CSIF se concentra para denunciar un déficit estructural de un centenar trabajadores en El Acebuche

27 de octubre de 2026

• El sindicato asegura que la falta de personal general es “asfixiante” y que la prisión está al borde del colapso si no se dota adecuadamente de efectivos

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, se ha concentrado esta mañana en El Acebuche para denunciar un déficit de plantilla de un centenar de trabajadores y trabajadoras. Una movilización que ha vuelto a poner el foco en la situación insostenible para la prisión almeriense que padece una falta de personal de más de un 20 por ciento a nivel estructural y de más de un 40 por ciento en el Área concreta de Comunicaciones.


El sindicato ha recordado que esta carencia de efectivos no sólo afecta a la calidad del servicio sino también incrementa considerablemente la sobrecarga laboral de la plantilla y la falta de seguridad, tanto la de los trabajadores y trabajadoras, como la de los propios internos.

Asimismo, Pepe Gallegos, responsable de la Sección Sindical de CSIF en El Acebuche, ha tildado de “asfixiante” la situación laboral de la prisión almeriense que se encuentra completamente colapsada. Asimismo, ha recordado que el servicio de Vigilancia en el turno de noche está formado por 12 trabajadores para cubrir 14 áreas. “Una cifra completamente insuficiente, que hace que haya zonas sin vigilancia y que también se repite en Vigilancia Interior, donde se ha producido una merma de efectivos, pasando de 3 trabajadores para los departamentos de mayor peligrosidad a ser cubiertos sólo por dos e, incluso, con servicios donde sólo hay un funcionario. Esta situación, a parte de poner en peligro la seguridad del centro, supone una delimitación de los derechos de la básicos de la plantilla, quienes a penas tienen tiempo de ir al servicio o tienen que comer en su puesto de trabajo para no desatender sus funciones puesto que no hay personal para realizar un relevo”, ha matizado Gallegos.

Por último, CSIF recuerda que, desde la puesta en marcha de Centro de Inserción Social en 2018 y la ampliación de la prisión, se prometió un aumento de plantilla que aún no se ha hecho efectivo. Por lo que cocineros, demandaderos, sanitarios, mantenimiento, educadores, trabajadores sociales, juristas y psicólogos e, incluso, los directivos del centro, deben atender a dos centros en vez de uno con los mismos efectivos.

Desde la sección sindical explican que esta deficiente gestión de personal se ha intentado paliar en ocasiones con la incorporación de funcionarios en prácticas. Sin embargo, este refuerzo también se ha reducido de forma incomprensible, pasando de 40 efectivos a apenas una decena en la actualidad. «Se trata de otro recurso que desaparece y que contribuye a agravar aún más una situación que ya es insostenible», advierte el responsable de la Sección Sindical.

 

 

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