CSIF denuncia que la plaga de chinches se extiende por las prisiones catalanas y pone en riesgo la salud de trabajadores e internos
- Prensa y Comunicación
22 de julio de 2026
El sindicato reclama a la Dirección General de Asuntos Penitenciarios un plan integral que actúe sobre el origen del problema y no únicamente mediante tratamientos de desinsectación
Barcelona, 22 de julio de 2026.- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia la grave situación que se está viviendo en el centro penitenciario de Quatre Camins debido a una plaga de chinches que afecta desde hace semanas a un importante número de celdas de distintos módulos y que supone un riesgo para la salud tanto de los internos como de los profesionales que trabajan en el centro.
El sindicato considera que la respuesta de la Administración resulta insuficiente, ya que se está limitando a realizar tratamientos de desinsectación sin abordar las causas que favorecen la proliferación de la plaga. "No basta con combatir las consecuencias; es imprescindible actuar sobre el origen del problema para erradicarlo de forma definitiva", señala CSIF.
Esta situación no es un caso aislado. A principios de este mes, CSIF ya denunció ante la Dirección General de Asuntos Penitenciarios la grave situación de insalubridad que atraviesa el Centro Penitenciario Abierto 2 de Barcelona como consecuencia de una infestación de chinches que el sindicato considera ya una auténtica plaga. El primer cierre de una celda por la presencia de estos insectos se produjo el pasado 17 de junio y, lejos de controlarse, el problema fue agravándose progresivamente hasta obligar al cierre de ocho celdas a fecha de 1 de julio.
Aunque desde entonces se han realizado labores de limpieza y tratamientos de desinsectación, CSIF denuncia que las chinches continúan reapareciendo. En la actualidad permanecen seis celdas cerradas y el sindicato advierte de que, si fuera necesario clausurar más dependencias, el centro podría encontrarse con serias dificultades para reubicar a los internos, comprometiendo el normal funcionamiento del establecimiento.
En Quatre Camins, los numerosos tratamientos, inspecciones y actuaciones llevados a cabo en las últimas semanas evidencian la dimensión de la infestación. Sin embargo, CSIF denuncia que continúan produciéndose situaciones que el personal penitenciario lleva tiempo comunicando mediante los correspondientes informes de incidencias y que siguen sin resolverse.
En este sentido, el sindicato alerta de que se continúa permitiendo la acumulación de alimentos en las celdas, se tolera un exceso de ropa y enseres personales pese a las limitaciones establecidas por la propia Dirección y persisten unas condiciones que dificultan la eficacia de cualquier actuación de control de plagas.
Asimismo, lamenta que, cuando se detectan incumplimientos de las normas de régimen interior, las medidas disciplinarias que se adoptan en algunos casos no lleguen a ejecutarse de forma efectiva, lo que resta autoridad a la normativa interna y favorece que la situación se perpetúe.
CSIF advierte de que esta problemática afecta directamente a la salud laboral. Los trabajadores están expuestos diariamente a picaduras y existe el riesgo de que la plaga pueda extenderse a otras dependencias e incluso trasladarse a sus domicilios, además del perjuicio que supone para la población reclusa.
CSIF exige medidas urgentes
Ante esta situación, el sindicato reclama a la Dirección General de Asuntos Penitenciarios la adopción urgente de un plan integral para todos los centros penitenciarios catalanes que combine las actuaciones de desinsectación con el cumplimiento efectivo de las normas de régimen interior.
En concreto, CSIF solicita:
- El cumplimiento efectivo de las instrucciones que limitan la cantidad de ropa y objetos permitidos en las celdas.
- La aplicación real de medidas de control sobre el almacenamiento de alimentos, actuando ante las incidencias comunicadas por los funcionarios.
- La puesta en marcha de un plan integral de desinsectación acompañado de medidas regimentales eficaces que eliminen las causas que favorecen la proliferación de las chinches.
- La realización de inspecciones periódicas y un seguimiento continuado hasta garantizar la completa erradicación de la plaga.
Para CSIF, la aparición de casos en distintos centros penitenciarios demuestra que no se trata de episodios aislados, sino de un problema que requiere una respuesta coordinada por parte de la Administración. La higiene, la salubridad y la seguridad de trabajadores e internos no pueden quedar supeditadas a actuaciones puntuales. El sindicato continuará denunciando cualquier situación que comprometa la salud laboral y exigirá las responsabilidades que correspondan.