CSIF exige que la ley que reduce ratios y horario lectivo se apruebe por Real Decreto-Ley.
5 de octubre de 2026
El acuerdo alcanzado en la Mesa Sectorial ha quedado paralizado por la disolución de las Cortes, haciendo que la “legislatura del profesorado” se haya cerrado sin cumplir sus compromisos esenciales.
En el Día Mundial del Docente y el peor PISA de la historia, el sindicato exige a todas las fuerzas políticas que la educación figure como prioridad real y que aboque a un Pacto de Estado.
Madrid, 5 de octubre de 2026. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, advierte de que la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, al disolver las Cortes, provoca que decaiga el proyecto de ley de reducción de ratios y horario lectivo acordado en febrero, que no llegará a aprobarse.
CSIF quiere dejar claro que esta pérdida no responde a un impedimento legal, sino a una decisión política. El Gobierno conserva la capacidad de aprobar un real decreto-ley hasta las elecciones, y la Diputación Permanente del Congreso puede convalidarlo con las Cortes disueltas, tal y como está haciendo estos días con las medidas de vivienda. Si la herramienta sirve para la vivienda, sirve para la educación. Si la reducción de ratios y horario lectivo se queda sin aprobar, será porque se ha elegido dejarla fuera.
Resulta especialmente llamativo que el anuncio coincida con el Día Mundial del Docente, que este año conmemora seis décadas protegiendo la profesión. Para CSIF, apoyar al profesorado no se demuestra con proclamas, sino cumpliendo: y la realidad es que la legislatura que el propio Gobierno llamó “la del profesorado” se cierra sin el Estatuto Docente, pendiente desde la LOMLOE; con la reforma de ratios y lectivas decaída; con una interinidad por encima del 30%, muy lejos del 8% comprometido con Bruselas; y sin la financiación del 7% del PIB garantizada por ley.
Este balance llega, además, en el peor momento. El informe PISA 2025 ha arrojado los peores resultados de toda la serie histórica de España, y el Panorama de la Educación 2026 de la OCDE confirma el diagnóstico que CSIF viene documentando: un profesorado que trabaja en condiciones de precariedad, con aulas saturadas, exceso de burocracia y falta de reconocimiento.
Para CSIF la conclusión es clara: una vez más, la educación ha quedado supeditada a los vaivenes políticos. Por eso el sindicato reclama un Pacto de Estado que la ponga a salvo de la inestabilidad, y exige que la reducción de ratios y horario lectivo no se pierda: por la vía del real decreto-ley de forma inmediata, si hay voluntad, y mediante su blindaje por ley, de forma firme e improrrogable, en la próxima legislatura.
CSIF, como organización independiente, exige a quien gobierne y a todas las fuerzas políticas, sin excepción, que la educación figure como prioridad real —y no nominal— en la legislatura que viene. CSIF estará vigilante durante la precampaña, la campaña y la constitución de las nuevas Cortes, en las mesas de negociación y, si hace falta, en la calle. Porque la educación es una cuestión de Estado, y una generación de alumnos no puede seguir esperando.