Histórica movilización en el INGESA: La Junta de Personal exige en bloque el fin de los "parches" y una jornada de 35 horas real y sin trampas
29 de mayo de 2026
Las puertas del Hospital Universitario de Ceuta han sido el escenario de una de las concentraciones más multitudinarias y unánimes que se recuerdan en la sanidad pública local. Convocados por la Junta de Personal del INGESA, la totalidad de las organizaciones sindicales, con el respaldo masivo de los trabajadores, se han plantado firmemente contra la resolución unilateral de la Dirección General con la que se pretende implantar la jornada de 35 horas.
El presidente de la Junta de Personal, Alejandro Artero, ha sido tajante al valorar el éxito de la convocatoria: "La Administración ha logrado algo que no sucedía desde hace mucho tiempo: unir a todo el INGESA y a todas las organizaciones sindicales a una sola voz". Frente a los intentos de Madrid de imponer un modelo fallido, la representación legal de los trabajadores exige la retirada de una resolución que vulnera derechos, discrimina a colectivos esenciales y maquilla la alarmante falta de recursos humanos mediante la manipulación estadística.
La trampa del turno rotatorio y las "32 horas"
Desde la Junta de Personal se denuncia que la fórmula matemática aplicada por los servicios centrales de Madrid es un agravio comparativo. El personal sujeto a turnos rotatorios (mañanas, tardes y noches) apenas experimenta una mejora efectiva de 32 horas en el cómputo anual, lo que en la práctica les obliga a realizar hasta tres turnos de noche o cuatro de día adicionales para cubrir las carencias del sistema.
Lejos de una reducción real de la jornada, el INGESA pretende mantener el funcionamiento de los servicios a costa de la salud laboral de las plantillas actuales, negándose de forma sistemática a realizar la ampliación neta de personal que requiere la aplicación de las 35 horas. Según las estimaciones sindicales, la correcta cobertura del servicio obligaría a incorporar, como mínimo, un equipo completo por cada turno rotatorio (reforzando enfermeros, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería —TCAE—, celadores y administrativos).
Discriminación intolerable al 061 y SUAP
Uno de los puntos que mayor indignación ha despertado es la exclusión arbitraria del personal del 061 y del SUAP (Servicio de Urgencias de Atención Primaria) de los beneficios sustanciales de la jornada regulada. A pesar de que la propia resolución en su redactado estipula la derogación de pactos anteriores a 2019, la Administración se escuda en normativas obsoletas para mantener en el limbo a los profesionales que sostienen la primera línea de la urgencia extrahospitalaria. En señal de protesta, el personal del 061 ha protagonizado su propia concentración paralela en el recinto hospitalario.
Asimismo, los facultativos médicos se enfrentan a la imposición encubierta de realizar hasta 100 horas adicionales de guardia al año, una medida que colisiona frontalmente con las directivas europeas de salud y descanso laboral, que limitan rigurosamente el número de guardias mensuales.
Falsas soluciones para la apertura de los sábados
La Junta de Personal ha desvelado la "letra pequeña" sobre los planes del INGESA para mantener abiertos los centros de salud los sábados. La fórmula elegida por la Administración se basa, nuevamente, en la asfixia del trabajador: se compensará el sábado trabajado con un día libre, pero bajo un régimen de restricciones inaceptable. Los trabajadores ya han sido advertidos de que dichos descansos no podrán disfrutarse ni en lunes ni en viernes, ni tampoco cuando el "compañero espejo" de su puesto se encuentre de baja o de vacaciones. Ante la falta de contratación de sustitutos, el derecho al descanso se convierte en una quimera inaplicable.
Respuesta a las "sátiras" de la Administración
Frente a los comunicados oficiales emitidos por el INGESA, que la Junta de Personal ha calificado de "auténtica sátira burlesca", el sindicato ha querido responder a las acusaciones vertidas por la dirección que sugerían que las protestas se debían a un rechazo al control horario.
"Nadie tiene ningún problema con el control de entrada y salida siempre que se haga de forma adecuada", ha aclarado Artero. Los sindicatos recuerdan que los profesionales sanitarios realizan diariamente un tiempo de solape de jornada imprescindible para transmitir la información clínica de los pacientes entre turnos de manera segura, un tiempo de exceso que el INGESA ha dejado claro que "no es su problema" y que se niega a reconocer ni retribuir.
La vía judicial en el horizonte si Madrid no rectifica
Aunque la Junta de Personal valora la disposición al diálogo mostrada a nivel local por la Dirección Territorial de Ceuta y la Delegación del Gobierno, recuerdan que la competencia y la cerrazón administrativa emanan directamente de la Dirección General del INGESA en Madrid.
La representación sindical ha advertido de que esta movilización histórica es solo el primer paso de un calendario de acciones que irá en aumento si no se abre una Mesa Sectorial de negociación real y vinculante. Los servicios jurídicos de todas las organizaciones que integran la Junta de Personal ya se encuentran coordinando los trámites oportunos para proceder a la impugnación y demanda judicial de esta resolución impositiva. La dignidad de los profesionales de la sanidad pública de Ceuta no se negocia.