Lo que exigimos hoy en la concentración de la Consejería de Economía y Hacienda - C/ Manuel Cortina nº 2 - Madrid
15 de octubre de 2026
Segundo día de huelga y segunda concentración esta vez en la Consejería que reparte el presupuesto, que es la que de verdad manda.
Hoy estaremos aquí, frente a la Consejería de Hacienda, cuya titular es Rocio Albert, porque creemos en la educación pública, porque creemos en nuestros docentes y porque creemos que quienes dedican su vida a educar merecen algo más que palabras de reconocimiento: merecen hechos, compromiso y unas condiciones laborales dignas.
Hemos hecho algunos cálculos matemáticos sencillos, si fuera cierto, según datos oficiales, que cada día de paro secundara la huelga el 45% de la plantilla, implicaría el apoyo a ésta de casi 31.000 docentes por día.
Con una detracción de haberes en nómina de unos 100€ de media implicaría un ahorro de más de 3 millones de euros por día.
En estos 3 primeros días, estaríamos hablando de cerca de 10 millones de euros.
¿Qué va a hacer la Consejería con todo ese dinero?
Después del culebrón inmobiliario del pasado verano, parece ser que en esta Comunidad se gasta el dinero en lo que se quiere, NO en lo que se debe.
Por todo lo anterior, exigimos a esta consejera que destine todo el dinero que están obteniendo con estas jornadas de paro, para invertir inmediatamente en la mejora de los centros educativos y de las condiciones laborales de los docentes madrileños.
Ya no es necesario a esperar a tener presupuestos para 2027, no hace falta esperar a los 22 millones que llegarían para climatización, desde mañana deben licitarse las obras necesarias para reformar nuestros vetustos centros educativos de manera rápida e inmediata.
Nuestros docentes llegan a sus centros cada día con ilusión, preparan sus clases, atienden a la diversidad, acompañan a quienes más lo necesitan y que hacen todo lo posible para que cada alumno y cada alumna encuentre su camino, necesitan algo más que una palmadita en la espalda.
La educación no puede sostenerse únicamente sobre la vocación y el esfuerzo personal de sus profesionales. La vocación es nuestro motor, sí, pero no puede convertirse en una excusa para exigir cada vez más sin ofrecer los medios necesarios. La vocación no sustituye a los recursos, el compromiso no sustituye a unas condiciones laborales dignas y las palabras de reconocimiento no sustituyen a las soluciones.
Finalmente, desde CSIF, exigimos a la Administración que escuche, que dialogue, que negocie de manera inmediata antes de enquistar el conflicto educativo durante los próximos meses de curso escolar, hay demasiadas cosas en juego, nuestros alumnos merecen algo mejor.