CSIF presenta sus aportaciones a la actualización del Título de Técnico en Cuidados de Enfermería: celebra la eliminación de “auxiliar”, pero exige Grado Superior.
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25 de junio de 2026
Desde CSIF Sanidad Nacional hemos presentado nuestras aportaciones a la consulta pública previa abierta por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes sobre la actualización del título de Técnico en Cuidados de Enfermería.
Valoramos positivamente que el Ministerio empiece a avanzar en una actualización largamente reivindicada por el colectivo. En especial, celebramos que se abra el camino para superar la denominación de “Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería” y avanzar hacia el nuevo título de Técnico en Cuidados de Enfermería, eliminando de forma completa y coherente el término “auxiliar”.
También recordamos que ya reclamamos por carta al Ministerio de Educación la necesidad de ampliar la formación a 2.000 horas, una medida imprescindible para reforzar la preparación práctica, actualizar contenidos y adaptar la titulación a la realidad actual del sistema sanitario y sociosanitario.
No obstante, advertimos que estos avances deben ser el punto de partida, no el límite de la reforma. Desde CSIF exigimos que el nuevo título se configure como Formación Profesional de Grado Superior, con un perfil profesional actualizado, una formación práctica suficiente, garantías para los actuales titulados y participación real de las organizaciones sindicales en las siguientes fases.
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“El Ministerio empieza a asumir parte de lo que venimos reclamando desde CSIF, pero no basta: la actualización de Técnico en Cuidados de Enfermería debe ser Grado Superior”.
Un avance positivo que debe convertirse en una reforma real
Para CSIF, la actualización del título debe servir para reconocer de forma efectiva la evolución profesional del colectivo y su papel esencial en los equipos de cuidados. La sanidad actual exige una formación más completa, más práctica y más conectada con la realidad de hospitales, Atención Primaria, centros sociosanitarios, residencias, atención domiciliaria y otros dispositivos asistenciales.
Defendemos que la nueva titulación responda a una sanidad más compleja, más digital, con más pacientes crónicos, mayor dependencia, más peso del ámbito sociosanitario y una creciente necesidad de cuidados humanizados, seguros y continuados.
Por ello, pedimos al Ministerio que no desaproveche esta oportunidad y que la reforma no se quede en una actualización mínima, sino en un verdadero salto en reconocimiento, cualificación y futuro profesional.
Nuestras principales reivindicaciones
Grado Superior
Exigimos que la actualización dé el salto a Formación Profesional de Grado Superior, como reconocimiento a la evolución profesional y a la complejidad actual de los cuidados.
Fin del “auxiliar”
Valoramos que se avance hacia la denominación Técnico en Cuidados de Enfermería, más ajustada a la realidad del colectivo y a su aportación diaria.
2.000 horas
Defendemos una formación de 2.000 horas, con contenidos útiles, modernos, prácticos y adaptados a la realidad sanitaria y sociosanitaria actual.
Garantías
Exigimos que ningún profesional se vea perjudicado por la actualización del título en empleo público, bolsas, movilidad, promoción, procesos selectivos o reconocimiento profesional.
Una reivindicación que ya veníamos impulsando
Algunas de las líneas planteadas ahora ya habían sido anticipadas por CSIF en sus trabajos y propuestas vinculadas a la mejora de los cuidados y a la Iniciativa Marco en Cuidados IMACU.
Llevamos tiempo defendiendo que los cuidados deben ocupar un lugar central en el Sistema Nacional de Salud y que los profesionales que los prestan necesitan una formación actualizada, reconocimiento adecuado y una regulación que responda a la realidad de los centros asistenciales, adaptándose a las funciones que verdaderamente se realizan en la actualidad.
En ese sentido, entendemos que la actualización del título debe formar parte de una estrategia más amplia para reforzar los cuidados, dignificar a sus profesionales y mejorar la calidad de la atención que recibe la ciudadanía.
Pedimos una actualización integral del título
Nuestras aportaciones incluyen una batería amplia de propuestas para que el futuro título responda a la realidad de los cuidados y al presente y futuro del Sistema Nacional de Salud.
Reconocimiento de la atención directa, continuidad de cuidados, seguridad del paciente, humanización y coordinación dentro de los equipos.
Actualización de contenidos para responder a la sanidad actual, la digitalización, la cronicidad, la dependencia y los nuevos entornos asistenciales.
Refuerzo del papel del TCE en centros de salud, consultas, programas de cronicidad, promoción de la salud y educación sanitaria.
Adaptación de la formación a los domicilios, la dispersión geográfica, los consultorios locales y los centros de proximidad.
Mayor preparación para residencias, dependencia, discapacidad, salud mental, geriatría y cuidados de larga duración.
Formación adaptada a documentación clínica electrónica, registros digitales, protección de datos, herramientas asistenciales y nuevos entornos.
Actualización de la formación vinculada a gabinetes dentales, consultas, bioseguridad, instrumental y documentación clínica.
Preparación para entornos como urgencias, UCI, quirófano, esterilización, pediatría, paliativos, geriatría, salud mental y otros servicios especializados.
Reconocimiento formativo de funciones de organización, gestión de materiales, circuitos, coordinación operativa y continuidad asistencial.
Planteamos que el título contemple competencias vinculadas a la coordinación de TCE.
Inclusión del ámbito escolar como espacio de apoyo a programas de salud, prevención, educación sanitaria y acompañamiento.
Alineación del nuevo título con las políticas nacionales de cuidados, la profesionalización del sector y las tendencias europeas.
Nuevos contenidos para una sanidad que ha cambiado
Solicitamos crear o reforzar módulos vinculados a la atención integral al paciente, técnicas básicas de enfermería, digitalización sanitaria, Atención Primaria y Comunitaria, salud bucodental, organización y coordinación de cuidados, salud escolar y atención sociosanitaria.
Consideramos que la formación debe preparar al alumnado para una sanidad más compleja, con más pacientes crónicos, mayor dependencia, más peso del ámbito sociosanitario, nuevas herramientas digitales y una creciente necesidad de cuidados humanizados y continuados.
También reclamamos actualizar los espacios y equipamientos, incorporando simulación clínica, entornos domiciliarios, aulas digitales sanitarias, recursos sociosanitarios y herramientas vinculadas a la salud escolar.
Formación práctica y dual de calidad
Defendemos que el nuevo título debe contar con una formación práctica suficiente, flexible y de calidad en hospitales, Atención Primaria, gabinetes dentales, residencias, centros sociosanitarios, salud mental, discapacidad, atención domiciliaria, centros escolares y centros de proximidad.
Además, pedimos fórmulas flexibles para territorios rurales o con dispersión geográfica, incluyendo agrupación de periodos y convenios con recursos sanitarios y sociosanitarios locales.
Pedimos coordinación institucional y participación real
Solicitamos que la reforma se coordine con el Ministerio de Sanidad y las organizaciones sindicales representativas, para que la nueva titulación responda a las necesidades reales del sistema sanitario y del colectivo profesional.
También reclamamos que el Ministerio abra una fase posterior de audiencia e información pública cuando exista un borrador completo del Real Decreto.
Consideramos imprescindible poder analizar el texto completo, realizar nuevas aportaciones y garantizar que la futura norma no se quede en una actualización mínima, sino en una reforma útil, segura y con visión de futuro.