CSIF denuncia que llegar al Hospital Zendal se ha convertido en una aventura para trabajadores y pacientes

  • Prensa y Comunicación
  • Notas de prensa y comunicaciones

26 de marzo de 2026

-El Consorcio Regional de Transportes de Madrid ha reducido la frecuencia del autobús que une la estación de Cercanías de Valdebebas con el hospital
-El personal del centro, entre el que se encuentran los trabajadores del Laboratorio Regional de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, muchas veces se incorpora tarde a sus puestos debido a los retrasos

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las Administraciones Pública, cree que la decisión del Consorcio Regional de Transportes de Madrid de reducir la frecuencia del autobús (Servicio Especial de la EMT) que conecta el Hospital Enfermera Isabel Zendal con la red de Renfe Cercanías es, además de incomprensible, irresponsable.

Llegar al Hospital Enfermera Isabel Zendal se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos. Lo que debería ser un acceso garantizado a un centro sanitario público es hoy un ejemplo más de mala gestión y abandono institucional.

CSIF considera que está situación es inaceptable, sobre todo en un contexto en el que el servicio ferroviario acumula retrasos, averías y cancelaciones de forma casi diaria.

El resultado es claro: profesionales sanitarios que trabajan en este centro sanitario, entre los que se encuentran aquellos que prestan servicio en el Laboratorio Regional de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, llegan tarde a sus turnos no por falta de compromiso, sino por un sistema de transporte que falla. También los pacientes -muchos de ellos mayores o con movilidad reducida- ven peligrar sus citas médicas porque simplemente no pueden llegar a tiempo.

Este autobús no es una línea secundaria. Es un enlace esencial que conecta también con la Línea 8 de Metro de Madrid a través de Feria de Madrid. Es, en la práctica, una arteria básica para el funcionamiento diario de un complejo sanitario estratégico.

Para CSIF, reducir su frecuencia no es un ajuste técnico: es una decisión política que tiene consecuencias directas sobre la salud de las personas y sobre las condiciones de trabajo de quienes sostienen el sistema sanitario.

Por si fuera poco, el cierre de los puntos de recarga para vehículos eléctricos en el aparcamiento del hospital elimina alternativas y castiga incluso a quienes apuestan por una movilidad más sostenible. Todo suma en la misma dirección: dificultar el acceso.

Los trabajadores ya lo han dicho alto y claro: esta situación es insostenible. No se trata de comodidad, se trata de derechos. Del derecho a llegar al trabajo en condiciones dignas. Del derecho a acceder a la sanidad pública sin obstáculos.

Desde CSIF denunciamos que las administraciones no pueden mirar hacia otro lado. Exigimos la restitución inmediata de la frecuencia del autobús, la coordinación real con Cercanías y Metro, y demandamos soluciones efectivas a un problema que nunca debió producirse.

Garantizar el acceso a un hospital público no es opcional. Es una obligación.

COMPARTIR