CSIF denuncia el envío de internos conflictivos a la prisión de Monterroso y advierte del riesgo para la seguridad

  • Prensa y Comunicación

7 de abril de 2026

El delegado sindical de CSIF en el centro penitenciario de Centro Penitenciario de Monterroso, César Paz, ha advertido en una entrevista concedida a la Televisión de Galicia de la creciente preocupación entre los funcionarios por el traslado de internos con perfiles conflictivos a un centro que, por su tipología, no está preparado para albergarlos.

Según explicó, la prisión de Monterroso es un centro penitenciario de tipo C, destinado a internos de baja conflictividad y con una capacidad aproximada para 350 reclusos, cifra que ya se ha superado al alcanzar más de 400 internos en la actualidad.

Durante la entrevista, Paz señaló que el problema no se limita únicamente al incremento de población reclusa, sino sobre todo al perfil de parte de los internos trasladados al centro. En concreto, indicó que actualmente hay entre 50 y 60 internos considerados de especial observación, muchos de ellos con conductas agresivas, sanciones graves o propuestas de clasificación en primer grado procedentes de otros centros penitenciarios.

Internos con perfil de primer grado en un centro tipo C

El representante sindical explicó que el primer grado penitenciario se aplica a internos con peligrosidad extrema o inadaptación a los regímenes comunes, que deberían cumplir condena en régimen cerrado y en centros preparados para ese nivel de conflictividad.

Sin embargo, según denunció, la Dirección General de Ejecución Penal y Reinserción Social está optando por mantener a estos internos en segundo grado y dispersarlos por distintos centros penitenciarios del país, en lugar de autorizar su clasificación en primer grado.

“Lo que se está haciendo es trasladar el problema de un centro a otro”, señaló Paz, quien advirtió de que esta práctica está teniendo consecuencias directas en Monterroso, un centro que no cuenta con los medios ni con el modelo de seguridad de las prisiones tipo A o B, diseñadas para internos de mayor peligrosidad.

Aumento de población reclusa y llegada constante de internos

En la entrevista también se puso de manifiesto que, en el último año, Monterroso ha sido proporcionalmente el centro penitenciario de España que más ha incrementado su población reclusa, con un aumento cercano al 51%.

Desde la sección sindical de CSIF se ha denunciado esta situación en varias ocasiones por escrito, sin que se hayan adoptado medidas para corregirla. Según Paz, el centro continúa recibiendo entre seis y ocho internos nuevos cada semana, lo que ha llevado a superar ampliamente la capacidad recomendada para este tipo de establecimiento.

El delegado sindical subrayó que el sindicato puede entender aumentos puntuales de población reclusa, teniendo en cuenta que en los últimos tres años la población penitenciaria en España ha crecido en torno a 3.000 internos, pero insistió en que el problema principal es el perfil de los reclusos trasladados a Monterroso.

Un intento reciente de agresión con arma blanca

CSIF alerta además de que esta situación ya ha generado episodios de riesgo dentro del centro. Según explicó Paz, hace aproximadamente dos semanas se produjo un intento de agresión con arma blanca contra un funcionario, un hecho que el sindicato ha denunciado reiteradamente.

Para el representante sindical, continuar enviando internos con perfiles incompatibles con un centro tipo C pone en riesgo la seguridad del personal penitenciario, del resto de internos y del propio funcionamiento del establecimiento.

Reivindicación histórica: agentes de la autoridad

Durante la entrevista, Paz también recordó una reivindicación histórica del colectivo: el reconocimiento de los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad.

Mientras que en Cataluña —donde las competencias penitenciarias están transferidas— la administración autonómica ya ha aprobado esta condición para los trabajadores de prisiones, los funcionarios dependientes de la administración estatal siguen sin contar con ese reconocimiento.

Además, señaló que los trabajadores de las prisiones catalanas perciben entre 600 y 700 euros más al mes realizando la misma labor.

Petición a Instituciones Penitenciarias

Desde CSIF reiteran su petición a la Dirección General de Ejecución Penal para que deje de enviar a Monterroso internos con perfiles incompatibles con un centro tipo C y los destine a prisiones con mayores niveles de seguridad.

El sindicato advierte de que, de no corregirse esta política de clasificación y destinos, podrían producirse incidentes más graves dentro del centro penitenciario.

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