Cada 1 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Enfermería de Salud Mental, coincidiendo con el nacimiento de Hildegard E. Peplau, referente de la enfermería psiquiátrica y de la relación terapéutica.
CSIF Sanidad reconoce la labor de estos profesionales, pero advierte de que su reconocimiento debe traducirse en puestos específicos, estabilidad laboral y oportunidades reales para ejercer la especialidad en todo el Sistema Nacional de Salud.
Una necesidad asistencial creciente
El Barómetro Sanitario de 2026 refleja que el 18,2 % de la población adulta necesitó consultar durante el último año con algún profesional sanitario por un problema de salud mental o por malestar psicológico o emocional.
Además, el último Informe Anual del Sistema Nacional de Salud señala que el 35,6 % de la población tiene registrado algún problema de salud mental en su historia clínica de Atención Primaria. La ansiedad, los trastornos del sueño y la depresión figuran entre los problemas más frecuentes.
Cuidados especializados y continuidad asistencial
Las enfermeras y enfermeros especialistas intervienen en prevención, crisis, rehabilitación, educación para la salud y recuperación de la autonomía. Su presencia resulta esencial en atención primaria, unidades comunitarias, unidades hospitalarias, urgencias, atención domiciliaria, conductas adictivas y trastornos alimentarios, psicogeriatría y salud mental infantil y juvenil.
Especialistas que no siempre pueden ejercer como tales
La especialidad cuenta con una formación sanitaria especializada de dos años vía EIR, desde 1998, aunque la regulación del título de especialista data de 1987. Sin embargo, obtener el título no garantiza acceder a una plaza específica. Muchos profesionales continúan ocupando puestos de Enfermería generalista porque las administraciones no han creado u ofertado suficientes plazas de especialista.
Aclaración sobre el número de especialistas
CSIF reclama un registro completo y actualizado que permita conocer cuántas personas poseen el título, cuántas están en activo y cuántas trabajan realmente en una plaza específica.
Opes y bolsas específicas en todos los territorios
El desarrollo de la especialidad continúa siendo desigual entre los servicios de salud, tanto en la creación de categorías como en la catalogación de puestos y en el acceso al empleo.
CSIF exige que todos los territorios que todavía no dispongan de una bolsa de empleo específica de Enfermería de Salud Mental cuenten con una lista abierta, actualizada y diferenciada de las bolsas de Enfermería generalista, además de plazas específicas en las ofertas de empleo público.
Más plazas EIR y más empleo tras la residencia
La convocatoria de Formación Sanitaria Especializada para el acceso en 2027 incluye 366 plazas EIR de Enfermería de Salud Mental, dentro de una oferta total de 2.341 plazas EIR. Todas las comunidades autónomas ofertan alguna plaza de Salud Mental, aunque con diferencias importantes entre territorios.
La formación debe ir acompañada de puestos estructurales
CSIF reclama aumentar la oferta EIR según las necesidades asistenciales, evitando cifras testimoniales, reforzando las unidades docentes y garantizando suficientes tutores con tiempo protegido.
La nueva convocatoria eleva la oferta de Salud Mental respecto al proceso anterior, que contó con 356 plazas. Este aumento debe acompañarse de mejores condiciones formativas, laborales, económicas y profesionales y de una planificación ajustada a las necesidades asistenciales.
Quienes finalizan la residencia deben poder incorporarse al SNS como especialistas, sin regresar a puestos generalistas por falta de plazas específicas.
CSIF reclama pasar del reconocimiento a los hechos
- La dotación de la categoría profesional específica, con puestos reservados para especialistas en todo el SNS.
- Bolsas específicas, abiertas y actualizadas, así como ofertas públicas de empleo, concursos de traslados y movilidad propia.
- Más plazas EIR, unidades docentes y tutores, distribuidos conforme a las necesidades de cada territorio.
- Más especialistas en Atención Primaria, salud mental comunitaria, infancia y adolescencia, conductas adictivas y trastornos alimentarios, psicogeriatría, hospitalización y atención domiciliaria.
- Reconocimiento profesional y retributivo, carrera profesional, formación continuada y protección de la salud laboral.