CSIF pide al Defensor del Pueblo que investigue los retrasos en la recepción de muestras del cribado neonatal en el Hospital Materno Infantil de Málaga

  • Prensa y Comunicación

5 de mayo de 2026

SANIDAD

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, primera fuerza sindical multiprofesional en el Servicio Andaluz de Salud –SAS-, ha registrado una queja formal ante el Defensor del Pueblo Andaluz para que se investiguen los retrasos, las deficiencias de trazabilidad y falta de control detectados en el Programa de Cribado Neonatal de Enfermedades Endocrino-Metabólicas de Andalucía, en concreto en el laboratorio de referencia del Hospital Materno Infantil de Málaga, donde han saltado las alarmas por el retraso en la recepción de muestras desde hace seis meses.

A este centro se remiten las muestras procedentes de las provincias de Almería, Granada, Jaén y Málaga. Según ha podido saber esta central sindical, alrededor de 200 muestras de sangre de recién nacidos no habrían llegado a tiempo, algunas desde noviembre, cuando se registró una primera llamada de unos padres al centro hospitalario por la falta de resultados.

Pese a la gravedad de la situación, pues se trata de una prueba de urgencia para la que la muestra debe llegar al laboratorio dentro de las primeras 72 horas tras la extracción, no se detectó el retraso de muestras hasta finales enero, cuando tras varias reclamaciones de progenitores se contabilizaron decenas de ‘incidentes de seguridad’ relacionados con el cribado neonatal. Se desconoce el alcance real de la situación, aunque al menos desde noviembre del año pasado hay pruebas que están llegando con meses de retraso. Se trata de un fallo grave en el programa de cribados, que afecta a la seguridad del paciente, y que sólo ha sido posible conocer tras las reclamaciones de los padres, lo que evidencia un descontrol inadmisible, falta de supervisión y ausencia de mecanismos de seguridad adecuados por parte del SAS para gestionarlo.

El cribado neonatal persigue la detección precoz de enfermedades en recién nacidos, que se realiza desde los servicios de maternidad mediante la extracción de sangre capilar del talón del recién nacido entre las 36 y 48 horas de vida. Son análisis de urgencia, que deben realizarse en los primeros días para detectar enfermedades con gran impacto en la vida del niño, pero que están llegando con meses de retraso.

Hace tres semanas CSIF solicitó información a la gerencia del centro sobre la situación, que ha generado una gran preocupación entre profesionales y progenitores. Ante la falta de respuesta por parte del centro y la gravedad de la situación, la central sindical ha trasladado su petición al SAS y al Defensor del Pueblo Andaluz, para que investigue los hechos denunciados y se aporte transparencia sobre su alcance. Para la central sindical, no es admisible que hayan llegado pruebas caducadas de semanas o meses, que implican la realización de otras pruebas al recién nacido y consultas con especialistas, y subraya la incertidumbre y preocupación de las familias afectadas, a las que el SAS deja en situación de abandono.

CSIF Málaga considera especialmente preocupante que las incidencias pudieran haberse prolongado desde, al menos, noviembre del año pasado sin que los mecanismos internos de control permitieran detectar y corregir a tiempo la situación, siendo las reclamaciones de las familias las que habrían permitido conocer el problema.

Además, ante la falta de transparencia por parte del hospital, la central sindical ha pedido en su escrito de queja al Defensor del Pueblo Andaluz que se requiera información detallada al SAS y a la gerencia del centro sobre el número exacto de muestras afectadas, las fechas de extracción, procedencia, envío, recepción, análisis y comunicación de resultados, así como las causas concretas de los retrasos y las medidas clínicas adoptadas respecto a los recién nacidos afectados.

Asimismo, la central sindical ha reclamado una auditoría urgente e independiente del circuito completo del cribado neonatal en Andalucía que informe con detalle y de forma transparente sobre la situación actual y sobre las incidencias denunciadas, a fin de garantizar un correcto funcionamiento del mismo.

Ha exigido también la adecuación inmediata de la plantilla actual del laboratorio de referencia a las necesidades asistenciales reales, de forma que no sólo se cubra la plantilla al 100% -actualmente hay descubiertos crónicos-, sino que también se refuerce el servicio, ya que esta mermada plantilla ha tenido que hacer frente a un aumento del 40% de la actividad del laboratorio en los últimos años. Cabe señalar que el conjunto de profesionales sostienen con su esfuerzo el servicio público en condiciones especialmente difíciles, con una carga de trabajo creciente y déficit de personal. Estos trabajadores están realizando un esfuerzo extraordinario para garantizar la calidad asistencial a los pacientes, pese a la precariedad que arrastran.

En su escrito, CSIF ha pedido que se investiguen las causas de los retrasos en la recepción de las muestras, y que se aclare si existe relación con los protocolos de envío. Así, el documento estatal de Requisitos y Recomendaciones para el desarrollo del Programa de Cribado Neonatal de enfermedades endocrino-metabólicas en el Sistema Nacional de Salud recoge: “Se desaconseja el envío de las muestras por correo ordinario ya que este sistema no garantiza el cumplimiento de los tiempos mínimos de entrega manteniendo los requisitos de humedad y temperatura por lo que las muestras pueden dañarse y deteriorarse”.

Por su parte, el protocolo andaluz establece: “Las fichas, introducidas en sobres específicos, se enviarán diariamente a los laboratorios desde el hospital, centro de salud, consultorio por el sistema de transporte disponible en cada centro. En caso de carecer del mismo, los centros depositarán diariamente los sobres en una oficina de Correos. El objetivo es que la muestra llegue antes de las 72 tras la extracción a los laboratorios de referencia, por lo que NO deben almacenarse en los centros de extracción”.

Esta previsión, unida a los retrasos denunciados, obliga a revisar si el circuito actual garantiza realmente la trazabilidad, recepción, conservación, análisis y comunicación de las muestras. El protocolo andaluz establece que, cuando las muestras no puedan analizarse o sean insuficientes, la familia será informada para realizar una nueva extracción en centros de salud o consultorios, indicándose que se trata de una prueba de urgencia que no precisa cita previa. Si han existido retrasos de semanas o meses sin comunicación efectiva a las familias, se habría producido una quiebra del deber de información, seguimiento y protección de la seguridad del paciente, que podría evidenciar cierto descontrol respecto al desarrollo del protocolo en Andalucía.

Según el protocolo del SAS, si los resultados están dentro de límites establecidos, “se informa por carta a las familias, que en caso de no recibirla en 30 días deben llamar a Salud Responde para reclamarlos”. En caso de “resultados fuera de los límites establecidos, se contacta bien telefónicamente o por cualquiera otra vía que se establezca para proceder a la repetición de la muestra en Atención Primaria o para continuar con otros procedimientos diagnósticos que confirmen o descarten la enfermedad que se sospecha”. Todos los datos quedan registrados en la Base de Datos de Cribado Neonatal.

La identificación temprana de estas patologías –38 actualmente- resulta crucial para evitar secuelas irreversibles y garantizar una atención sanitaria eficaz desde los primeros días de vida. La Administración debe ofrecer explicaciones claras, tanto a usuarios como a profesionales de los servicios afectados, de forma ágil, completa y transparente. Este ejercicio de responsabilidad resulta imprescindible para devolver la confianza de las familias y de los profesionales en la eficacia del Programa de Cribado Neonatal y en el propio Servicio Andaluz de Salud.

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