CSIF presenta un protocolo de prevención de suicidio en la Policía Local y lo trasladará a los Ayuntamientos de toda España
10 de septiembre de 2026
-El sindicato alerta de que la tasa de suicidio en nuestra comunidad continúa muy por encima de la media española, con 295 fallecimientos en 2025
-“Son necesarios más recursos y más prevención para proteger la salud mental también en el trabajo”
Santiago / Madrid, 10 de septiembre de 2026.- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha elaborado un borrador de protocolo específico para la prevención de problemas de salud mental y conductas suicidas en las policías locales, que está trasladando a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y a las administraciones locales. La propuesta contempla, entre otras medidas, atención psicológica externa, especializada y confidencial para los agentes.
La iniciativa cobra especial relevancia en Galicia tras el reciente fallecimiento de un agente de la Policía Local de Cee, encontrado sin vida en agosto en las dependencias policiales. CSIF reclama que cualquier posible relación con el trabajo sea investigada y que se acompañe adecuadamente a la plantilla.
Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora hoy jueves 10 de septiembre, CSIF alerta además de la elevada incidencia del suicidio en nuestra comunidad y reclama a las administraciones medidas efectivas para reforzar la prevención y la protección de la salud mental, también en el ámbito laboral.
Galicia mantiene una tasa muy superior a la media española
Según los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE), 295 personas murieron por suicidio en Galicia en 2025, 223 hombres y 72 mujeres. La comunidad registró una tasa de casi 11 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, frente a los casi 8 por 100.000 del conjunto de España.
Con estas cifras, Galicia se mantiene entre las comunidades con mayor incidencia de suicidio, junto a Asturias y Canarias, siguiendo la tendencia registrada en años anteriores. En el conjunto del país se contabilizaron 3.808 muertes por suicidio en 2025, 2.784 de hombres y 1.024 de mujeres.
Para CSIF, estos datos obligan a reforzar las políticas de prevención y a prestar especial atención a los factores que pueden deteriorar la salud mental en el entorno laboral. El sindicato recuerda que el suicidio es un fenómeno complejo y multicausal y que no puede atribuirse de forma automática a una única circunstancia, pero advierte de que las condiciones de trabajo pueden generar o agravar situaciones de sufrimiento y deben ser abordadas desde la prevención de riesgos laborales.
Entre los factores que pueden afectar a la salud mental se encuentran las cargas excesivas de trabajo, la falta de personal, los turnos prolongados, la precariedad, los problemas de conciliación, el acoso, la violencia, el estrés crónico o la exposición continuada a situaciones traumáticas.
CSIF considera especialmente necesario reforzar la prevención en colectivos sometidos a una elevada presión emocional, como el personal sanitario y sociosanitario, docente, de emergencias, servicios sociales, instituciones penitenciarias y fuerzas y cuerpos de seguridad.
Más prevención y recursos
Entre las medidas que CSIF reclama al Gobierno y a las administraciones se encuentran mejorar las estadísticas sobre suicidio incorporando información sobre profesión y situación laboral; realizar evaluaciones eficaces de los riesgos psicosociales; reforzar las plantillas y garantizar cargas de trabajo sostenibles; mejorar la conciliación y la desconexión digital; y aumentar los recursos de atención psicológica y detección temprana.
El sindicato pide también que, cuando existan indicios de una posible relación entre un fallecimiento y las condiciones laborales, se lleve a cabo una investigación rigurosa que permita determinar las circunstancias del caso y, cuando corresponda, su posible consideración como accidente de trabajo.
CSIF ha solicitado asimismo al Ministerio de Sanidad su incorporación al Observatorio de Prevención del Suicidio, con el objetivo de que la representación de las personas trabajadoras participe en el diseño, seguimiento y evaluación de las medidas relacionadas con los factores laborales.
Para el sindicato, la prevención no puede limitarse a campañas de sensibilización, sino que debe traducirse en recursos suficientes, medidas concretas y mejoras de las condiciones laborales.