CSIF reivindica la excelencia y compromiso del servicio de seguridad del Hospital Virgen del Rocío en el Día de la Seguridad Privada de la Provincia de Sevilla
- Prensa y Comunicación
- Notas de prensa y comunicaciones
7 de mayo de 2026
En este contexto, CSIF subraya que las agresiones, físicas y verbales, “no son una excepción, sino una realidad cotidiana que estos profesionales han asumido como parte de su jornada, sin que nadie, hasta hace bien poco, lo reconociera públicamente”.
Sevilla, 7 de mayo de 2026. La Sección Sindical de CSIF en Ilunion Seguridad ha manifestado su satisfacción por los reconocimientos otorgados con motivo del Día de la Seguridad Privada en la provincia de Sevilla. Un acto institucional que sirve para poner en valor lo que significa trabajar como Vigilante de Seguridad en un hospital: “uno de los escenarios más exigentes y emocionalmente más duros en los que puede desarrollarse una función de seguridad”, en palabras de los responsables sindicales de CSIF. “Nuestros vigilantes están presentes en urgencias colapsadas, en pasillos donde el dolor y la desesperación afloran en segundos; ante pacientes en crisis, acompañantes fuera de control y situaciones límite que requieren temple, criterio y una humanidad fuera de lo común”. En este contexto, CSIF subraya que las agresiones físicas y verbales “no son una excepción, sino una realidad cotidiana que estos profesionales han asumido como parte de su jornada, sin que nadie, hasta hace bien poco, lo reconociera públicamente”.
Estos profesionales han contenido situaciones de riesgo real para la integridad de pacientes, sanitarios y visitantes; han mediado en conflictos cuando la palabra era la única herramienta disponible; han acompañado a familias rotas en los momentos más oscuros de sus vidas. “Todo ello, a menudo en silencio, con escasos medios y sin que su labor trascendiera más allá del pasillo en el que la ejercían”. Por ello, el reconocimiento recibido en el Día de la Seguridad Privada de la Provincia de Sevilla “no devuelve los golpes recibidos ni borra los insultos encajados, pero sí coloca a estos trabajadores donde siempre han merecido estar: en el centro del reconocimiento institucional”.
El trabajo de un vigilante de seguridad en el ámbito hospitalario no puede seguir siendo invisible. No puede seguir dependiendo de que ocurra un incidente de relevancia pública para que alguien, por fin, mire hacia ellos. La protección que ejercen cada día —discreta, constante, indispensable— merece ser reconocida de forma estructural, no puntual. Desde CSIF, seguiremos alzando la voz para que el esfuerzo de nuestros trabajadores sea reconocido siempre de manera justa, proporcional y sin exclusiones, haciendo honor a su verdadera valentía, a su resistencia y a la profesionalidad que han demostrado día tras día, turno tras turno, en silencio y con dignidad.
Reconocimiento colectivo a la plantilla del H.U.V.R.
La Mención Honorífica Categoría B que les ha sido concedida colectivamente es una distinción que, siendo justa, llega tarde: durante años, los vigilantes de seguridad del Hospital Universitario Virgen del Rocío han prestado servicio en uno de los centros hospitalarios de mayor complejidad y afluencia de Andalucía, soportando una presión asistencial, humana y de riesgo que no tiene parangón en otros ámbitos de la seguridad privada: han sido empujados, golpeados e insultados en el ejercicio de sus funciones. Han intervenido en situaciones de crisis aguda, han protegido a profesionales sanitarios y han mantenido el orden en entornos donde cualquier error puede tener consecuencias irreversibles. “Lo han hecho sin alharacas, sin cámaras y, durante demasiado tiempo, sin que nadie de fuera del hospital supiera siquiera que estaban allí”.
Esta distinción, recogida por el jefe de Equipo, Juan Pedro Moreno Sánchez, en nombre de toda la plantilla, es el fruto de una trayectoria de excelencia que tuvo sus cimientos con Fernando Díaz Gutiérrez. Como primer director de Seguridad del H.U.V.R., fue quien sentó las bases de los protocolos y la cultura de profesionalidad; un legado que recogió el actual director de Seguridad para desarrollar, consolidar y proyectar hacia el reconocimiento que hoy, por fin, llega.
Mención Individual: Francisco Soldán Ariza · Reivindicación de Justicia Profesional
Su distinción individual es fruto de una intervención de una valentía y determinación que no pasa desapercibida para quienes conocemos el día a día de este servicio.
No obstante, en esa intervención crítica, de extrema gravedad, hubo dos Vigilantes de Seguridad más que asumieron el mismo riesgo, actuaron con idéntica determinación y merecen exactamente el mismo reconocimiento. Que sus nombres no figuren en el palmarés de hoy no hace justicia a lo ocurrido. Por rigor profesional, por coherencia institucional y por respeto a quienes pusieron el cuerpo ante una situación límite, esta Sección Sindical entiende con firmeza que la distinción debió ser de Categoría A para todos los intervinientes sin excepción.
Mención al director de Seguridad: Antonio Carrillo Izquierdo
Es director de Seguridad del H.U.V.R. Este reconocimiento no es solo el galardón a quien dio visibilidad a sus vigilantes, sino a quien transformó de forma integral la gestión de la seguridad en uno de los hospitales más grandes de Andalucía.
Bajo su dirección, la seguridad del H.U.V.R. ha dejado de ser una función reactiva para convertirse en una gestión proactiva y coordinada. Ha impulsado el apoyo jurídico a vigilantes y personal sanitario ante agresiones, trasladando el mensaje inequívoco de que las conductas antisociales en el entorno hospitalario no quedarán sin respuesta. Ha reforzado asimismo la cooperación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, dotando al servicio de una coordinación institucional que antes era inexistente. Ha apostado por la modernización e implementación de la infraestructura de seguridad del centro, adaptándola a las exigencias reales de un hospital de alta complejidad. Y ha trabajado activamente en la concienciación de toda la comunidad hospitalaria sobre la importancia de un entorno seguro. Esta Sección Sindical la celebra, y al mismo tiempo la interpreta como lo que debe ser: un punto de partida, no de llegada.