CSIF pide a Fiscalía que investigue el posible uso de reactivos en mal estado en el laboratorio del Hospital de la Axarquía
- Prensa y Comunicación
18 de marzo de 2026
SANIDAD
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, primera fuerza sindical en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha solicitado formalmente este miércoles a la Fiscalía Provincial de Málaga que investigue el posible uso de reactivos en mal estado en el laboratorio del Hospital Comarcal de la Axarquía, como denunció públicamente el pasado mes de febrero.
La gerencia del centro hospitalario ha notificado el archivo de la investigación interna llevada a cabo sin detallarse las medidas de averiguación oportunas sobre los posibles hechos que CSIF puso en su conocimiento y sobre los que solicitó información. Lejos de aportar transparencia y seguridad, la actuación de la gerencia ha arrojado aún más dudas y preocupación sobre unos posibles hechos que de confirmarse podrían tener importantes repercusiones, tanto sobre los pacientes como sobre los responsables de la unidad.
Como denunció CSIF y pidió investigar a la administración, se podrían estar usando reactivos que deberían ser desechados en la unidad de Laboratorio del Hospital Comarcal de la Axarquía. Se trataría de una posible práctica fraudulenta extendida en el laboratorio por orden expresa de los cargos intermedios del servicio y responsables del mismo, saltándose los protocolos establecidos, asegurando que “no tienen consecuencias”.
La central sindical señala que la falta de estabilidad de los reactivos pone en riesgo la fiabilidad de los resultados de las pruebas, como se advierte en los manuales de la distribuidora, de forma que ante una misma muestra analítica el uso de reactivos con pérdida de estabilidad o caducados podría volcar resultados totalmente diferentes que si se emplearan reactivos válidos.
Así, los protocolos de la distribuidora de los reactivos indican que, ante pérdida de estabilidad o caducidad, el producto debe ser desechado, ya que no se garantizan resultados clínicos precisos y fiables, pudiendo afectar directamente a la seguridad del paciente.
Las máquinas detectan la pérdida de estabilidad o caducidad de un reactivo y lo desechan, impidiendo el procesamiento de muestras. Por seguridad, los reactivos también tienen un tiempo de vida limitado una vez puestos en el equipo, independientemente de su fecha de caducidad impresa. Sin embargo, ninguna de estas situaciones estaría impidiendo que se usaran estos productos, pese a que los protocolos de la distribuidora indican claramente que “se debe desechar el cartucho o kit afectado inmediatamente y reemplazarlo por uno nuevo para evitar errores en las pruebas”, con los riesgos que este incumplimiento podría acarrear para la seguridad de los pacientes.
Para la central sindical, esta situación responde a un criterio economicista llevado al límite por parte de los cargos intermedios, independientemente de cualquier otra motivación que pueda darse y que debería ser objeto de investigación aparte.
Para CSIF constituye una obligación institucional y sindical poner en conocimiento de la autoridad competente los hechos de los que es conocedora y las evidencias de las dispone, para que sea la Fiscalía quien determine su alcance y promueva las diligencias oportunas con todas las garantías.
Finamente, CSIF comprende y comparte la preocupación que esta situación está generando, especialmente entre el personal del laboratorio y el conjunto de profesionales del centro hospitalario, al tiempo que confía en que este procedimiento contribuya a esclarecer los hechos a la mayor brevedad posible y con todas las garantías, en beneficio de los profesionales, de los usuarios y del propio Servicio Andaluz de Salud.