CSIF exige incorporar la prevención de la conducta suicida a la Prevención de Riesgos Laborales: “El trabajo debe ser un factor de protección, no un riesgo para la vida

10 de septiembre de 2026

Hay problemas que una persona no debería tener que afrontar sola. Y cuando hablamos de salud mental y de conducta suicida, mirar hacia otro lado no es una opción. Por eso, con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, CSIF quiere poner sobre la mesa una cuestión que todavía permanece demasiado tiempo en segundo plano: el trabajo también puede proteger la salud mental, pero determinadas condiciones laborales pueden convertirse en un factor de riesgo.

Desde CSIF Sanidad, como organización sindical comprometida con la Prevención de Riesgos Laborales, reclamamos que la prevención de la conducta suicida se incorpore de manera real y efectiva a las políticas de salud laboral, con medidas específicas para detectar, prevenir y actuar ante situaciones de riesgo.

“Lo que una persona sola no puede, en red sí se puede”

La prevención no puede consistir únicamente en decirle a una persona que pida ayuda cuando ya está al límite. La prevención empieza mucho antes. Empieza preguntándonos cómo estamos organizando el trabajo, si las plantillas son suficientes, si las cargas son asumibles y si existen condiciones laborales capaces de deteriorar la salud mental.

Porque, además, la evidencia científica ya apunta en esa dirección. La OMS identifica entre los riesgos para la salud mental en el trabajo las cargas excesivas, la falta de personal, las jornadas prolongadas, la falta de control sobre el trabajo, la violencia y el acoso, el escaso apoyo y la inseguridad laboral. Y el INSST es claro: cuando las condiciones psicosociales del trabajo son adversas, deben evaluarse y gestionarse mediante una adecuada planificación preventiva.

Por tanto, para CSIF la respuesta no puede quedarse en campañas puntuales de sensibilización. Hay que intervenir sobre las condiciones de trabajo que pueden deteriorar la salud.

Del “aguanta” a la prevención

Durante demasiado tiempo hemos normalizado frases como “es que este trabajo es así”, “hay mucha presión”, “todos estamos igual” o “tienes que aprender a desconectar”. CSIF considera que ese modelo tiene que cambiar y que no podemos convertir el sufrimiento laboral en algo normal.

La salud mental debe abordarse dentro de la Prevención de Riesgos Laborales con la misma seriedad con la que se abordan otros riesgos: evaluar, prevenir, intervenir y hacer seguimiento. No se trata de medicalizar los problemas laborales ni de responsabilizar exclusivamente a la persona trabajadora. Al contrario. Se trata de recordar algo tan sencillo como importante:

Si una organización del trabajo puede generar daño, esa organización también debe ser objeto de prevención.

La propia OIT acaba de situar los riesgos psicosociales como uno de los grandes retos actuales de la seguridad y salud en el trabajo. Su informe mundial de 2026 estima más de 840.000 muertes anuales vinculadas a riesgos psicosociales, asociados principalmente a enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales, incluido el suicidio.

Según los datos provisionales del INE, en España murieron por suicidio 3.808 personas en 2025: 2.784 hombres y 1.024 mujeres. Aunque la cifra representa un descenso respecto a 2024, más de diez muertes diarias siguen siendo una realidad intolerable. Son 3.808 vidas y 3.808 razones para actuar con urgencia.

CSIF reclama planes específicos de prevención

Por ello, CSIF reclama a las administraciones y empresas:

  • Planes específicos de prevención de la salud mental y de las conductas suicidas, integrados en la gestión preventiva y adaptados a cada centro de trabajo.
  • Evaluaciones de riesgos psicosociales que no se queden en un papel, sino que vayan acompañadas de medidas preventivas, seguimiento y evaluación de resultados.
  • Identificación de factores organizativos que pueden incrementar el riesgo: sobrecarga de trabajo, falta de personal, jornadas y turnos inadecuados, falta de descansos, violencia, acoso, falta de apoyo, conflictos de rol o ausencia de autonomía, entre otros.
  • Protocolos claros para actuar ante situaciones de crisis o riesgo, garantizando confidencialidad, protección y acompañamiento.
  • Formación específica para responsables, mandos intermedios, servicios de prevención y representantes de las personas trabajadoras.
  • Medidas de reincorporación y adaptación del puesto para quienes atraviesen problemas de salud mental, evitando estigmatización y discriminación.
  • Participación efectiva de las personas trabajadoras y de sus representantes en el diseño y evaluación de las medidas preventivas.

El nuevo Observatorio del Suicidio también debe escuchar a quienes están en los centros de trabajo

CSIF considera especialmente importante la reciente creación por el Gobierno del Observatorio para la Prevención del Suicidio, adscrito al Ministerio de Sanidad. El propio Ministerio señala que este nuevo órgano deberá analizar información procedente, entre otros ámbitos, del laboral, elaborar estudios, impulsar la investigación y evaluar las políticas públicas de prevención del suicidio. Por eso CSIF considera que existe una oportunidad que no se puede desaprovechar.

Si el ámbito laboral forma parte del análisis del suicidio, las organizaciones sindicales deben tener voz en ese análisis. Por ello, CSIF solicitó formalmente al Ministerio de Sanidad que contara con nuestra organización en el Observatorio para la Prevención del Suicidio, aportando nuestra experiencia y conocimiento directo en materia de Prevención de Riesgos Laborales, riesgos psicosociales y salud mental en el ámbito laboral.

Porque una política de prevención no puede construirse únicamente desde los despachos. CSIF está presente diariamente en los centros de trabajo y conoce de primera mano los factores psicosociales que pueden afectar a la salud de las personas trabajadoras. Queremos aportar esa experiencia para ayudar a construir una prevención que detecte el riesgo y proteja a las personas.

El reto: cambiar el paradigma

Para CSIF, hablar de prevención del suicidio en el trabajo no significa buscar culpables. Significa anticiparse y detectar dónde está el riesgo antes de que el daño sea irreversible. Significa entender que detrás de una baja, de un agotamiento extremo, de un trabajador que deja de relacionarse con sus compañeros o de una persona que siente que ya no puede más, puede existir una combinación de factores laborales que merece ser escuchada y evaluada.

Y significa cambiar una idea que CSIF considera fundamental:

Transformemos el trabajo en factor de protección.

Porque el trabajo puede aportar estabilidad, relaciones sociales, reconocimiento, autonomía, propósito y pertenencia. Pero para que sea realmente así, tiene que ser un trabajo seguro y saludable. No queremos trabajadores y trabajadoras que simplemente sobrevivan a su jornada. Queremos centros de trabajo que ayuden a vivir.

CSIF seguirá defendiendo una Prevención de Riesgos Laborales que ponga en el centro a las personas y que no espere a que el daño aparezca para actuar.

CSIF. Prevención, protección y salud laboral.

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