La inflación acumulada y los bajos sueldos menguan el poder adquisitivo de los castellanomanchegos

7 de octubre de 2026

-CSIF alerta de una brecha salarial respecto a la media nacional de 2.774 euros anuales y una pérdida constante de poder adquisitivo por el implacable impacto del IPC desde 2022

Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) reclama a las administraciones públicas y al sector empresarial de Castilla-La Mancha un mayor compromiso con unas condiciones laborales dignas, la igualdad y la justicia social para situar a las personas y sus derechos en el centro de las políticas laborales.

CSIF señala que los trabajadores de la región continúan sufriendo importantes desigualdades salariales. Según los últimos datos de la Agencia Tributaria relativos a 2024, el salario medio anual en Castilla-La Mancha se sitúa en 22.188 euros, equivalentes a unos 1.849 euros mensuales. Esta cantidad está 2.774 euros por debajo de la media nacional, que alcanza los 24.962 euros. La comunidad ocupa así el quinto puesto entre las regiones con los salarios medios más bajos de España, solo por delante de Extremadura, Andalucía, Murcia y Canarias, y muy lejos de las comunidades con mayor nivel retributivo, como la Comunidad de Madrid (31.911 euros) o Cataluña (27.927 euros).

Por género, en Castilla-La Mancha los hombres cobran 24.216 euros (3.195 euros menos que la media nacional) y la brecha es aún mayor para las mujeres, que perciben un salario medio anual de 19.709 euros (2.546 euros menos que la media nacional): ellas tienen el cuarto salario más bajo de toda España por detrás de extremeñas, andaluzas y murcianas.

A esta situación se añade el impacto de la inflación. Entre 2022 y 2024, la subida media acumulada de los precios en España fue del 14,7%, mientras que en Castilla-La Mancha alcanzó el 16,4%. A pesar de mitigarse el índice de precios al consumo en 2025, con un IPC medio del 2,4%, la evolución en la región ha provocado una importante pérdida de poder adquisitivo entre la población, ya que los salarios no han aumentado al mismo ritmo que el coste de la vida. Además, durante 2021 y 2022 Castilla-La Mancha registró la tasa de inflación más elevada del conjunto del país.

El presidente de CSIF Castilla-La Mancha, Lorenzo Domínguez, destaca que la Jornada Mundial por el Trabajo Decente “debe servir para recordar que la región todavía se encuentra lejos de garantizar unas condiciones laborales adecuadas. Los bajos salarios, la temporalidad, la precariedad y las desigualdades continúan afectando tanto al sector público como al privado”, por lo que “el trabajo decente debe dejar de ser únicamente un principio o un discurso para traducirse en medidas concretas, diálogo social y compromisos que permitan recuperar derechos y mejorar la dignidad laboral”.

Uno de los derechos que se han visto restringidos es el de acceso a la vivienda. En este sentido, CSIF manifiesta su preocupación ante esta grave crisis y reclama un pacto de Estado para dar respuesta a los problemas que afectan a miles de ciudadanos, familias y particulares. La vivienda es un problema transversal que requiere soluciones globales y responsables para toda la ciudadanía. 

A las diferencias salariales y contractuales se suman otros problemas que afectan a la calidad del empleo, como la elevada siniestralidad laboral, la insuficiencia de los sistemas de protección social, los riesgos psicosociales, las jornadas excesivas y el estrés. Además, hasta el 34,2% de la población de Castilla-La Mancha se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.

En conjunto, CSIF considera que Castilla-La Mancha todavía tiene importantes retos pendientes para alcanzar un mercado laboral basado en salarios suficientes, estabilidad, igualdad, seguridad y protección social. La organización sindical reclama a las administraciones y al empresariado medidas concretas que permitan mejorar las condiciones de trabajo y recuperar los derechos y el poder adquisitivo perdidos.

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