CSIF exige a la ministra Mónica García la creación inmediata de un Observatorio Nacional de Agresiones
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3 de junio de 2026
CSIF exige a la ministra Mónica García la creación inmediata de un Observatorio Nacional de Agresiones
“No podemos seguir normalizando la violencia contra quienes sostienen la sanidad pública”
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF Sanidad), organización sindical más representativa en las administraciones públicas, ha remitido una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García Gómez, en la que exige la creación urgente y efectiva de un Observatorio Nacional de Agresiones a Profesionales de la Sanidad, con participación real de las organizaciones sindicales y capacidad de coordinación en todo el Sistema Nacional de Salud (SNS).
El sindicato alerta de que, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad, en 2025 se notificaron 18.563 agresiones a profesionales del SNS, lo que supone 51 ataques cada día en España y una tasa de 24,37 agresiones por cada 1.000 profesionales. Esta cifra representa un incremento del 8,74% respecto a 2024.
Desde CSIF advierten, además, de que la realidad puede ser aún más grave debido a la elevada infradeclaración provocada por el miedo, la burocracia, la falta de apoyo institucional y la peligrosa normalización de la violencia en los centros sanitarios.
Tipo de agresión notificada
Fuente: Ministerio de Sanidad. Informe anual de agresiones a profesionales del SNS 2025.
Ámbito donde se notifican las agresiones
Fuente: Ministerio de Sanidad. Informe anual de agresiones a profesionales del SNS 2025.
Un incumplimiento flagrante del Convenio 190 de la OIT
CSIF denuncia que la persistencia de estas agresiones demuestra que las medidas de prevención de riesgos laborales actuales son insuficientes e ineficaces, vulnerando el derecho del personal a trabajar en condiciones de seguridad y dignidad.
Además, el sindicato recuerda que España ratificó el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo, que obliga a respetar, promover y asegurar el derecho de toda persona a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso.
CSIF denuncia en la carta que, al no solucionar estas deficiencias estructurales, la administración y las gerencias están utilizando a los profesionales de la salud como un auténtico “parachoques humano” frente a la frustración legítima de los usuarios.
Lo que CSIF reclama
El sindicato plantea tres bloques de medidas para atajar el problema desde la raíz:
1. Medidas de gestión para reducir la carga y mejorar la calidad asistencial
- Ratios de personal blindados por ley.
- Refuerzo inmediato de plantillas.
- Desburocratización de las consultas con personal administrativo de apoyo.
- Sistemas ágiles de triaje y espera con información en tiempo real.
- Refuerzo de la atención comunitaria y de salud mental.
2. Medidas de prevención de riesgos laborales y seguridad física
- Actualización de las evaluaciones de riesgos psicosociales incluyendo la violencia de terceros.
- Barreras físicas de protección y vías de escape en consultas.
- Visitas domiciliarias obligatoriamente en binomio y con geolocalizador.
- Dispositivos de alerta inmediata, como botones del pánico y alarmas silenciosas.
- Presencia permanente de seguridad privada en centros de alta conflictividad.
- Formación obligatoria y periódica en gestión de conflictos.
- Reconocimiento efectivo de autoridad pública para todos los sanitarios.
- Campañas institucionales de tolerancia cero.
3. Medidas jurídicas y de apoyo al profesional
- Denuncia de oficio por parte de la administración.
- Aplicación estricta del Principio de Autoridad con coordinación directa de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
- Protocolos de post-incidente obligatorios con asistencia psicológica inmediata y gratuita, y apoyo legal integral.
Un observatorio nacional ya es inaplazable
CSIF recuerda que, aunque el Ministerio de Sanidad dispone de mecanismos nacionales de estudio y análisis, las medidas tomadas hasta ahora han sido insuficientes.
Asimismo, mientras algunas comunidades autónomas han avanzado en la creación de observatorios específicos o estructuras de seguimiento, otras mantienen modelos dispersos o insuficientes, lo que dificulta disponer de una respuesta homogénea, coordinada y eficaz en todo el Sistema Nacional de Salud.