CSIF denuncia un convenio "impuesto" que deja sin derechos sociales a la plantilla del Ayuntamiento de Lloret hasta 2031
- Prensa y Comunicación
3 de agosto de 2026
La central sindical acusa al Ayuntamiento, Intersindical y UGT de cerrar un acuerdo sin transparencia, sin consultar a los trabajadores y con mejoras económicas condicionadas a futuras decisiones municipales.
Girona, Lloret de Mar, 3 de agosto de 2026.- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado la aprobación de un convenio colectivo para el Ayuntamiento de Lloret de Mar que, según el sindicato, "hipoteca" los derechos de la plantilla hasta 2031 al centrarse únicamente en aspectos económicos y dejar fuera cuestiones fundamentales como la conciliación, los permisos o las condiciones laborales.
CSIF sostiene que el acuerdo fue aprobado sin un proceso de negociación real, sin asambleas informativas y sin permitir que los empleados municipales conocieran o debatieran el contenido del texto antes de su votación. Ante esta situación, los representantes de CSIF y FEPOL del personal funcionario abandonaron la Mesa General de Negociación en señal de protesta, al negarse a respaldar un convenio que consideran impuesto y aprobado sin las garantías de transparencia y participación de la plantilla.
El sindicato recuerda que la reapertura de la negociación fue posible gracias a la presión ejercida durante meses por la Policía Local, un colectivo que asumió importantes pérdidas económicas durante el conflicto laboral. Sin embargo, denuncia que el resultado final no responde a las reivindicaciones planteadas por la plantilla y que el proceso acabó desarrollándose con falta de transparencia y participación.
Además, CSIF advierte de que las supuestas mejoras retributivas anunciadas quedan condicionadas a la futura valoración de puestos de trabajo, a informes técnicos y presupuestarios pendientes y, en última instancia, a la voluntad del propio Ayuntamiento, por lo que considera que las garantías para su aplicación son insuficientes.
"No se estaba negociando un nuevo convenio, sino mejoras puntuales. En la última reunión esas mejoras se transformaron, de forma inesperada, en un convenio cerrado hasta 2031 que deja prácticamente fuera los derechos laborales y sociales de la plantilla."
CSIF también critica el papel desempeñado por Intersindical y UGT durante el proceso negociador, al considerar que facilitaron la aprobación del texto sin consultar previamente a los trabajadores y sin garantizar un debate abierto sobre su contenido. Asimismo, la organización expresa su respaldo a sus delegados del personal laboral, que —según denuncia— firmaron el documento sometidos a una fuerte presión durante la propia negociación.
"No vamos a legitimar acuerdos cerrados de espaldas a los trabajadores. La negociación colectiva solo tiene sentido cuando se ejerce con transparencia, participación y respeto a toda la plantilla."
CSIF anuncia que continuará informando directamente a los empleados municipales, visitando los centros de trabajo y defendiendo la recuperación de los derechos laborales y sociales que, a su juicio, este convenio deja fuera. La organización reitera que seguirá trabajando para que ningún acuerdo vuelva a imponerse sin la participación de quienes deben aplicarlo y sufrir sus consecuencias.