CSIF pone en valor el dispositivo del 31-O en Barcelona y exige al Ayuntamiento más inversión y reconocimiento para sus policías

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2 de noviembre de 2026

 

El sindicato destaca el despliegue de 300 agentes de la Guardia Urbana, que evitó que se repitieran los graves disturbios, saqueos y agresiones policiales del pasado 24 de octubre, y reclama más efectivos, medios y mejoras profesionales.

 

Barcelona, 2 de noviembre de 2026.- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato mayoritario de la Guardia Urbana de Barcelona, valora positivamente el dispositivo de seguridad desplegado el pasado 31 de octubre ante la convocatoria de «BLOCUS BCN», catalogada como de alto riesgo para el orden público.

El operativo, coordinado con los Mossos d'Esquadra y los servicios municipales, contó con 300 efectivos de la Guardia Urbana distribuidos por Ciutat Vella, Eixample, Gràcia y Sant Martí. Su planificación y despliegue permitieron evitar que se repitieran los graves incidentes del 24 de octubre, cuando varios comercios fueron saqueados, se destrozó mobiliario urbano y agentes policiales sufrieron agresiones y lesiones.

Para CSIF, el resultado demuestra que la seguridad ciudadana requiere planificación, coordinación entre cuerpos policiales, efectivos suficientes y respaldo institucional.

«Cuando se dota a la Guardia Urbana de los medios necesarios y cuenta con respaldo institucional, los resultados llegan. La seguridad no puede depender de actuaciones excepcionales, debe ser una prioridad permanente», señala el sindicato.

Más inversión y reconocimiento profesional

CSIF reconoce las inversiones realizadas por el Ayuntamiento en nuevas comisarías, cámaras de vigilancia, renovación de equipamiento y aumento progresivo de plantilla. No obstante, considera imprescindible seguir avanzando hasta alcanzar los 4.800 efectivos y completar la dotación de materiales necesarios, como pistolas de pimienta, lanzadoras, armas largas y drones.

El sindicato reclama también el reconocimiento administrativo y económico de las especialidades policiales, una reivindicación histórica que considera imprescindible para compensar la formación, responsabilidad y complejidad de las funciones que desarrollan los agentes.

«No se puede exigir cada vez más responsabilidad y especialización a los policías sin reconocerla profesional y económicamente. Invertir en seguridad también significa dignificar las condiciones laborales de quienes la garantizan», reivindica CSIF.

La organización sindical insiste en la necesidad de modernizar los recursos tecnológicos, reforzar la formación y mejorar las condiciones sociolaborales para garantizar una Guardia Urbana preparada y capaz de responder a los nuevos retos de seguridad.

CSIF exige que el éxito del dispositivo del 31-O no sea una excepción, sino el modelo de actuación permanente: más efectivos, mejores medios y reconocimiento profesional para una Guardia Urbana fuerte, protegida y justamente valorada. Porque garantizar la seguridad de Barcelona también significa cuidar a quienes la hacen posible.

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