CSIF tacha de cínico que el Hospital de la Axarquía celebre la seguridad del paciente mientras se investigan las irregularidades en el laboratorio
- Prensa y Comunicación
17 de septiembre de 2026
SANIDAD
- El sindicato recuerda que la Fiscalía mantiene abierta la investigación sobre el posible uso de reactivos en mal estado y denuncia que el hospital no adoptó medidas cautelares para garantizar la seguridad de los pacientes pese a la gravedad de los hechos denunciados
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, primera fuerza sindical multiprofesional en la sanidad pública andaluza, considera un ejercicio de cinismo institucional que el Hospital Comarcal de la Axarquía celebre el Día Mundial de la Seguridad del Paciente (que se conmemora este jueves 17 de septiembre) mientras continúa abierta en la Fiscalía la investigación sobre el posible uso de reactivos en mal estado en su laboratorio.
El sindicato recuerda que puso estos hechos en conocimiento de la Fiscalía Provincial de Málaga después de que la investigación interna promovida por la gerencia fuera archivada sin aclarar las graves irregularidades denunciadas y que tendrían incidencia directa sobre la seguridad el paciente.
Desde entonces, y pese a la posible repercusión de los hechos sobre la fiabilidad de determinadas pruebas, el hospital nunca adoptó medidas cautelares para garantizar la seguridad de los pacientes. Para CSIF, la gravedad de los posibles hechos denunciados hacía necesaria la adopción de medidas inmediatas que no dejaran lugar a dudas sobre los procedimientos ni sobre los trabajadores, que, junto con los pacientes, son víctimas directas de esta situación.
Tampoco consta que se haya revisado el posible alcance de lo ocurrido, identificado las pruebas que pudieran haberse visto afectadas o informado a los usuarios potencialmente afectados. Para la central sindical, resulta especialmente grave que la gerencia del centro haya continuado actuando con normalidad mientras permanece abierta una investigación de la Fiscalía sobre unos hechos directamente relacionados con la seguridad del paciente.
Como advertía la denuncia de CSIF, en el laboratorio podrían haberse utilizado reactivos con pérdida de estabilidad o caducados que, de acuerdo con los protocolos de la distribuidora, debían ser retirados y sustituidos. Se trataría de una posible práctica fraudulenta extendida en el laboratorio por orden expresa de los cargos intermedios del servicio y responsables del mismo, saltándose los protocolos establecidos, comprometiendo la precisión y fiabilidad de los resultados clínicos y afectando, por tanto, a las decisiones diagnósticas y asistenciales.
A juicio de CSIF, no se puede celebrar la seguridad del paciente mientras se ignoran las medidas más elementales de precaución ante una denuncia de esta gravedad, ya que si existía la posibilidad de que determinados resultados no fueran fiables, la obligación de la Administración sanitaria era actuar de inmediato para descartar cualquier riesgo.
A este respecto, cabe mencionar que la gerencia del centro hospitalario archivó la investigación interna sin detallar las medidas de averiguación oportunas sobre los posibles hechos que CSIF puso en su conocimiento y sobre los que solicitó información. Lejos de aportar transparencia y seguridad, la actuación de la gerencia generó aún más dudas y preocupación sobre unos posibles hechos que de confirmarse podrían tener importantes repercusiones, tanto sobre los pacientes como sobre los responsables de la unidad.
El sindicato considera que esta actitud demuestra una preocupante falta de sensibilidad hacia los pacientes de la Axarquía, que merecen conocer si las pruebas que les fueron realizadas ofrecían todas las garantías. También supone una falta de consideración hacia el personal del laboratorio y el conjunto de profesionales del hospital, que han tenido que convivir durante meses con la inquietud generada por estos hechos sin que la gerencia haya adoptado medidas capaces de devolverles la confianza.
CSIF reclama que, mientras la investigación de la Fiscalía continúe abierta, la Administración sanitaria aplique el principio de precaución y adopte todas las medidas necesarias para garantizar la fiabilidad de las pruebas, proteger a los pacientes y evitar que las prácticas denunciadas puedan repetirse.