PLAZAS A DEDO BAJO LA MIRADA DEL PRESIDENTE DE ASTURIAS EN EL CRPM SOGRANDIO.
11 de marzo de 2026
Hoy, el Gobierno del Principado de Asturias vuelve a dar otra lección de teatro administrativo y amiguismos, anunciando que los 5 puestos de educador en el CRPM Sograndio serán funcionarios, exigirán la titulación correspondiente y que se podrán cubrir a través de una bolsa. Cuando, en realidad, nadie sabe ni cuándo ni cómo, porque parece que los puestos ya están decididos de antemano, saltándose cualquier proceso legal y dejando claro que la transparencia es un chiste. Su justificación es absurda; dicen que el centro necesita funcionarios como figura de autoridad, mientras la dirección y la coordinadora son personal laboral. ¿A qué están jugando? MIENTEN Y MIENTEN con el único objetivo de enchufar a los amigos del gobierno en la Administración Pública.
Las plazas que nos presentan, tal y como están configuradas, no sirven para nada; no reflejan las necesidades reales de la plantilla. Nos aclaran, después, que la documentación enviada está mal, una vez más dejando claro que “no hacen los deberes correctamente”.
Nos aseguran que no habrá conflictos de autoridad con dirección ni coordinación porque todos son personal fijo, y ni siquiera saben que una coordinadora no lo es. Los informes negativos de la Viceconsejería ante el requisito de titulación —que es la que realmente conoce la realidad del centro y sus necesidades de personal— están por debajo de los mandatos de la Consejera de Bienestar Social, Marta del Arco, que ni sabe lo que es Sograndio ni entiende su realidad y que, además, nos guste o no, no es educadora social titulada, sino habilitada.
¿Por qué el gobierno no hace caso a su Viceconsejera, ni a los sindicatos ni a la plantilla? Porque este gobierno se ha creído que la Administración es su empresa particular y puede colocar allí a quien le dé la gana, saltándose no solo los principios de igualdad, mérito y capacidad, sino cualquier ética mínima que debe primar en un cargo público. Alguien ha tenido la suerte de tener una amistad íntima con un alto cargo de este gobierno, y este es el resultado.
Ahora estamos ante una distinción absurda entre educadores de primera y de segunda, sin funciones claras delimitadas. Mientras tanto, muestran un desconocimiento total, incluso con la creación de la plaza de encargado de mantenimiento, al que solo le asignarán “al menos” peligrosidad, cuando debería tener todos los complementos como cualquier trabajador.
Esto es un desastre absoluto: los turnos seguirán descompensados, pero eso sí, se monta una nueva empresa de empleo por el Principado para colocar a los colegas del gobierno. No sirve para nada y solo complica la vida a la plantilla. Esto es un agravio enorme, basado en criterios políticos y no profesionales.
Ante este despropósito, advertimos a la administración que, si siguen creando problemas al personal, se encontrarán con una plantilla más harta aún. Que se lean las noticias y vean los problemas reales. Esto no es mala gestión, es un desprecio total a quienes trabajan cada día en Sograndio, y un ejemplo clarísimo de cómo la política se impone sobre la realidad y la profesionalidad.
Cuando leen en prensa posibles motines en Sograndio, su solución es contratar personal nuevo sin experiencia. Esto es el nivel de políticos que tenemos actualmente. ¿No les da vergüenza? ¿Si pasa algo grave en Sograndio, cómo darán la cara? ¿Se harán responsables de las consecuencias de sus actos?
Seguiremos informando…