CSIF reitera su exigencia al Gobierno de la activación inmediata de la Ley de Seguridad Nacional en Ceuta bajo un mando único de perfil estrictamente técnico
20 de agosto de 2026
- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia la parálisis operativa y alerta de que el enfrentamiento político no puede sustituir a la gestión eficaz de los servicios públicos sobre el terreno.
- La organización sindical reclama un comité de dirección profesional, operativo e independiente para coordinar recursos, garantizar la seguridad de los empleados públicos y dar certidumbre a la ciudadanía.
- El sindicato remarca que el mayor activo de Ceuta es su modelo de convivencia pacífica, cuya preservación pasa por cortar de raíz el efecto llamada mediante la devolución de quienes han accedido irregularmente, garantizando así la soberanía y el futuro de la ciudad.
Ante la prolongación y el agravamiento de la crisis que atraviesa la Ciudad Autónoma de Ceuta, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las Administraciones Públicas, reitera de forma enérgica al Presidente del Gobierno la declaración inmediata de la Situación de Interés para la Seguridad Nacional, conforme a los artículos 23 y 24 de la Ley 36/2015, lamentablemente las circunstancias y los acontecimientos avalan la declaración de dicha situación como ya solicito CSIF desde el primer momento.
CSIF subraya que, tras semanas de una situación insostenible que desborda las capacidades ordinarias locales y autonómicas, resulta inaceptable que la gestión de una crisis de Estado quede encallada en disputas partidistas y fricciones competenciales. La ciudadanía de Ceuta y el conjunto de los empleados públicos que sostienen los servicios esenciales necesitan soluciones inmediatas, operativas y eficaces, no declaraciones políticas cruzadas.
Mando único técnico frente a la inacción política
La activación de la Ley de Seguridad Nacional permite articular un mando único y coordinar de manera integral todos los recursos humanos y materiales del Estado y las administraciones públicas. La situación de interés para la Seguridad Nacional se afrontará con los poderes y medios ordinarios de las distintas Administraciones Públicas y en ningún caso podrá implicar la suspensión de los derechos fundamentales y libertades públicas de los ciudadanos.
Sin embargo, desde CSIF insistimos en una condición imprescindible: la autoridad funcional y la dirección ejecutiva deben recaer en un perfil estrictamente técnico-profesional y no de designación política.
Un comité técnico independiente garantiza:
1. Agilidad operativa real: Decisiones basadas en protocolos de emergencia, logística y criterios sobre el terreno, eliminando la burocracia y las demoras derivadas del debate político.
2. Coordinación integral de servicios esenciales: Gestión unificada de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Fuerzas Armadas, personal sanitario, servicios de menores, protección civil, emergencias, salvamento marítimo y de todas las administraciones implicadas.
3. Seguridad y dimensionamiento de plantillas: Refuerzo inmediato de efectivos, respeto a los turnos y descansos, y garantía absoluta de las medidas de seguridad y salud laboral para los trabajadores que se encuentran al límite de su capacidad operativa.
Una cuestión de Estado que exige contundencia para garantizar la soberanía y el futuro de Ceuta.
La falta de una respuesta unificada y contundente por parte del Ejecutivo central debilita la capacidad de respuesta y desprotege a quienes están en primera línea. Desde CSIF subrayan que la contención de esta crisis requiere medidas estructurales claras y disuasorias. La organización sindical sostiene que la vía prioritaria para cortar de raíz el efecto llamada y restablecer la normalidad es la agilización efectiva y sistemática de los procedimientos de retorno y rechazo en frontera de quienes accedan irregularmente, aplicando con rigor los marcos y acuerdos legales vigentes.
De resultar insuficientes, instan a activar las reformas normativas necesarias y reforzar los convenios bilaterales de readmisión, con el respaldo directo de la Unión Europea frente a situaciones de instrumentalización de los flujos migratorios y presiones hibridas.
Enviar un mensaje nítido y firme en la frontera es la primera piedra indispensable para preservar la estabilidad socioeconómica, garantizar la seguridad ciudadana y blindar el futuro y la soberanía de Ceuta como parte inalienable del Estado. Ceuta no puede esperar más.
Cuando una situación desborda los cauces ordinarios, el Estado tiene la obligación de actuar con todas las herramientas a su alcance. Exigimos rigor, operatividad y despolitización inmediata de la gestión para devolver la normalidad a la ciudad y garantizar la integridad de los servicios públicos, concluye la organización sindical.