Una Europa, un mercado- muchas preguntas
- CSIF Europa
27 de mayo de 2026
¿Qué resultados concretos aportó la última Cumbre Europea sobre competitividad?
Las conclusiones del Consejo Europeo del 19 de marzo de 2026 sobre competitividad reflejan un cambio en la ambición política y plantean interrogantes que tendrán un peso significativo en el futuro proceso legislativo.
La reunión del Consejo Europeo supuso un paso concreto hacia una agenda de competitividad más operativa. Con el fin de abordar los costes reales de la fragmentación para las empresas y los trabajadores dentro del Mercado Único, los líderes lanzaron la iniciativa «Una Europa, un Mercado», que se implementará a más tardar en 2027, con el objetivo de eliminar barreras, reducir la carga administrativa y permitir que las empresas se expandan por toda la UE.
CESI apoya en general el objetivo de dicha iniciativa: que las empresas puedan operar sin problemas a través de las fronteras, respaldadas por normas armonizadas, una menor carga administrativa y una aplicación más rigurosa de la ley. Sin embargo, este apoyo está supeditado a que los esfuerzos por simplificar los procedimientos se implementen junto con sólidos estándares sociales, esenciales para la creación de empleo de calidad, la movilidad y la competencia leal.
Un elemento central de las conclusiones del Consejo Europeo es el respaldo a un denominado «régimen 28» para el derecho mercantil (los regímenes de los 27 Estados miembros más uno de la UE). La propuesta de la Comisión Europea, presentada el miércoles, otorgaría a las empresas, en particular a las startups y las empresas innovadoras, un nuevo marco jurídico opcional a nivel de la UE con procedimientos digitales por defecto y operaciones transfronterizas simplificadas. Su objetivo es abordar los costes tangibles a los que se enfrentan las empresas al intentar crecer en 27 marcos jurídicos nacionales diferentes. En conjunto con la transformación del mercado laboral y la economía digital en todo el continente, esta iniciativa también podría generar oportunidades para los trabajadores.
Si bien el régimen 28 es bienvenido en principio, desde la perspectiva sindical, existen serias preocupaciones en torno a él. Un régimen paralelo opcional que coexista con los sistemas nacionales crea las condiciones para el arbitraje regulatorio y una competencia a la baja, en la que las empresas se inclinan por el marco más conveniente, en lugar del que ofrece la mayor protección a los trabajadores, lo que podría abrir vías para eludir las normas sobre jornada laboral, la negociación colectiva, el salario mínimo, la representación de los trabajadores y la protección social.
En el marco del próximo proceso legislativo, es fundamental garantizar que las normas laborales y la protección de los trabajadores se respeten y se apliquen explícitamente a las empresas que operen bajo el régimen propuesto, independientemente de su lugar de registro. Sin estas medidas, el 28.º régimen corre el riesgo de convertirse no en un motor de innovación, sino en una estructura jurídica para la externalización perjudicial de los costes laborales, que, a largo plazo, recaerá tanto sobre los trabajadores como sobre los contribuyentes.
En resumen, las conclusiones del Consejo Europeo invocan la «economía social de mercado altamente competitiva» como objetivo primordial de esta nueva agenda política. CESI se toma en serio esta formulación, no como una fórmula retórica, sino como el criterio con el que deben evaluarse las futuras decisiones legislativas. El trabajo sobre el 28.º régimen y la agenda de simplificación más amplia determinará si este principio se materializa o se deja de lado discretamente. CESI participará activamente en este proceso para garantizar que esta agenda beneficie tanto a las empresas como a los trabajadores de toda Europa.