CSIF alerta de que la falta de personal del Consorcio de Compensación de Seguros pone en riesgo la atención a los afectados

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7 de octubre de 2026

LA SITUACIÓN CADA VEZ ES PEOR

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) alerta de la situación cada vez más preocupante que atraviesa el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), una entidad pública cuya capacidad de respuesta a la ciudadanía cada vez es más comprometida por años de reducción de plantilla, falta de reposición de efectivos, sobrecarga de trabajo y ausencia de una planificación adecuada.
 
La situación, que es denunciada desde hace meses por la representación de los trabajadores y por empleados de distintas delegaciones territoriales, lejos de resolverse, se ha agravado con la sucesión de nuevos episodios de siniestralidad extraordinaria.

 

DELEGACIONES TERRITORIALES CADA VEZ MÁS DÉBILES

Más de 200 trabajadores ya trasladaron sus preocupaciones a la Dirección General del CCS, al Ministerio de Economía y a la Dirección General de Seguros, sin que hasta la fecha hayan recibido una respuesta suficiente ni se hayan abordado de manera efectiva los problemas planteados.

CSIF considera especialmente preocupante el progresivo debilitamiento de las delegaciones territoriales. Las jubilaciones, excedencias y bajas no están siendo cubiertas de manera suficiente, provocando una pérdida continuada de efectivos precisamente en los lugares donde se presta una parte esencial de la atención y tramitación de los siniestros.

El ejemplo de algunas delegaciones resulta especialmente significativo. En Valencia, por ejemplo, se ha pasado de una plantilla de 14 personas a 9 y, con las bajas existentes, actualmente el número efectivo de trabajadores se reduce a 7. Al mismo tiempo, la delegación debe asumir una importante carga de expedientes extraordinarios procedentes de otras zonas y hacer frente también a su propia siniestralidad.

 

MÁS DE 65.000 EXPEDIENTES DEL TERREMOTO DE GRANADA.... 

CSIF denuncia que el problema no es únicamente cuantitativo, sino también organizativo: existen desequilibrios en el reparto de las cargas de trabajo, falta de criterios homogéneos y ausencia de instrucciones suficientemente claras para afrontar determinados episodios extraordinarios.

La situación adquiere una dimensión especialmente preocupante ante el volumen de trabajo que el CCS tiene actualmente por delante.

La tramitación de los más de 65.000 expedientes derivados del terremoto de Granada supone por sí sola un desafío extraordinario para una plantilla que ya se encuentra al límite de su capacidad.

Y a esta carga hay que añadir los nuevos episodios de inundaciones registrados durante las últimas semanas, cuyo volumen podría alcanzar una cifra similar de expedientes.

Desde CSIF queremos ser especialmente claros: es materialmente inasumible afrontar decenas de miles de nuevos expedientes extraordinarios con las actuales dotaciones de personal.

 

LO EXTRAORDINARIO NO ES PERMANENTE

La plantilla del CCS ha demostrado sobradamente su profesionalidad y compromiso. Lo hizo especialmente durante la DANA de octubre de 2024, cuando afrontó el mayor episodio extraordinario de siniestralidad al que se había enfrentado la entidad. Pero aquella respuesta extraordinaria no puede convertirse en el modelo permanente de gestión.

La profesionalidad y el esfuerzo de los trabajadores no pueden utilizarse como sustitutos de una adecuada planificación de recursos humanos.

 

FALTAN TRAMITADORES Y NO SE ARTICULAN HORAS EXTRAORDINARIAS

Uno de los problemas que CSIF considera más urgentes es la falta de personal dedicado a la tramitación de expedientes.

La entidad necesita reforzar de manera inmediata sus equipos con tramitadores suficientes para poder absorber el volumen extraordinario de trabajo que se está generando.

Además, resulta incomprensible que, ante una situación excepcional de esta magnitud, no se esté articulando un sistema adecuado de horas extraordinarias voluntarias y suficientemente planificado que permita reforzar temporalmente la capacidad de respuesta del CCS.

No se trata de pedir a los trabajadores que hagan permanentemente más con menos. Se trata de disponer de recursos extraordinarios cuando existen necesidades extraordinarias, garantizando al mismo tiempo que cualquier esfuerzo adicional sea voluntario, adecuadamente compensado y compatible con los derechos laborales.

CSIF reclama también que se estudien otras medidas de refuerzo, incluida la contratación temporal mediante bolsas de trabajo cuando sea necesaria, la cobertura de vacantes y bajas, la redistribución equilibrada de cargas y una planificación específica para los grandes eventos de siniestralidad.

 

PROBLEMAS LABORALES SIN RESOLVER

La falta de recursos se suma a un conjunto de reivindicaciones laborales que llevan años pendientes.

Entre ellas se encuentran la recuperación de los derechos retributivos vinculados a la evaluación del desempeño, la pérdida de escalones salariales desde 2012, las aportaciones al plan de pensiones, las ayudas sociales, la carrera profesional, la definición de categorías y la implantación de una verdadera jornada flexible que, a pesar de haber sido ya negociada, la entidad no acaba de rubricar e implementar.

El sistema de promoción retributiva permanece suspendido desde 2012. Según los datos trasladados por la representación de los trabajadores, la plantilla habría dejado de consolidar una media de cuatro escalones salariales durante este periodo. La reciente recuperación parcial de un escalón, además, se ha producido sin negociación colectiva previa y resulta claramente insuficiente para reparar el perjuicio acumulado.

CSIF considera especialmente injustificado que estas reivindicaciones continúen pendientes cuando el CCS dispone de recursos propios y cuando, al mismo tiempo, se exige a sus trabajadores un esfuerzo creciente para responder ante situaciones extraordinarias.

 

MENOS IMPROVISACIÓN Y MÁS PLANIFICACIÓN

Para CSIF, el problema de fondo es la ausencia de una política de recursos humanos acorde con la función integral que desempeña el Consorcio, y apuesta por el refuerzo de lo público en detrimento de las crecientes externalizaciones realizadas.

Una entidad que debe responder ante terremotos, inundaciones, temporales y otros riesgos extraordinarios no puede funcionar con plantillas permanentemente ajustadas al límite y esperar que sus trabajadores absorban mediante esfuerzo personal cualquier incremento de actividad.
 

POR TODO ELLO, CSIF RECLAMA:

  • ● Un plan urgente de refuerzo de las plantillas, especialmente de tramitadores y personal de las delegaciones territoriales.
  • La cobertura de vacantes, jubilaciones, bajas y excedencias que están debilitando progresivamente las delegaciones.
  • Un plan específico de recursos humanos para afrontar las grandes siniestralidades, con capacidad de activación inmediata.
  • La articulación de horas extraordinarias voluntarias y adecuadamente compensadas cuando las circunstancias excepcionales lo requieran.
  • Una distribución racional y equilibrada de los expedientes entre las distintas delegaciones, evitando situaciones de sobrecarga extrema.
  • La recuperación íntegra de los derechos retributivos y sociales perdidos desde 2012, incluyendo la evaluación del desempeño, escalones salariales, plan de pensiones y ayudas sociales.
  • Una verdadera carrera profesional y una redefinición transparente de las categorías profesionales.
  • Una negociación real sobre jornada, flexibilidad, teletrabajo y organización del trabajo.
  • Un diálogo permanente con la representación legal de los trabajadores sobre el futuro de las delegaciones y de la entidad.
 

 

PORQUE AÚN ES POSIBLE RECONDUCIR LA SITUACIÓN

  • CSIF considera que todavía existe margen para reconducir la situación, pero para ello es imprescindible que la dirección del Consorcio y las autoridades responsables dejen de aplazar decisiones y actúen de forma inmediata.
  • El sindicato valora y reconoce el compromiso demostrado por la plantilla del CCS, pero advierte de que no puede exigirse indefinidamente un esfuerzo extraordinario a unos trabajadores que llevan años soportando una reducción de efectivos y una pérdida de derechos.
  • “Los trabajadores del Consorcio han demostrado sobradamente que están a la altura cuando el país los necesita. Lo que no puede hacerse es pedirles que afronten una avalancha de decenas de miles de expedientes con unas plantillas cada vez más reducidas y sin poner sobre la mesa los recursos necesarios”, señala CSIF.
  • El CCS no necesita más declaraciones de reconocimiento: necesita personal, medios, planificación y negociación.
  • CSIF reclama por ello la convocatoria urgente de una mesa de negociación en la que se aborde de manera integral la situación de la entidad y se establezca un calendario concreto de medidas.
  • El objetivo no es únicamente defender los derechos de los trabajadores —que también—, sino garantizar que el Consorcio pueda seguir cumpliendo eficazmente la función pública para la que fue creado y ofrecer una respuesta rápida y adecuada a los ciudadanos cuando más lo necesitan.
     
Porque defender al personal del Consorcio es también defender un servicio público esencial.

 

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