«Sin personal no hay cuidados»: La falta de soluciones reales por parte de la Administración abocan al colapso a las residencias y saturan la Atención Primaria

31 de julio de 2026

 Las soluciones de la Conselleria ante la falta de personal en las residencias públicas no solo llegan tarde, sino que están demostrando ser completamente ineficaces. Frente a la respuesta recurrente de la Administración de que «no se encuentra personal en las bolsas de empleo», desde el sindicato advertimos de que las consecuencias de esta falta de personal ya se están pagando en los centros: plantillas funcionando con la mitad de personal, profesionales exhaustos y una atención a nuestros mayores que se deteriora día a día.

Queremos dejar muy claro que la exigencia de cubrir las vacantes de forma inmediata y revisar las ratios responde a pedir condiciones dignas para poder prestar la atención humana y de calidad que los residentes merecen y necesitan.

 

El impacto directo en el residente: cuando cuidar se convierte en una carrera de obstáculos.

La falta de auxiliares, enfermeros y médicos durante el verano (y resto del año) no es un mero problema de cuadrantes laborales. Se traduce en un impacto directo sobre la salud física y emocional de los usuarios.

La sobrecarga extrema y el cansancio acumulado entre los profesionales aumentan el riesgo de errores involuntarios en tareas críticas, como la pauta de medicación, el seguimiento de tratamientos o las curas complejas.

Con plantillas bajo mínimos es imposible aplicar el modelo de atención centrada en la persona. Se pasa de un cuidado integrador a uno de mínimos, donde la estimulación, la movilización y el acompañamiento quedan relegados por pura falta de tiempo.

 

El coste humano en la plantilla: ansiedad, lágrimas y descansos cancelados

Detrás de las cifras y los porcentajes hay personas al límite de sus fuerzas. La situación en los centros ha alcanzado un punto crítico donde vemos a profesionales romper a llorar en mitad del turno por pura impotencia, por la frustración de querer llegar a todo y comprobar que es físicamente imposible.

A esta sobrecarga se suma la cancelación de días de descanso programados y los cambios de turno para tapar los huecos de plazas vacantes. Los trabajadores ya no pueden más. Explotar la vocación y el compromiso del personal no puede seguir siendo el plan de contingencia de la Administración para sostener el servicio.

 

Efecto colateral: la saturación de la Atención Primaria

Por otro lado, la falta de personal sanitario en los centros residenciales está provocando, además, un grave «efecto dominó» sobre el resto de la red pública. Cualquier descompensación leve o trámite que debería resolverse dentro de la propia residencia acaba derivándose a los centros de salud de zona o a las urgencias hospitalarias.

De este modo, la falta de gestión en las residencias termina sobrecargando a una Atención Primaria que en verano ya se encuentra al límite por las vacaciones no sustituidas de sus propios profesionales.

 

Exigimos soluciones estructurales y de choque

Argumentar que «las bolsas están vacías» es ignorar la raíz del problema: si no hay profesionales disponibles es porque las condiciones de contratación y la sobrecarga estructural desincentivan a los trabajadores.

Las medidas de la Administración están llegando mal y tarde. Exigimos a la Conselleria un plan de choque urgente, mejoras en las condiciones laborales para fidelizar al personal y una revisión real de las ratios adaptada al alto grado de dependencia actual de los residentes.

 

Nuestros mayores y quienes los cuidan no pueden esperar a que pase el verano para tener una solución.

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