Plan para afrontar la crisis de personal sanitario

  • CSIF Europa

1 de octubre de 2026

La UE debería contratar a 1 millón de trabajadores para 2034

Hace unos días el Parlamento Europeo adoptó su tan esperado informe de iniciativa propia sobre un plan de la UE para afrontar la crisis de personal sanitario, con el fin de garantizar condiciones laborales y de empleo sostenibles en el sector sanitario europeo. CESI apoya sus recomendaciones.

A pesar de no tener carácter jurídicamente vinculante, el informe plantea recomendaciones claras y contundentes dirigidas a la Comisión Europea y a los gobiernos de los Estados miembros para:
  • Contratar hasta un millón de trabajadores sanitarios adicionales para 2034, con el fin de subsanar la escasez de personal en el sector para ese mismo año.
  • Abordar la escasez de personal sanitario mediante una mayor retención, lograda a través de mejores condiciones laborales. El informe aboga por salarios más justos, seguridad laboral, salarios mínimos adecuados, turnos predecibles, límites a los turnos nocturnos largos y consecutivos, descanso apropiado, vacaciones pagadas, apoyo a la salud mental y una mayor protección contra el empleo precario. Asimismo, exige la aplicación efectiva de la Directiva sobre el tiempo de trabajo.
  • Establecer estándares mínimos de dotación de personal para garantizar la seguridad. Según el informe, los Estados miembros deben establecer umbrales de dotación de personal basados ​​en la evidencia, controles de carga de trabajo, ratios médico-paciente y enfermero-paciente, y tiempos mínimos de consulta adecuados. El Parlamento también propone una herramienta estandarizada de la UE para medir la carga de trabajo del personal de enfermería.
  • Garantizar una mayor protección para los médicos residentes y en formación. Los residentes y los becarios de posgrado deben ser reconocidos legalmente como trabajadores y estudiantes, recibir una remuneración justa y protección social, y contar con descanso protegido, supervisión adecuada y apoyo para la salud mental. Los estudiantes no deben sustituir al personal contratado.
  • Incrementar la financiación pública y la protección frente a la austeridad. El informe aboga por un mayor gasto público en sanidad y sugiere examinar si la inversión en este sector podría protegerse de las medidas de austeridad, sujetas a control fiscal. Asimismo, solicita que se reserve financiación específica para la sanidad en el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE para el periodo 2028-2034 y critica la probable ausencia de una partida presupuestaria específica para la sanidad posterior a 2027 en el próximo presupuesto de la UE.
  • Evitar la desregulación y la privatización. El texto señala explícitamente que la atención sanitaria debe protegerse de la denominada agenda de desregulación «ómnibus» de la UE. Asimismo, advierte que la privatización puede restringir el acceso y debilitar el control público.
  • Es necesario emprender acciones contra las zonas con escasez de servicios médicos. Los fondos de cohesión y sociales de la UE deberían financiar viviendas, becas, incentivos fiscales, oportunidades laborales e infraestructuras para atraer trabajadores a zonas rurales, remotas, insulares, periféricas y despobladas.
  • Fomentar la movilidad ética en lugar de la dependencia de la contratación extranjera. El informe apoya un reconocimiento más sencillo de las cualificaciones y una libre circulación dentro de la UE, pero señala que la contratación internacional no debe perjudicar a los países que ya sufren escasez de personal. La contratación en el extranjero debe complementar —no sustituir— las políticas nacionales de educación y retención.
  • Ampliar las funciones de enfermería, farmacia y multidisciplinarias. El informe respalda la delegación de tareas cuidadosamente regulada, la práctica avanzada de enfermería y, potencialmente, mayores responsabilidades para los farmacéuticos. Estos cambios deben incluir capacitación, supervisión, rendición de cuentas clara y una remuneración acorde con las responsabilidades adicionales.
  • Garantizar la IA controlada por humanos y la atención sanitaria digital. La IA, la telemedicina y las herramientas digitales deben reducir el papeleo y complementar a los profesionales, no sustituir al personal, el criterio profesional ni la atención presencial. El informe aboga por el control humano de las decisiones clínicas, la identificación de la responsabilidad, la participación de los trabajadores y, potencialmente, la legislación de la UE sobre la gestión algorítmica en el trabajo.
  • Garantizar sólidas medidas de protección de los datos sanitarios. El informe respalda el Espacio Europeo de Datos Sanitarios y los sistemas interoperables, pero insiste en el consentimiento informado del paciente, la protección de datos, la transparencia y la ética profesional.
  • Promover la igualdad de género y la protección contra la violencia. Dado que las mujeres constituyen la mayor parte de la fuerza laboral, el informe destaca la importancia de la igualdad salarial y la aplicación de la Directiva sobre Transparencia Salarial, el acceso a servicios públicos de cuidado infantil y el desarrollo profesional, así como medidas más contundentes contra el acoso, la discriminación y la violencia en el lugar de trabajo.
  • Fomentar la atención primaria y comunitaria en la planificación sanitaria. Todas las personas deberían tener acceso a un médico de familia o de atención primaria y a la continuidad de la atención, idealmente a lo largo de toda la vida. La telemedicina no debería sustituir a los trabajadores comunitarios ni la relación médico-paciente.
  • Impulsar el seguimiento de la fuerza laboral a nivel de la UE. El informe solicita la creación de un observatorio europeo que elabore previsiones periódicas sobre la oferta, la demanda, la carga de trabajo, la movilidad, la escasez regional de mano de obra y las necesidades de cualificaciones.

CESI ha defendido con firmeza la necesidad de niveles de personal adecuados y condiciones laborales dignas en el sector sanitario durante las negociaciones del texto, e incluso mucho antes . Desde su postura de septiembre de 2025, CESI presentó 21 peticiones que abarcan personal, salarios y condiciones laborales, cualificaciones, movilidad, igualdad y gobernanza. En particular, solicitó directrices europeas sobre la proporción paciente/personal y un referente común de personal, margen fiscal para la dotación de personal sanitario, salarios atractivos y jornadas laborales razonables, medidas contra el riesgo psicosocial y la violencia, una mejor formación e inversión digital, movilidad ética, mayor igualdad de género, mejores datos sobre la fuerza laboral, una mejor prevención y un diálogo social más inclusivo en el sector.

El texto aprobado incluía una parte sustancial de esa agenda. Por ello, CESI acoge con satisfacción el informe como un paso importante para abordar la crisis de personal sanitario en Europa, ya que muchas de sus recomendaciones reflejan las prioridades de larga data de CESI. Sin embargo, cabe señalar que el Parlamento Europeo no llegó a solicitar una directiva vinculante de la UE para abordar ciertos desafíos del sector. Las normas voluntarias por sí solas no pueden garantizar condiciones de trabajo seguras ni una atención de calidad al paciente. Por consiguiente, CESI seguirá abogando por normas vinculantes de la UE que acompañen a las recomendaciones.

Paloma Repila, afiliada al sindicato español de enfermeras SATSE y presidenta de la Comisión de Expertos del CESI sobre Servicios Sanitarios, declaró: «La Comisión de Expertos del CESI sobre Servicios Sanitarios acoge con satisfacción la iniciativa final presentada, si bien destaca una deficiencia clave: se trata simplemente de una recomendación y carece de mecanismos de supervisión claros que garanticen que los Estados miembros apliquen sus disposiciones de forma eficaz e integral. Dada la importancia estratégica de la cuestión y la bien documentada crisis de personal, es improbable que se alcancen los resultados esperados a menos que se establezcan mecanismos para auditar la aplicación de estas recomendaciones. Por lo tanto, el CESI trabajará para conseguir dichas herramientas y seguirá abogando e influyendo en el ámbito de la UE, instando a sus miembros a que se esfuercen por convertir estas recomendaciones en realidad en sus respectivos países».

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