CSIF alerta de que el curso empieza en Málaga “con menos escuela pública, falta de personal y recursos insuficientes para atender a la diversidad”

  • Prensa y Comunicación

14 de septiembre de 2026

EDUCACIÓN

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, primera fuerza sindical en la educación pública andaluza, ha realizado una radiografía del estado de la educación coincidiendo con el inicio del curso escolar 2026-2027, en la que ha alertado de las importantes brechas que sigue arrastrando el sistema educativo y que condicionan la calidad de la enseñanza y las condiciones del profesorado.

“Desde CSIF creemos que este inicio de curso vuelve a poner de manifiesto una realidad muy clara: Málaga crece, pero la educación pública no está creciendo al mismo ritmo”, ha señalado este lunes en rueda de prensa Francisco González, responsable del sector de Educación del sindicato en Málaga, quien ha incidido en la “falta de inversión y de planificación”.

Para CSIF, aunque la educación andaluza ha avanzado, en gran parte gracias al Acuerdo de 16 de julio de 2025 firmado por CSIF, todavía no ha conseguido convertir esos avances en igualdad real de oportunidades. El sindicato considera que en el inicio de curso “tenemos que atender necesariamente la situación real en la que se encuentran las aulas, las plantillas y los recursos educativos”.

El diagnóstico del sindicato pone de manifiesto que Málaga, como Andalucía, tiene hoy más alumnado que hace quince años, pero menos en la red pública. Entre los cursos 2009-2010 y 2024-2025, el sistema educativo malagueño ha crecido un 13,3 % (37.310 alumnos), mientras que la red pública sólo ha crecido un 7,8 %, sumando 15.714 alumnos. Para CSIF, esta evolución evidencia que “el crecimiento no se ha traducido en un refuerzo equivalente de la enseñanza pública, lo que se traduce en ratios, falta de espacios, plantillas ajustadas y más presión sobre los centros”.

Para CSIF no puede considerarse un éxito de la política educativa que el crecimiento de una enseñanza estratégica se canalice cada vez más hacia centros privados, por lo que ha exigido un plan de expansión de la FP pública, “con oferta suficiente y financiación estable, que permita atender la demanda de los jóvenes sin que el acceso dependa de la capacidad económica de las familias”. González ha mostrado su preocupación por el “cada vez menor peso de la FP pública en Málaga”, que ha pasado del 79 % al 58 % en los últimos quince años. “Creemos que estudiar el ciclo que uno quiere no puede depender de la capacidad económica de cada familia. Málaga necesita un plan de expansión de la FP pública”, ha señalado.

Otro de los grandes problemas que condicionan el inicio de curso es la atención a la diversidad. El alumnado con necesidades educativas especiales y necesidades específicas de apoyo educativo ha aumentado un 55 % entre los cursos 2015-2016 y 2024-2025, hasta alcanzar los 24.064 en centros públicos de Málaga; sin embargo, los puestos de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Orientación han crecido aproximadamente un 20% en ese mismo período.

A este respecto, el responsable de CSIF ha señalado las “consecuencias directas” sobre la calidad educativa, con mayor sobrecarga de los profesionales, dificultades para ofrecer una atención individualizada y situaciones en las que los docentes especialistas deben desarrollar su labor entre varios centros. Aunque el Acuerdo de julio de 2025 incluye un aumento de cupos para la atención a la diversidad, la central sindical ha reclamado más inversión para garantizar que el alumnado reciba los apoyos que necesita.

La falta de personal sigue siendo una de las principales alertas del sistema educativo andaluz. Aunque el número de docentes de la red pública ha aumentado en los últimos quince años, Andalucía mantiene una ratio de 10,7 alumnos por docente, frente a los 9,8 de media nacional. Según CSIF, serían necesarios alrededor de 10.300 docentes adicionales para situarse, como mínimo, en la media española. Para ello, el sindicato propone incorporar entre 1.700 y 2.100 puestos estructurales cada curso durante cinco años.

A estas carencias se suman las dificultades relacionadas con la financiación y las infraestructuras. Andalucía invierte 6.965 euros por alumno, frente a los 7.421 euros de media nacional. Además, el 79,3 % del profesorado encuestado por CSIF considera que los centros necesitan mejoras o presentan deficiencias importantes, para, por ejemplo, hacer frente al calor en las aulas.

En cuanto a condiciones laborales del profesorado, CSIF ha insistido en la necesidad de mejorar las retribuciones, reducir la burocracia y avanzar en el reconocimiento profesional. Un docente andaluz puede llegar a cobrar casi 8.000 euros brutos menos al año que un profesional de alguna de las comunidades mejora retribuidas.

Por otro lado, CSIF ha puesto en valor los avances conseguidos y ha exigido que se cumplan íntegramente las medidas conseguidas mediante el Acuerdo de 16 de julio de 2025, que incorpora la reducción de ratios, empezando por bajarla este mismo curso a 22 alumnos por aula en Infantil de 3 años; el incremento de cupos para la atención a la diversidad, la modalidad telemática para tareas que no requieren atención directa al alumnado, los días de asuntos particulares en período lectivo, convocatoria del acceso del Cuerpo de Catedráticos y el refuerzo horario vinculado a la función tutorial.

CSIF ha advertido de que “estos avances no agotan nuestras reivindicaciones y ha recordado que el inicio de curso debe servir como punto de partida para acometer reformas urgentes que permitan blindar la educación pública andaluza, para lo que es necesario incrementar la inversión, mejorar las condiciones laborales de los docentes y alcanzar un gran pacto por la educación que aporte estabilidad al sistema”.

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