Reunión de negociación del VI Convenio – Clasificación profesional
29 de junio de 2026
Reunión de negociación del VI Convenio – Clasificación profesional
En la reunión celebrada el 29 de junio continuamos con la negociación del artículo 33 del futuro VI Convenio, relativo a la nueva clasificación en grupos profesionales.
Desde CSIF volvimos a dejar claro que no vamos a aceptar una clasificación improvisada ni decisiones que puedan perjudicar a ningún trabajador. La nueva estructura de grupos debe hacerse con transparencia, con criterios objetivos y garantizando que cada categoría quede donde realmente le corresponde.
La Administración sigue sin tener definida la estructura de los grupos
La propia Administración reconoció durante la reunión que todavía no tiene cerrada la configuración definitiva de los grupos profesionales y que sigue valorando distintas alternativas.
Entre las opciones que está estudiando se encuentran:
- Crear un Grupo 6 para las categorías cuyo requisito de acceso sea un título de Máster (nivel 3 MECES), dejando el resto de titulaciones de Grado en el Grupo 5.
- O seguir un modelo similar al del personal funcionario, diferenciando entre A1 y A2, donde la diferencia no la marca únicamente la titulación, sino también las funciones, la responsabilidad y el sistema de acceso.
Desde CSIF insistimos en que no basta con hablar de modelos teóricos. Queremos conocer categoría por categoría dónde pretende situar la Administración a cada trabajador.
Ya lo dijimos en la reunión anterior y lo hemos vuelto a repetir: la negociación de los grupos no puede hacerse al margen de los Anexos. Hay que analizar cada categoría de forma individual para evitar errores y garantizar que nadie termine encuadrado en un grupo inferior al que le corresponde.
Exigimos una propuesta completa y por escrito
No vamos a negociar sobre hipótesis.
Por eso exigimos que la Administración presente una propuesta escrita en la que figure claramente:
- El grupo profesional asignado a cada categoría.
- Cómo quedarían encuadradas todas las categorías actuales cuando entre en vigor el nuevo sistema.
Solo así podremos comprobar si la clasificación respeta realmente la titulación exigida para acceder a cada categoría y presentar las alegaciones necesarias.
Reclasificación profesional: no es una promoción, es un derecho
Volvimos a defender una cuestión fundamental.
Que una categoría pase al grupo que realmente le corresponde por la titulación exigida para acceder a ella no supone una promoción interna.
Es simplemente una adaptación de la clasificación profesional a la realidad, por lo que ese encuadramiento debe realizarse de forma automática, sin obligar a los trabajadores a superar procesos adicionales para obtener un reconocimiento que ya les corresponde.
Nos oponemos a las categorías "a extinguir" cuando esconden privatizaciones
Desde CSIF mostramos nuestro rechazo a que determinadas categorías sean declaradas "a extinguir" cuando esa decisión puede servir para facilitar la privatización de servicios públicos.
Manifestamos especialmente nuestro desacuerdo con la desaparición de la categoría de Monitor Deportivo, porque entendemos que responde a una estrategia de externalización del servicio.
También pusimos sobre la mesa el caso de Ayudante Técnico, categoría que la Administración también pretende declarar a extinguir.
Fuimos muy claros: tanto Ayudante Técnico como el resto de categorías del grupo C que exigen una titulación superior deben integrarse en el Grupo 4, independientemente de que la Administración pretenda declararlas a extinguir.
La Administración reconoció que, efectivamente, esas categorías corresponderían al Grupo 4, aunque no aparezcan reflejadas en la documentación precisamente por su propuesta de declararlas "a extinguir", siguiendo el modelo existente para el personal funcionario.
Aun así, manifestó que esa sigue siendo su propuesta inicial, aunque asegura estar abierta a escuchar las aportaciones de la parte social.
Equivalencias de titulaciones
También trasladamos nuestra preocupación por la desaparición de las referencias expresas a las titulaciones equivalentes en varias categorías del nuevo Grupo 4.
Exigimos garantías de que no se van a cerrar puertas de acceso que hoy existen.
Pusimos como ejemplo la categoría de TEI, donde actualmente también puede acceder personal con la titulación de Maestro de Educación Infantil, así como otras categorías donde hoy se permite el acceso mediante titulaciones equivalentes acompañadas de experiencia profesional.
No vamos a permitir que, aprovechando el cambio de convenio, se recorten derechos de acceso ya consolidados.
Las funciones deben reflejar la realidad del trabajo
Otro de los asuntos que defendimos con firmeza fue la necesidad de actualizar las funciones de las categorías profesionales.
Llevamos años denunciando que muchas descripciones están completamente desfasadas y no reflejan el trabajo real que desempeñan los trabajadores, lo que genera conflictos continuos en los centros de trabajo.
Pusimos ejemplos concretos, como las categorías de Analistas de laboratorio o Técnicos de Salud Ambiental, cuyas funciones necesitan una regulación mucho más clara y completa.
La Administración respondió que trabajará conjuntamente con las Consejerías y con las organizaciones sindicales para actualizar esas funciones.
Necesitamos vuestra participación
Desde CSIF queremos que un “futurible” VI Convenio recoja la realidad del trabajo que hacéis cada día.
Por eso os pedimos que nos hagáis llegar propuestas sobre las funciones de vuestra categoría profesional, indicando que actualmente no aparecen recogidas o están mal definidas.
Vuestra experiencia es fundamental para defender una clasificación profesional justa y un convenio que reconozca de verdad vuestro trabajo.
Seguiremos defendiendo que la nueva clasificación profesional responda a la realidad de las categorías.
La reunión de hoy se ha desarrollado en un clima más tranquilo de lo habitual. De manera cuanto menos llamativa, la Administración se ha mostrado abierta al diálogo y a escuchar las propuestas de la parte social, una actitud poco frecuente que no ha pasado desapercibida. Ojalá esta aparente voluntad de entendimiento no se quede en un mero ejercicio de imagen y vaya más allá de las buenas palabras. Como siempre hemos defendido, serán los hechos, y no los discursos, los que demuestren si realmente existe voluntad de alcanzar acuerdos o si estamos, una vez más, ante una simple escenificación.