CESI Summer days: del Pilar Europeo de Derechos Sociales a la ley de empleos de calidad
- CSIF Europa
30 de junio de 2026
La mejora de la calidad del empleo se ha convertido en una de las prioridades del debate europeo ante los grandes cambios que están transformando el mercado laboral: la digitalización, la inteligencia artificial, el cambio climático, la globalización y las nuevas formas de organización del trabajo.
Bajo el enfoque “From the Pillar to a Quality Jobs Act”, representantes de las instituciones europeas y agentes sociales analizaron cómo avanzar hacia una definición común de los empleos de calidad, un concepto que depende en gran medida de la percepción de los propios trabajadores: mientras algunas personas consideran su empleo satisfactorio, otras pueden vivirlo de forma negativa pese a compartir condiciones similares.
Durante el encuentro, se destacó la necesidad de desarrollar un plan de acción europeo que permita recoger las aportaciones de los distintos actores del mercado laboral y construir una visión compartida sobre qué elementos determinan un empleo de calidad.
Derechos sociales, condiciones laborales y diálogo social
El vicepresidente del Parlamento Europeo, Victor Negrescu, señaló que uno de los principales retos es determinar qué factores son esenciales para garantizar unas buenas condiciones laborales. Para algunos trabajadores, la prioridad son los derechos sociales y la estabilidad; para otros, las oportunidades de crecimiento económico y profesional.
En este contexto, destacó la importancia de avanzar hacia una mayor simplificación, claridad y transparencia de las normas laborales, junto con una perspectiva basada en las necesidades colectivas. Según explicó, el diálogo social y la participación de los agentes implicados son fundamentales para conseguir políticas laborales eficaces.
También subrayó el papel de los recursos europeos destinados a objetivos sociales, recordando que una parte significativa de los fondos europeos está orientada a apoyar estas prioridades, así como la importancia de que los Estados miembros desarrollen planes nacionales con seguimiento y evaluación del impacto.
Un plan europeo para responder a los cambios del mercado laboral
Desde las instituciones europeas se recordó que en 2021 se presentó un plan de acción para aplicar el Pilar Europeo de Derechos Sociales, con tres grandes objetivos: empleo, formación y reducción de la pobreza laboral.
La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo han trabajado conjuntamente para adaptar las políticas laborales a los nuevos desafíos. Entre las prioridades identificadas se encuentran la transparencia, la creación de espacios de diálogo y la búsqueda de soluciones ante situaciones como las crisis económicas o la pandemia de COVID-19.
Los avances en la aplicación de las medidas europeas muestran que se ha alcanzado un alto nivel de implementación: alrededor del 78% de los objetivos previstos han sido puestos en marcha, mientras que la aplicación efectiva de las directivas se sitúa en torno al 76%.
Los participantes coincidieron en que los empleos de calidad están directamente relacionados con una mayor productividad, mejores salarios y empresas más competitivas. Sin embargo, la transición ecológica, la digitalización y los cambios tecnológicos están generando nuevos riesgos y oportunidades.
La transformación digital y la inteligencia artificial: nuevos retos
El mercado laboral actual exige adaptar las políticas públicas para proteger a los trabajadores ante nuevas formas de empleo. El teletrabajo, la automatización y la inteligencia artificial están modificando la organización del trabajo y plantean preguntas sobre la protección laboral, la contratación y el equilibrio entre flexibilidad y derechos.
Los participantes defendieron que la modernización del mercado laboral no debe producirse a costa de reducir los derechos de los trabajadores, y destacaron la necesidad de trasladar los principios recogidos en la legislación europea a la práctica diaria de forma sencilla y efectiva.
Salud, seguridad y bienestar en el trabajo
Durante la reunión se puso el foco en la relación entre empleos de calidad y salud laboral. Señaló que un trabajador debe poder regresar a casa “seguro y sano” después de su jornada, ya que los problemas de salud derivados del trabajo también tienen un impacto económico y social.
La prevención de riesgos laborales continúa siendo un desafío, especialmente en sectores como la construcción o la industria química, donde existen riesgos asociados a accidentes o exposición a sustancias peligrosas.
Además, se destacó la creciente preocupación por la salud mental, especialmente por el impacto del estrés laboral y sus consecuencias. Los expertos señalaron la necesidad de monitorizar esta problemática en los Estados miembros y reforzar las medidas preventivas en los centros de trabajo, con especial atención a las generaciones más jóvenes.
Competitividad y regulación laboral
Durante el debate también se abordó la relación entre competitividad empresarial y mejora de las condiciones laborales. Los participantes señalaron que la evolución del mercado suele ser más rápida que la capacidad regulatoria de las instituciones, lo que dificulta anticipar todos los escenarios.
La regulación de la digitalización fue mencionada como un ejemplo de este desafío: las normas necesitan tiempo para desarrollarse, mientras que las transformaciones tecnológicas avanzan rápidamente.
Por ello, el futuro de los empleos de calidad dependerá de la cooperación entre instituciones europeas, gobiernos nacionales, empresas, sindicatos y trabajadores para crear políticas capaces de adaptarse a un mercado laboral en constante evolución.