Al menos 2.000 bomberos forestales finalizan su actividad en noviembre: CSIF exige plantillas fijas y activas todo el año
4 de noviembre de 2026
- Los incendios forestales han arrasado 275.209 hectáreas hasta el 20 de septiembre, la mayor superficie quemada en el mismo periodo en los últimos 10 años. La falta de coordinación, medios insuficientes y en malas condiciones, y plantillas escasas son los principales problemas en la lucha contra incendios
- Las CCAA siguen sin desarrollar las Leyes Básicas de Bomberos y de Agentes Forestales y Medioambientales, aunque están en vigor desde 2024
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia que al menos 2.000 bomberos forestales finalizarán su actividad desde el 1 de noviembre, coincidiendo con el fin de la campaña de verano.
Esta cifra, con toda certeza, es bastante superior dada la disparidad de organismos y de acuerdos y cesiones de efectivos entre las administraciones central, autonómica y local. En definitiva, constatamos que los efectivos y dispositivos contra incendios forestales vuelven a reducir al mínimo sus operativos, una práctica habitual que se repite cada año, pese al cambio climático que provoca que los incendios forestales en la Península ya no sean exclusivos de la época estival.
Los casos más flagrantes son Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha y la empresa pública TRAGSA encargada de la gestión de los Parques Naturales.
En concreto, los incendios forestales han arrasado 275.209 hectáreas entre el 1 de enero y 20 de septiembre, según datos del Ministerio de Transición Ecológica, lo que convierte la campaña de 2026 en la de mayor superficie arrasada por el fuego en este mismo periodo durante los últimos 10 años. Además, se registraron 21 víctimas mortales y otras 118.000 personas han sido evacuadas en 45 grandes incendios forestales, como los de Burgohondo (que afectó a Madrid, Ávila y Toledo), La Mierla (Guadalajara), Los Gallardos (Almería) o Peñas de Riglos (Aragón).
CSIF considera que reducir los operativos tras el fin de la campaña de verano pone en peligro la seguridad de los ciudadanos y la calidad medioambiental de nuestros montes, y lamenta que un año más se repitan los principales problemas de los dispositivos.
Nuestros delegados exigen a las comunidades autónomas plantillas suficientes y estables todo el año, una planificación ajustada al riesgo real, mejores condiciones de seguridad y salud laboral, mejor coordinación y planificación entre administraciones y la aplicación efectiva de las leyes básicas de bomberos y agentes forestales y medioambientales (en vigor desde 2024).
CSIF recuerda que las comunidades autónomas tienen competencias en la prevención y extinción de los incendios forestales, y no pueden eludir su responsabilidad sobre la organización, los recursos y las condiciones laborales de su operativo. A pesar de que en algunas comunidades se ha cambiado de fijo discontinuo a fijo la condición laboral de las plantillas que luchan contra incendios, estas permanecen inactivas la mayor parte del año al no existir planes de prevención en la mayoría de los casos.
Un total de 11 Brigadas de Refuerzo activas todo el año
La prevención contra los incendios forestales y el diseño de los dispositivos son competencia de las propias comunidades autónomas, aunque pueden solicitar la intervención de las BRIF (Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales), compuestas por trabajadores de la empresa pública estatal TRAGSA bajo un encargo de ejecución del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. En concreto, un total de 11 BRIF -unos 660 bomberos- están repartidas por toda la geografía española y permanecen activas 12 meses al año y cuentan con todos los recursos disponibles.
Esta situación contrasta con las condiciones del resto de bomberos forestales que son despedidos al finalizar el verano, como ejemplo el personal encargado de la Vigilancia de los Parques Nacionales, que son zonas de alto valor ecológico y de gran importancia para preservar el ecosistema. En concreto, los 170 trabajadores encargados de esta tarea han cesado su actividad a finales de octubre puesto que son fijos discontinuos, por lo que solo se les contrata entre cuatro y seis meses al año coincidiendo con los meses de verano y de temperaturas más altas.
Además, muchos bomberos forestales trabajan en condiciones precarias con bases de operaciones que carecen de agua y luz y no se les reconocen ni las categorías profesionales ni el complemento de peligrosidad. La profesionalización de estos trabajadores pasa por ampliar su periodo de contratación a 12 meses y mejorar su preparación física y entrenamiento, mejoras salariales
En este sentido, los principales problemas del personal dependiente de TRAGSA son la falta de estabilidad (es necesario aumentar la duración de los contratos a 12 meses), sigue sin desarrollarse el Estatuto del Bombero Forestal (inclusión de nuevos complementos salariales que retribuyan realmente los riesgos asociados por condiciones de peligrosidad y toxicidad, complemento de disponibilidad, turnicidad y fin de semana y festivos), la creación de categorías profesionales en el convenio con
funciones propias para cada puesto, protocolos de actuación homogéneos para todo el dispositivo y mejora de las instalaciones y centros de trabajo.
Este es el balance de la situación en algunas comunidades autónomas:
ANDALUCÍA:
La campaña de alto riesgo culminó el 15 de octubre, y CSIF estima que la plantilla del Plan de Emergencia de Incendios Forestales en Andalucía (INFOCA) se reducirá en un 40 por ciento, que se suma a las carencias de personal detectadas este verano. En concreto, más de 250 bomberos forestales han estado pendientes de contratación en distintos momentos de la campaña. Además, se han detectado retenes incompletos, vehículos contra incendios con un único bombero forestal conductor, déficit de personal en determinadas unidades de Brigadas de Refuerzo contra Incendios (BRICA) y puestos de vigilancia sin cubrir.
CSIF reclama a la Junta de Andalucía que garantice una capacidad operativa suficiente durante todo el año, así como anticipar ya la planificación de 2027 y ampliar a 12 meses la cobertura de bomberos forestales vigilantes y teleoperadores para reforzar la prevención.
CASTILLA Y LEÓN
CSIF denuncia un operativo de incendios forestales lastrado por plantillas insuficientes, jornadas extenuantes, guardias impuestas de un día para otro y cambios de calendario sin planificación ni previsión. A estas carencias se suman los problemas de coordinación y las dificultades para garantizar relevos y descansos adecuados, que agravan el desgaste de los profesionales y comprometen su seguridad y la capacidad de respuesta del servicio. El sindicato advierte de que el esfuerzo del personal no puede seguir compensando las deficiencias del operativo y exige dimensionar las plantillas, garantizar medios suficientes y organizar el trabajo con criterios de prevención, seguridad y anticipación.
CASTILLA-LA MANCHA
El dispositivo del Plan Especial de Emergencias por Incendios Forestales de Castilla-La Mancha (INFOCAM) concluyó el pasado 16 de octubre con un balance de más de
41.000 hectáreas quemadas. A pesar de ello, las condiciones laborales siguen siendo
muy precarias: cerca de 700 trabajadores continúan en situación de temporalidad, contratos de apenas 103 días y unidades y vehículos que trabajan con dotaciones inferiores a las previstas.
CSIF reclama un dispositivo permanente de Emergencias, más plantilla y estabilidad laboral para afrontar situaciones cada vez más complejas que no pueden ser combatidas por profesionales que apenas han recibido cinco días de formación, tal y como ha ocurrido este verano.
CANTABRIA:
Los bomberos y agentes forestales tienen una plantilla fija durante todo el año, por lo que no hay problemas de contratación temporal ni despidos al finalizar el verano.
Tampoco se contratan empresas externas para prestar estos servicios. Además, el riesgo de incendios no se limita al verano, ya que el otoño también es una época importante y la situación varía según la zona.
Las principales reivindicaciones de los bomberos forestales están relacionadas con sus condiciones laborales: complementos salariales, horarios y días libres cuando se activa el Nivel 1 (el fuego puede ser controlado con los medios del plan de emergencia de la comunidad autónoma, pero existe riesgo para personas ajenas a la extinción o se ven afectados bienes de naturaleza no forestal).
MURCIA:
La situación de los bomberos forestales en la Región de Murcia sigue siendo mala porque sigue sin cumplirse el III Acuerdo para Mejora de Empleo, que contempla una subida salarial de hasta el 30,82 por ciento, contratos de 12 meses para el 98 por ciento de la plantilla y más efectivos. CSIF denuncia que la aplicación de la mayoría de estas mejoras se ha pospuesto para el periodo 2028-2032.
LA RIOJA:
La mayor parte de los bomberos forestales son fijos, aunque también hay casos de fijos discontinuos (actualmente en negociación para que pasen a ser fijos), mientras que todos los agentes forestales están en plantilla.
CATALUÑA
Un total de 372 efectivos se han dado de baja con el fin de la campaña de verano, ya que solo se les contrata durante tres meses.
ARAGÓN
Los delegados de CSIF reivindican la revisión de las guardias, la duración de las jornadas de trabajo y una normativa adaptada a las necesidades actuales del operativo forestal.
REFORZAR PLANTILLAS Y DISPOSITIVOS TODO EL AÑO
CSIF pide a los partidos políticos que incluyan en sus programas electorales medidas que refuercen las plantillas de bomberos y agentes forestales y medioambientales, para que los dispositivos de prevención de incendios forestales se mantengan todo el año. Es necesario que el Gobierno y comunidades autónomas avancen hacia un compromiso real para fijar unas plantillas suficientes y atiendan sus legítimas reivindicaciones de mejoras laborales.
Este acuerdo debe asegurar recursos, planificación y protección constante y coordinada entre administraciones para evitar que todos los veranos se produzcan este tipo de situaciones, además de otras reivindicaciones en las que debemos avanzar: refuerzo de plantillas, reconocimiento de enfermedades profesionales, reglamento de prevención de riesgos laborales o adaptar los tiempos de las jornadas de trabajo a las labores de extinción.
En concreto, reclamamos:
- Un Pacto de Estado que mejore la coordinación y planificación entre y con las comunidades autónomas. Son necesarios recursos suficientes, plantillas mínimas de bomberos forestales durante todo el año, así como de medios materiales con criterios objetivos (superficie forestal, riesgo de incendios, etc)
- Refuerzo de plantilla de bomberos forestales. Es necesario reducir la temporalidad y estabilizar los puestos de trabajo para mejorar las condiciones laborales.
- Tareas de prevención los 12 meses del año. Hay que terminar con los despidos al concluir la campaña de verano, y realizar tareas preventivas como cortafuegos y caminos más amplios para evitar la propagación de incendios; y formación integral a la población para la protección de las viviendas ante incendios de interfaz (fuego que se propaga en zonas donde las edificaciones y las infraestructuras entran en contacto directo con la vegetación forestal o silvestre).
- Mejora de la formación y entrenamiento de todas las categorías implicadas en la prevención y extinción de incendios forestales. Hay que formar e instruir a todos los perfiles que trabajan en la prevención y extinción de los incendios forestales además de practicar simulacro de coordinación entre administraciones.
- Desarrollo de acciones de sensibilización y concienciación. Hay que hacer campañas de educación ambiental y sensibilizar a la población de los efectos de los incendios forestales y cómo prevenirlos.
- Renovación de los Equipos de Protección Individual (EPI). Es necesario mejorar los medios materiales y vehículos especializados adaptados a las características de cada territorio. En muchos casos el material está caducado u obsoleto.
- Desarrollo en todas las comunidades autónomas de las Leyes Básicas de Bomberos y de Agentes Forestales y Medioambientales. La falta de reconocimiento de categoría profesional de bombero forestal; de las condiciones de peligrosidad, toxicidad y penosidad; o diferencias retributivas entre territorios son algunas cuestiones pendientes.
- Regulación de las jornadas y tiempos de trabajo para garantizar la seguridad de los bomberos forestales. Las jornadas de trabajo en algunos casos pueden llegar hasta 16 horas consecutivas.