El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha publicado la Guía sobre el estrés: estresores extralaborales y laborales. Su gestión y hábitos de vida saludables, un documento que desde CSIF Sanidad consideramos de especial interés porque recuerda una cuestión fundamental: la prevención del estrés laboral debe actuar prioritariamente sobre las condiciones y la organización del trabajo que pueden generarlo.
La guía identifica entre los factores de riesgo las cargas y ritmos de trabajo, los turnos, la nocturnidad, los descansos, la autonomía, las relaciones laborales, la violencia y el uso de las nuevas tecnologías. Una realidad especialmente relevante en la Sanidad, donde muchos profesionales afrontan además plantillas insuficientes, sobrecarga asistencial y elevadas exigencias físicas y emocionales.
Actuar sobre las causas
La guía incluye recomendaciones sobre ejercicio, descanso, alimentación y técnicas para gestionar el estrés. Son herramientas útiles, pero no pueden sustituir a la prevención de los riesgos en su origen.
Una técnica de relajación no soluciona una plantilla insuficiente.
La resiliencia no sustituye al descanso.
Gestionar el estrés no elimina una sobrecarga asistencial permanente.
Desde CSIF reclamamos evaluaciones de riesgos psicosociales reales, periódicas y eficaces, que tengan en cuenta las cargas efectivas de trabajo, las plantillas, los turnos, los descansos, la presión asistencial y las características de cada servicio y centro sanitario.
Burnout: no puede normalizarse
El INSST aborda también el burnout o síndrome de estar quemado por el trabajo, relacionado con el estrés laboral crónico y tradicionalmente vinculado, entre otros colectivos, a los profesionales de la salud por las elevadas demandas emocionales de su actividad.
Para CSIF, el agotamiento profesional no puede convertirse en el precio de trabajar en Sanidad. Quienes desarrollan su labor durante años en contacto con la enfermedad, el sufrimiento, situaciones críticas o episodios de violencia necesitan prevención antes de enfermar, actuando sobre las causas organizativas que favorecen el estrés crónico.
Agresiones y riesgos tecnológicos
La guía reconoce la violencia en el entorno laboral como un importante estresor y contempla expresamente situaciones en las que la violencia procede de una persona que recibe un servicio, como puede ocurrir en la atención sanitaria.
CSIF reclama que los protocolos garanticen prevención, protección, asistencia y seguimiento posterior de los profesionales afectados, teniendo en cuenta también las consecuencias psicológicas que puede generar una agresión.
El INSST aborda además el tecnoestrés, asociado a factores como la sobrecarga de información, las demandas tecnológicas, la falta de control sobre las herramientas o las dificultades para desconectar.
La digitalización debe servir para facilitar el trabajo y mejorar la asistencia, no para añadir nuevas cargas. Su implantación debe acompañarse de formación, recursos, evaluación de riesgos y garantía efectiva del derecho a la desconexión digital.
El desgaste acumulado también debe reconocerse
Desde CSIF consideramos que la prevención debe tener en cuenta igualmente el desgaste acumulado después de décadas trabajando en el ámbito sanitario, sometido a turnicidad, nocturnidad, exigencias físicas y emocionales, riesgos biológicos, agresiones y estrés mantenido.
Por ello, CSIF reclama la jubilación anticipada mediante coeficientes reductores para el personal de la sanidad y una jubilación parcial efectiva para el personal estatutario.
No hablamos de privilegios, sino de reconocer la penosidad y el desgaste acumulado después de décadas de trabajo.
CSIF reclama medidas concretas
- Evaluaciones psicosociales periódicas y eficaces.
- Plantillas adecuadas a las cargas reales de trabajo.
- Medidas específicas frente al burnout y el estrés laboral crónico.
- Prevención y protección integral frente a las agresiones.
- Mejora de turnos, jornadas, descansos y conciliación.
- Refuerzo de los Servicios de Prevención.
- Prevención del tecnoestrés y garantía de la desconexión digital.
- Jubilación anticipada y jubilación parcial efectiva para el personal sanitario.
- Una estrategia específica de prevención de riesgos psicosociales para el SNS.
La prevención no puede quedarse en el papel
La nueva guía del INSST pone el foco en una idea esencial: para prevenir el estrés laboral hay que actuar sobre las condiciones que lo generan.
En Sanidad eso significa avanzar hacia plantillas suficientes, cargas de trabajo asumibles, descansos efectivos, protección frente a las agresiones, prevención de los riesgos psicosociales y una adecuada gestión de los nuevos riesgos tecnológicos.