CSIF y JUPOL exigen medidas urgentes ante el colapso y las condiciones al límite; de las fuerzas de seguridad y servicios públicos en Ceuta
20 de agosto de 2026
- JUPOL tacha de denigrantes las condiciones de hacinamiento de los policías nacionales desplazados en módulos militares, durmiendo en estancias de hasta 8 literas sin aire acondicionado a altas temperaturas de verano.
- Ambas organizaciones alertan de que la sala del 091 llega a registrar unas 200 llamadas diarias, desbordando por completo las escasas plantillas que asumen la presión fronteriza y migratoria.
- Dejan constancia que la organización de cómo se está abordando el trabajo de dichos colectivos, está supeditada a las directrices que aprueba la Junta de Seguridad local.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y el sindicato de la Policía Nacional JUPOL, han mantenido una reunión de urgencia para unificar acciones frente al preocupante estado de abandono, colapso organizativo y de seguridad que sufre la Ciudad Autónoma.
Ambas organizaciones exigen a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior medidas de choque inmediatas para poner fin a la precariedad laboral y la falta de recursos y de garantías legales de los agentes.
Los sindicatos advierten de que la presión que soporta Ceuta ha rebasado "todos los límites de la capacidad humana".
En este escenario de extrema exigencia, CSIF y JUPOL plantean una serie de reivindicaciones urgentes sobre los siguientes puntos críticos:
1. Condiciones laborales dignas y refuerzo de plantillas. La escasez estructural de personal está ahogando el servicio policial ordinario. En el caso de la Policía Local, están ejecutando escrupulosamente las acciones que desde sus mandos y jefatura les ordenan, pero siempre, dentro de sus competencias y en las zonas asignadas por la junta de seguridad local.
Por su parte, JUPOL señala que los agentes de la Policía Nacional están desbordados atendiendo hasta 200 llamadas diarias a la sala del 091 con dotaciones bajo mínimos que deben repartirse en turnos de 24 horas, lo que imposibilita garantizar una protección segura tanto para la ciudadanía como para los propios profesionales. En la actualidad solo cuentan con unos 60 efectivos de la UIP por turno, en un total de 180, cifra absolutamente insuficiente para abordar la situación actual en Ceuta con todavía, unos 10 mil asaltantes, como poco, establecidos de forma irregular tras la invasión sufrida.
2. Fin al alojamiento "indigno" y actualización de dietas. Resulta inadmisible y denigrante el trato dispensado a los policías nacionales desplazados a Ceuta como refuerzo ante crisis migratorias. Los agentes se encuentran hacinados en módulos militares, en estancias de hasta 8 literas donde se alojan 7 u 8 profesionales sin climatización ni aire acondicionado (con un único ventilador por módulo en pleno verano), aseos y duchas manifiestamente insuficientes y graves problemas de ventilación.
Exigimos alojamientos óptimos y la actualización inmediata de las dietas para el conjunto de los empleados públicos en la Ciudad Autónoma de Ceuta, que están totalmente desfasadas frente a la realidad socioeconómica actual de la Ciudad Autónoma.
CSIF y JUPOL denuncian que los migrantes tienen incluso más duchas que de las que disponen las fuerzas de seguridad, se está priorizando a los asaltantes y como es sabido por todos, una sociedad que no protege a aquellos que nos cuidan es una sociedad fallida, "No se puede seguir exigiendo una disponibilidad absoluta y un rendimiento al límite sin ofrecer a cambio unas condiciones mínimas de dignidad y protección legal”.
3. Seguridad jurídica real y respaldo institucional. Los agentes que custodian la frontera y actúan en las calles se enfrentan a intervenciones diarias extremadamente complejas y hostiles sin el respaldo de directrices operativas claras ni una cobertura jurídica sólida por parte de la administración.
Es imperativo dotar a los funcionarios de un marco de seguridad jurídica eficaz para que no queden desamparados legalmente tras cumplir con su deber. Además, para la adecuada contención, control y protección, tanto de las personas que han accedido ilegalmente a Ceuta, como de los propios ceutíes, en materia de seguridad y de salud pública, es necesario y obligatorio reunificar a todas estas personas en espacios controlados que reúnan todas las garantías sanitarias a fin de poder evitar los graves problemas que estamos sufriendo en seguridad pública y los riesgos de los que están alertando los profesionales de la sanidad sobre contagios o epidemias.
En esos espacios, además, podrían establecerse puntos de filiación, médicos, sociales, etc., y cuantos servicios sean necesarios para agilizar los trámites de expulsión y proteger a los asaltantes y a los propios ciudadanos de Ceuta, concluyen.