CSIF insta a la Universidad de Sevilla a cumplir los límites legales de temporalidad ante la precariedad y discriminación laboral del personal interino
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1 de octubre de 2026
La normativa estatal y europea exige a las administraciones públicas una tasa de temporalidad inferior al 8% y prohíbe ocupar vacantes estructurales más de tres años. La convocatoria actual de plazas abocaría a gran parte de la plantilla a quedar fuera del sistema, en bolsas de trabajo temporal. El problema afecta fundamentalmente a mayores de 50 años, con alta presencia femenina y larga trayectoria en la institución
Sevilla, 1 de octubre de 2026.- CSIF ha reforzado en este inicio de curso su línea de reivindicaciones ante la Universidad de Sevilla, a quien viene instando desde hace años a buscar soluciones reales que solventen la inestabilidad laboral que padece el personal interino. Una situación de precariedad que afecta a una parte fundamental de la gestión universitaria, en tareas esenciales como la gestión de becas, títulos y atención administrativa. La institución incumple así la normativa vigente en cuanto los límites de temporalidad, con un desfase entre la práctica institucional y la legislación actual.
Tanto la normativa estatal como la europea exigen que las administraciones públicas sitúen su tasa de temporalidad por debajo del 8% y prohíben que un trabajador ocupe una vacante estructural durante más de tres años. En el caso de este colectivo, CSIF denuncia que estos límites se superan actualmente estos límites, manteniendo a estos profesionales en una situación laboral discriminatoria.
Respecto a las convocatorias de plazas, en los procesos de estabilización, el número de plazas ofertadas --cercano a un centenar-- resulta insuficiente para consolidar la situación de todo el personal afectado. Según los cálculos de CSIF, la estructura de la convocatoria actual abocaría a una gran parte de la plantilla a quedar fuera del sistema y a ser derivada a bolsas de trabajo temporales, en lugar de obtener la estabilidad definitiva.
Respecto al componente social del conflicto, CSIF destaca que el perfil predominante en los profesionales afectados corresponde a personas mayores de 50 años, con una alta presencia femenina y años de trayectoria en la institución. Cabe destacar que los compromisos de estabilización adquiridos previamente por la dirección universitaria no se han traducido en medidas efectivas. Por ello, CSIF reclama una solución que garantice tanto el cumplimiento de la ley como la dignidad profesional.
Si no se produjeran avances, CSIF estima que este conflicto podría derivar en movilizaciones y jornadas de huelga. Aunque adoptar estas medidas afectaría a la gestión administrativa habitual, la intención de la Central Sindical es defender la calidad del servicio público y la estabilidad de esta parte esencial de la comunidad universitaria.