CSIF exige a Sanidad que revise los protocolos anti Covid-19 para garantizar PCR y ventilación en los centros de trabajo
- Reclamamos mascarillas FPP2 obligatorias si la calidad del aire no es la adecuada y PCR para levantar el aislamiento tras contagios
18 de Noviembre de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), ha dirigido una carta al ministro de Sanidad, Salvador Illa, para que revise los protocolos anti Covid-19 en el ámbito laboral para reforzar la prevención de riesgos, la protección frente al virus en los centros de trabajo, la adecuada ventilación y se garantice que las reincorporaciones tras sufrir un contagio se hagan después de una PCR negativa.

La evidencia científica sobre la transmisión del Covid-19 por aerosoles requiere actualizar los protocolos de actuación y una correcta ventilación en los centros de trabajo. En este sentido, desde CSIF, sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, reclamamos el uso obligatorio de mascarillas FFP2 en los centros de trabajo donde no se garantice una ventilación adecuada.

En concreto, planteamos que si no es posible ventilar de manera natural a través de puertas y ventanas se dote a los centros de trabajo de purificadores para mejorar la calidad del aire de estos espacios cerrados, con una correcta ventilación y filtrado.

Deben realizarse, asimismo, las labores de mantenimiento necesarias de acuerdo con las medidas de seguridad establecidas en los protocolos de cada empresa y según las directrices del Ministerio de Sanidad.

Respecto a la salud de las plantillas, advertimos de que el incremento de contagios en esta segunda ola de la pandemia ha demostrado que, en muchos casos, no son suficientes los diez días de aislamiento contemplados actualmente para los afectados desde que sufren el inicio de los síntomas.

Así, el Ministerio de Sanidad debe modificar la Estrategia de Detección Precoz, Vigilancia y Control de Covid-19 e incorporar la realización de PCR a las personas trabajadoras contagiadas para levantar su aislamiento y favorecer la reincorporación a la actividad laboral sin riesgos adicionales.