Los órganos judiciales cántabros vuelven a ser un horno: CSIF Cantabria denuncia que cientos de empleados afrontan otro verano asfixiante
24 de junio de 2026
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia públicamente la grave situación que continúan sufriendo los trabajadores de la Administración de Justicia en Cantabria como consecuencia de la falta de climatización adecuada en numerosas sedes judiciales de la comunidad autónoma, una problemática que la Administración conoce desde hace años y para la que sigue sin ofrecer una solución real y definitiva.
Los representantes de Justicia de CSIF Cantabria vuelven a dejar constancia de unas condiciones laborales “absolutamente inaceptables” para cualquier centro de trabajo del siglo XXI. En distintas dependencias judiciales, “los empleados se ven obligados a desarrollar su jornada con temperaturas que superan ampliamente los 30 grados debido al deficiente funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado, algunos de los cuales llevan años sin ser reparados pese a las continuas reclamaciones de los trabajadores y de esta organización sindical”, explican.
Lo que en su día se presentó como una incidencia puntual se ha convertido en una preocupante normalidad. Verano tras verano, la llegada de las altas temperaturas transforma despachos y oficinas judiciales en auténticos hornos, obligando a funcionarios y empleados públicos a desempeñar sus funciones en condiciones incompatibles con la normativa de prevención de riesgos laborales y con el mínimo respeto que merecen quienes sostienen diariamente un servicio público esencial.
CSIF Cantabria recuerda que el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, establece de forma expresa que la exposición a las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no debe suponer un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores, fijando además que la temperatura en oficinas y trabajos sedentarios debe mantenerse entre los 17 y los 27 grados. Sin embargo, constatan, “la realidad que se vive en los órganos judiciales cántabros dista mucho de estos límites legales”.
La situación ha alcanzado tal gravedad que la Dirección General de Justicia se ha visto obligada a activar un protocolo de estrés térmico que contempla turnos rotatorios de presencialidad en función de las mediciones de temperatura realizadas en las sedes judiciales. El protocolo establece que cuando se superen los 33 grados los espacios afectados deben ser clausurados para evitar riesgos a trabajadores, profesionales y ciudadanos.
Sin embargo, esta excepcionalidad ya se está produciendo y, pese a ello, la Administración continúa sin abordar el problema de fondo. De hecho, informan desde CSIF Cantabria, en lugar de reparar de manera urgente los sistemas centralizados de climatización, se han limitado a enviar ventiladores claramente insuficientes para paliar una situación que afecta a cientos de trabajadores. Según la información trasladada al sindicato, el presupuesto destinado a la adquisición de estos equipos se habría agotado, obligando en algunos casos a los propios funcionarios a comprar ventiladores de su bolsillo para poder soportar las jornadas laborales.
Las consecuencias ya no son únicamente una cuestión de incomodidad. Las altas temperaturas están provocando episodios de malestar físico entre los trabajadores, que en ocasiones se han visto obligados a abandonar temporalmente sus puestos de trabajo. Recientemente, incluso, un funcionario tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios tras sufrir las consecuencias de las extremas condiciones térmicas existentes en su centro de trabajo.
Esta situación también repercute directamente en la ciudadanía. Los usuarios que acuden a los juzgados para realizar cualquier trámite deben soportar las mismas condiciones ambientales extremas. A ello se suma una circunstancia difícilmente justificable: las fuentes de agua instaladas en las sedes judiciales no pueden ser utilizadas con normalidad por los ciudadanos debido a que desde hace tiempo han dejado de reponerse los vasos desechables por razones de ahorro económico, llegando incluso a indicarse a los propios trabajadores que los aporten desde sus domicilios.
Para CSIF resulta inadmisible que una Administración que exige el estricto cumplimiento de normas, plazos y procedimientos sea incapaz de garantizar unas condiciones mínimas de seguridad, salud y dignidad en sus propios centros de trabajo. La falta de climatización no solo pone en riesgo la salud de los empleados públicos, sino que afecta al rendimiento, dificulta la concentración, incrementa la fatiga y termina repercutiendo en la calidad del servicio público que reciben los ciudadanos.
Por todo ello, CSIF Cantabria exige a la Dirección General de Justicia y Víctimas del Terrorismo que abandone las soluciones provisionales y adopte de manera inmediata medidas eficaces y definitivas que permitan reparar los sistemas de refrigeración de todas las sedes afectadas. Asimismo, reclama el estricto cumplimiento de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales y una respuesta urgente a las innumerables quejas que los trabajadores vienen formulando desde hace años sin obtener soluciones.
Los empleados de Justicia no pueden seguir soportando otro verano más entre expedientes y temperaturas insoportables. La paciencia de la plantilla está agotada y la Administración ya no puede seguir mirando hacia otro lado mientras se deterioran las condiciones de trabajo y se compromete la prestación de un servicio público esencial.
PROBLEMAS EN ORGANISMOS PÚBLICOS
Ante las altas temperaturas que ya se están registrando en gran parte del país y las previsiones de nuevas olas de calor durante las próximas semanas, CSIF denuncia problemas de climatización y ausencia de protocolos frente al estrés térmico por calor, en empresas y organismos públicos (oficinas, juzgados, centros sanitarios, entre otros) y ha activado a sus delegados sindicales para la vigilancia y control del riesgo, inspección de centros, exigencia de medidas preventivas, denuncias, inspección y atención de quejas.
Además, CSIF ha puesto en marcha la campaña “Bajo el Sol los derechos también cuentan. Frente al estrés térmico por calor, medidas reales”, con el objetivo de sensibilizar a trabajadores, empresas y administraciones sobre la importancia de prevenir los riesgos derivados de las altas temperaturas y exigir el cumplimiento efectivo de la normativa de prevención de riesgos laborales.