LA PROMOCIÓN INTERNA, PRIORIDAD EN EL GRAN ACUERDO DE SELECCIÓN

9 de septiembre de 2026

LA PROMOCIÓN INTERNA, PRIORIDAD EN EL GRAN ACUERDO DE SELECCIÓN

NO MÁS PLAZAS DESIERTAS POR NOTAS DE CORTE DESPROPORCIONADAS

Y SI HAY EXCEDENCIAS, ¿POR QUÉ REPETIR UNA OPOSICIÓN SI YA HAY PERSONAS APROBADAS?

CSIF propone que, en los supuestos que legalmente se regulen, las plazas que queden vacantes por excedencia puedan pasar al siguiente aprobado del mismo proceso.

CSIF exige negociar YA un Gran Acuerdo de Selección.

Desde CSIF seguimos reclamando la convocatoria inmediata de una mesa de negociación para alcanzar un Gran Acuerdo de Selección en la Administración del Principado de Asturias. Hemos registrado escritos solicitándolo y, aunque el Director General de Empleo Público ha manifestado compartir la necesidad de abordar esta materia, seguimos sin ser convocados.

Mientras tanto, continúan publicándose procesos selectivos con problemas que se repiten una y otra vez: plazas desiertas, notas de corte desproporcionadas, promoción interna que no cumple su finalidad, listas de empleo sin suficientes candidatos, excedencias que vuelven a generar temporalidad y nuevas convocatorias para intentar solucionar lo que no se resolvió en la anterior.

No podemos seguir convocando primero y buscando soluciones después. Hay que sentarse a negociar YA.

LA PROMOCIÓN INTERNA TIENE QUE SER UNA PRIORIDAD REAL

Para CSIF, la promoción interna debe ocupar un lugar prioritario dentro de cualquier Gran Acuerdo de Selección.

No puede convertirse en una carrera de obstáculos ni en una vía residual. Estamos hablando de personas que ya trabajan en la Administración, conocen el servicio público, cuentan con experiencia y quieren progresar profesionalmente. Ese conocimiento, esa experiencia y esa trayectoria tienen que ponerse en valor. Promocionar no puede ser más difícil que empezar de cero.

Y, sobre todo, no puede volver a ocurrir que queden plazas desiertas en promoción interna por notas de corte estratosféricas, desproporcionadas y alejadas de la finalidad real del proceso selectivo. Porque cuando una plaza queda desierta no desaparece la necesidad. La necesidad sigue ahí.

Entonces se recurre nuevamente a personal temporal, habrá que volver a convocar la plaza y se organizará otro proceso selectivo para cubrir exactamente la misma necesidad estructural.

Y si no se cambian las reglas, volvemos al mismo punto: nueva convocatoria, nueva nota de corte desproporcionada, nuevas plazas desiertas y otra vez temporalidad.

Un círculo perfecto: plaza desierta, temporalidad, nueva convocatoria y otra vez a empezar.

Esto no puede ocurrir ni en promoción interna, ni en turno libre, ni en el turno de discapacidad.

Las plazas se convocan para cubrir necesidades estructurales, no para quedarse desiertas por criterios de corte que terminan frustrando el propio objetivo del proceso selectivo.

SI UNA PLAZA QUEDA EN EXCEDENCIA, HAY QUE BUSCAR UNA SOLUCIÓN

Lo hemos visto claramente durante los procesos de estabilización: un número importante de plazas vuelve a quedar vacante como consecuencia de las excedencias por prestación de servicios en el sector público.

Está ocurriendo ahora en procesos como el de Auxiliar Administrativo y lo estamos viendo también en Auxiliar Educador. Es el momento de pararse, analizar qué está ocurriendo y buscar soluciones.

Seguir como pollos sin cabeza, encadenando convocatorias, excedencias, temporalidad y nuevos procesos selectivos, no es la solución.

Los procesos tienen que ser ágiles, eficaces y cumplir realmente la finalidad para la que se convocan: cubrir de forma estable las necesidades de personal.

Por eso CSIF propone estudiar que, cuando una persona que obtiene plaza pase a excedencia voluntaria por prestación de servicios en el sector público, en la propia toma de posesión o durante el primer año, pueda llamarse, en los supuestos que legalmente se determinen, a la siguiente persona aprobada del mismo proceso.

La persona que solicita la excedencia mantendría íntegramente sus derechos. Nadie pierde nada. Lo que se pretende es evitar que esa plaza vuelva inmediatamente a la temporalidad.

Porque actualmente lo que ocurre es: se adjudica la plaza, queda vacante por excedencia, vuelve a cubrirse temporalmente y posteriormente hay que convocar otro proceso selectivo.

¿El resultado?

Otra convocatoria. Nuevas tasas. Nuevos exámenes. Más tiempo. Más burocracia. Y otra vez temporalidad.

HAY QUE PONER EN VALOR A QUIEN YA HA APROBADO

Y aquí aparece la cuestión que CSIF quiere poner sobre la mesa. Puede haber personas del mismo proceso que ya han pagado sus tasas, ya se han preparado, ya se han examinado y ya han demostrado su capacidad.

Nos encontramos con personas que quedan número uno en una lista de empleo y siguen obligadas a mantener una relación temporal y a esperar una nueva convocatoria para intentar conseguir una plaza fija.

Tendrán que volver a pagar tasas, volver a estudiar, volver a examinarse y volver a demostrar exactamente lo que ya demostraron en el proceso anterior.

¿De verdad esa es la mejor forma de gestionar el empleo público? Desde CSIF creemos que no.

Si una persona ha superado el proceso selectivo y ha demostrado su capacidad, ese esfuerzo y ese resultado tienen que tener valor.

Si ya los hemos examinado, si ya sabemos que están capacitados y si ya han superado el proceso, ¿por qué no aprovechar ese talento?

¿Por qué condenarlos a otra odisea selectiva cuando, en determinados supuestos previamente regulados y con todas las garantías jurídicas, podrían ser llamados desde el mismo proceso?

PARA ELLO TIENE QUE HABER MÁS PERSONAS APROBADAS QUE PLAZAS

Esta propuesta exige revisar también la forma en la que se configuran los procesos selectivos. No podemos limitar necesariamente el número de personas aprobadas al número exacto de plazas convocadas.

Es necesario estudiar fórmulas que permitan disponer de personas aprobadas de reserva, ordenadas por puntuación, a las que poder recurrir cuando se produzcan determinados supuestos previamente establecidos.

Esto permitiría aprovechar el resultado del propio proceso selectivo, reducir tiempos, evitar convocatorias innecesarias y combatir de forma efectiva la temporalidad.

NO ES UNA IDEA IMPOSIBLE: YA EXISTEN PRECEDENTES

El Ayuntamiento de Avilés ha establecido fórmulas similares en distintos procesos selectivos con el objetivo expreso de reducir la temporalidad.

También existen mecanismos de este tipo en otros ayuntamientos, entre ellos Corvera y Lena, además de otras Administraciones locales fuera de Asturias.

Por tanto, CSIF no está planteando algo imposible ni experimental.

Estamos pidiendo que el Principado analice estos precedentes, estudie su encaje jurídico y negocie una fórmula adaptada a nuestra Administración.

¿QUÉ QUIERE CONSEGUIR CSIF CON EL GRAN ACUERDO DE SELECCIÓN?

  • Una promoción interna real y efectiva, sin plazas desiertas por notas de corte desproporcionadas.
  • Concurso-oposición.
  • Simplificación de exámenes.
  • Pruebas objetivas que permitan mantener el anonimato del opositor (exámenes tipo TEST).
  • Notas de corte razonables, objetivas y proporcionadas.
  • Que no queden plazas desiertas ni en promoción interna, ni en turno libre ni en discapacidad.
  • Listas de empleo con suficientes candidatos.
  • Que pueda haber más personas aprobadas que plazas convocadas.
  • Mecanismos para aprovechar a las personas ya aprobadas cuando se produzcan excedencias u otros supuestos legalmente regulados.
  • Medidas reales y efectivas para reducir la temporalidad.

HAY QUE SENTARSE A NEGOCIAR YA

Desde CSIF exigimos un Gran Acuerdo de Selección antes de que sigan publicándose nuevos procesos bajo las mismas reglas.

La promoción interna tiene que ocupar un lugar prioritario. No puede volver a ocurrir que plazas destinadas a la progresión profesional de quienes ya trabajan en la Administración queden desiertas por notas de corte estratosféricas.

Y, al mismo tiempo, hay que poner en valor a quienes ya han pasado por un proceso selectivo, han pagado sus tasas, se han preparado, se han examinado y han demostrado su capacidad. No tiene sentido ignorar ese talento para volver a empezar desde cero una y otra vez.

PROMOCIÓN INTERNA REAL. PLAZAS CUBIERTAS. PERSONAS APROBADAS QUE CUENTEN.

Menos plazas desiertas, menos temporalidad y menos procesos que vuelven una y otra vez al punto de partida. Ese es el Gran Acuerdo de Selección que CSIF va a defender.

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