Desde CSIF Educación Canarias denunciamos que el encarecimiento de la vivienda y el aumento del coste de la vida están convirtiéndose en un grave obstáculo para miles de docentes, especialmente en una comunidad autónoma como Canarias, donde la insularidad, la escasez de alquileres asequibles y las dificultades de movilidad agravan todavía más esta situación.
No podemos permitir que el profesorado tenga que destinar una parte desproporcionada de su salario a disponer de una vivienda cerca de su puesto de trabajo o asumir de su bolsillo los gastos derivados de los desplazamientos profesionales.
Esta situación no solo perjudica las condiciones laborales del personal docente, sino que también dificulta la cobertura de determinadas plazas, la estabilidad de las plantillas y, en consecuencia, la calidad de la educación pública.