMITÉ?
Ante esta situación, el Comité de Empresa ha dejado claro que hay cuestiones fundamentales a las que no vamos a renunciar:
- Todas las jornadas parciales deben pasar a jornada completa, tal y como se había comprometido.
- La sectorización no puede imponerse obligatoriamente, ni por cartelera ni por tarjeta, mientras no exista personal suficiente en todos los centros.
- No se pueden exigir las mismas tareas en todos los centros si las plantillas son diferentes. Las obligaciones deben ajustarse a los medios humanos disponibles.
- Enfermería necesita un incremento real de efectivos. No es aceptable comenzar una negociación sin contemplar una sola plaza y terminar ofreciendo únicamente cuatro, sin abordar las necesidades del conjunto de centros. Es una tomadura de pelo.
- Los TCAE necesitan refuerzos en todos los centros.
- Las residencias y los centros de día deben contar con profesionales diferenciados, con dotaciones que permitan atender adecuadamente ambos servicios.
- El incremento de personal técnico debe responder a las necesidades reales de cada centro, teniendo en cuenta sus características, servicios y residentes.
¿Y QUÉ PASA CON LOS CENTROS QUE QUEDABAN FUERA?
Esta es una de las cuestiones que más nos preocupa.
Porque, si aceptamos la propuesta tal y como nos la presentan, ¿qué explicación podemos dar a las compañeras y compañeros del Clara Ferrer, donde no se incrementan los efectivos?
¿Qué les decimos a las enfermeras y enfermeros de Santa Teresa, que siguen reclamando más personal?
¿Cómo explicamos que continúe sin crearse ese equipo que llevamos años reclamando para La Moncloa, en la Tenderina, o solventar los problemas del Triskel o Naranco?
¿Y por qué no se igualan las dotaciones de centros como Lugones o Mieres?
¿Qué explicación damos a los animadores y animadoras socioculturales si a unos les completan la jornada y a otros no?
No podemos responder a estas preguntas porque el ERA no ha querido incorporar a su propuesta las soluciones que hemos planteado.
Y no vamos a firmar un documento que después nos obligue a justificar decisiones que no hemos tomado.
NO SOMOS LA GERENCIA, NI LA CONSEJERÍA, NI EL GOBIERNO
El Comité de Empresa siempre ha intentado llegar a acuerdos. Lo hemos hecho antes y queremos seguir haciéndolo.
Pero negociar no puede consistir en que el ERA decida lo que quiere hacer, nos lo presente varias veces y espere que acabemos firmándolo.
No somos la Gerencia, no somos la Consejería y no somos el Gobierno.
No decidimos los presupuestos ni tenemos capacidad para crear las plazas que consideramos necesarias. Esa responsabilidad corresponde a quienes gobiernan y gestionan el ERA.
Lo que sí tenemos es la obligación de defender las necesidades de la plantilla, trasladar propuestas y exigir que se negocien de verdad.
No vamos a aceptar migajas ni a dar por bueno cualquier incremento de personal simplemente porque haya algunas plazas más.
Por supuesto que queremos más plantilla. La llevamos reclamando durante años. Pero queremos que ese incremento responda a las necesidades reales de los centros y no únicamente a las prioridades que haya decidido la Administración.
Sabemos que hacen falta más trabajadores y trabajadoras, y sabemos que quienes estáis cada día en los centros necesitáis soluciones, no más promesas.
Precisamente por respeto a vosotros y vosotras, no podemos avalar una propuesta que deja fuera nuestras reivindicaciones fundamentales y que, además, ni siquiera tiene garantizada su aprobación.
¿QUÉ VA A PASAR AHORA?
El ERA tiene capacidad para proponer y tramitar el incremento de plantilla que considere oportuno. Si entiende que su propuesta es la adecuada, que asuma la responsabilidad de defenderla ante Empleo Público y conseguir su aprobación.
Pero que no lo haga con el aval de un Comité de Empresa al que no ha escuchado.
No vamos a permitir que después se diga que las plantillas de 2027 son fruto de un acuerdo con la representación de los trabajadores cuando nuestras principales reivindicaciones han quedado fuera.
Y queremos insistir en algo: que el Comité no firme no significa que esté impidiendo aumentar las plantillas. El ERA puede continuar con su propuesta, tramitarla y defenderla ante Empleo Público. Lo que no puede pretender es que asumamos como nuestra una decisión que no compartimos.
El modelo CUIDAS no puede construirse a costa del esfuerzo permanente de unas plantillas insuficientes. Si se quieren mejorar los cuidados, hay que empezar por dotar a los centros del personal necesario para prestarlos.
UNA DECISIÓN UNÁNIME DE TODO EL COMITÉ DE EMPRESA
Por todas estas razones, el Comité de Empresa del ERA, por unanimidad de todas las organizaciones sindicales que lo integran (CSIF, CCOO, USIPA, UGT, ISA, SAE y SATSE), hemos decidido NO FIRMAR la propuesta de incremento de plantilla para 2027, por considerarla claramente insuficiente para cubrir las necesidades reales de los centros, por el incumplimiento de los compromisos adquiridos en acuerdos anteriores y por la falta de una negociación real en la que se hayan tenido en cuenta nuestras reivindicaciones.