Promoción Interna: Ni Plazas Desiertas ni Derechos Pisoteados
20 de marzo de 2026
Promoción Interna: Ni Plazas Desiertas ni Derechos Pisoteados
Nuestra Administración dice cumplir con la promoción interna, pero en la práctica actúa como una experta en el arte de engañar: convoca plazas, publica procesos, aparenta movimiento… y, sin embargo, todo acaba siendo una cortina de humo. Porque mientras parece que se avanza, la realidad es que las plazas quedan desiertas y el derecho a promocionar se esfuma. No es falta de medios ni de normativa, es una forma de hacer las cosas que convierte un derecho en un mero espejismo.
El ejemplo más reciente lo tuvimos el pasado 14 de marzo, con las pruebas selectivas para la provisión de 62 plazas del cuerpo de gestión. Pero no es un caso aislado: es un modelo que se repite una y otra vez.
La ley es clara: hay que favorecer la promoción interna. Sin embargo, en Asturias esto se ha convertido en un trámite vacío. Se aprueban plazas en la OEP para promoción interna de cara a la galería, pero después se imponen exámenes desproporcionados que, sistemáticamente, terminan dejando las plazas desiertas.
¿El resultado? Año tras año se golpea la ilusión de quienes creen en el servicio público. Se exprime, se desgasta y se quema al personal, que intenta mejorar, crecer y aportar más. Y aun así, se pretende que trabajen motivados y con una sonrisa.
No podemos callarnos ante una situación que roza lo intolerable. Es legítimo preguntarse qué está pasando en algunos tribunales, donde más que garantizar procesos justos de promoción interna, parece que el objetivo es dejar vacantes para engordar el turno libre. Eso no es promoción interna, eso es pisotear derechos.
También es necesario señalar que quizás haya personas que no deberían estar en esos tribunales. Que puede haber conflictos de intereses. Y que esta Administración tiene que replantearse de una vez por todas cómo está gestionando los recursos humanos y los procesos selectivos.
Porque mientras tanto, ¿qué tenemos?
- Personal funcionario de carrera al que se le ponen trabas constantes para promocionar, dejando plazas desiertas de forma deliberada.
- Y medidas ya aprobadas, como las encomiendas de funciones en el grupo superior (reguladas por decreto desde noviembre de 2025), completamente paralizadas sin que ni siquiera se hayan desarrollado las listas.
¡Esto no es gestión: esto es castigo al personal público!
Y la pregunta es clara: ¿hasta cuándo?
¿Hasta cuándo se va a seguir quemando a los trabajadores y trabajadoras públicos?
¿De verdad alguien cree que así se consigue una Administración mejor, más eficaz y más comprometida?
La Ley 2/2023 lo deja meridianamente claro: la promoción interna es un derecho del personal empleado público. Así lo recoge su artículo 98, y además, en los artículos 105 y 107, obliga a las Administraciones a poner en marcha medidas reales para fomentarla e incentivarla.
Pero es que no hablamos de nada nuevo. El propio TREBEP, en sus artículos 14, 15 y 18, ya establece la obligación de garantizar la carrera profesional y de impulsar la promoción interna.
¡La ley lo dice. La Administración, no lo cumple!
Tras la realización del examen y la publicación de la plantilla de respuestas, han sido numerosas las quejas recibidas, especialmente desde el turno de promoción interna. Y no es para menos: todo apunta a que, una vez más, la dificultad desproporcionada de la prueba va a dejar plazas desiertas.
Y volvemos a la misma pregunta de siempre: ¿esto es incentivar la promoción interna?
La respuesta es clara: no.
En los últimos 15 años, el acceso al cuerpo de Gestión por promoción interna se ha dado en apenas tres ocasiones. ¿Y cuál ha sido el resultado? Plazas desiertas, una y otra vez, bajo la excusa de un supuesto nivel mínimo.
Mientras tanto, ¿qué pasa con las personas que se presentan?
Con quienes estudian, se forman, compaginan su trabajo con el esfuerzo de promocionar…
Pues que se quedan fuera. Sin opciones. Sin futuro profesional.
Porque además, no hay salidas alternativas:
- No se generan listas de empleo de promoción interna.
- No se desarrollan las bolsas vinculadas a la excedencia por prestación de servicios.
- No se facilita, en definitiva, que ese esfuerzo tenga retorno alguno.
Estamos ante un modelo que castiga al personal, que desincentiva la participación y que expulsa el talento.
BASTA YA DE ATROPELLOS
NI UNA PLAZA MÁS DESIERTA
BOLSAS PARA ACCEDER A LA EXCEDENCIA POR PRESTACIÓN DE SERVICOS YA