La nueva normalidad que pide el empleado de Correos
1. Un cartero contesta por carta a la pregunta que hizo CSIF:

2. ¿Qué gratificación pedirías a Correos por tu trabajo en el Estado de Alarma?

3. "Hubo en algo en lo que sí nos pusimos todos de acuerdo. Fue al pedir más personal a la dirección".
04 de Junio de 2020

Esta es la historia de los aplausos que están por llegar a Correos. Mi nombre no tiene ninguna importancia. Soy un cartero más como tantos otros. Desde el 14 de marzo no estuve ni un día de baja. En el camino encontré de todo, días de poco y de muchísimo trabajo. Sobre todo en las últimas semanas en las que nos podríamos tirar repartiendo las 24 horas del día y en los que debes entender que, al final, el trabajo es organización: saber lo que se puede hacer y lo que no y no angustiarte si te falta tiempo. Tarde o temprano podrás recuperarlo: mañana, pasado, algún día.
Dicho esto nunca había vivido nada igual en la cartería: las miradas, el miedo de algunos compañeros que no se atrevían a bromear con nuestra situación o, como me dijo una compañera, el día que mandaron para casa a los mayores de 60 años: 'lo que daría hoy por tener 60 años'. No le pregunté su edad. Me bastó ver su cara, su mirada.

___________________________________________________________________________________________________________

De las 26 secciones otro día más sólo éramos 14 ó 15 con la orden de doblar barrios, etc Y cada día me doy más cuenta de que hay gente que no soporta esa angustia un día tras otro. ​

_____________________________________________________________________________________________________________________________

Yo tengo 56 años y llevó repartiendo desde que aprobé las oposiciones en 1998. No sé los años que me quedan o no para jubilarme. Hasta que no se acerque el momento pretendo no pensarlo. Pero creo que nunca volveré a vivir una situación como ésta en la que no se trataba de entregar 1 o 100 certificados, sino de vencer al miedo de salir a la calle donde en teoría cualquiera de nosotros nos sentimos casi inmunizados por ser nuestro hábitat de trabajo. Sin embargo, desde que llegó el COVID-19 son sensaciones tan raras las que nos asaltan que lo menos raro de todo ya es ponerse cada día la mascarilla.
Hace semanas, desde CSIF preguntaban qué gratificación le perdiriamos a Correos por nuestro trabajo en el Estado de Alarma. Me quedé pensando antes de contestar. Luego, lo pregunté en voz alta dentro de la carteria. Fue imposible ponernos de acuerdo como tantas veces cuando se habla de dinero. Pero en algo sí nos pusimos todos de acuerdo. Fue al pedir más personal a la dirección. Juntos entendimos que ésa sería una buena recompensa. No queremos un empleado de más pero tampoco de menos.
Veíamos a nuestro alrededor. De las 26 secciones otro día más sólo éramos 14 o 15 con la orden de doblar barrios, etc, etc Y cada día me doy más cuenta de que hay gente que no soporta esa angustia un día tras otro. Y es un problema que por una u otra razón cada año se repite y que alguna vez deberá solucionarse para siempre. Por eso creo que ése es el verdadero aplauso que necesitamos y que ésa sería nuestra mejor gratificación. La nueva normalidad que necesitamos y que, sinceramente, hay gente que está pidiendo a gritos.