Situación límite en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios por falta de financiación y fuga de profesionales
3 de marzo de 2026
- CSIF convoca una protesta el 12 de marzo frente al Ministerio por la fuga de profesionales ante la falta de reconocimiento, el deterioro y el desprestigio de la Agencia ante la UE: entre 2024 y noviembre de 2025, la Agencia perdió al 10 por ciento de su plantilla
- La Agencia se ha visto obligada a cerrar y fusionar laboratorios por falta de personal y apoyo del Gobierno: Reclamamos al Gobierno y a la ministra de Hacienda que intervengan ante la inacción de la titular de Sanidad
- La dirección de la agencia solicita a Función Pública la adecuación de 200 puestos de trabajo para abordar la necesidad de personal cualificado
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas ha convocado una concentración, el próximo día 12 de marzo, al personal de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en protesta por la situación de deterioro de este organismo y la fuga de profesionales ante la falta de reconocimiento y apoyo por parte del Gobierno.
CSIF realizó la primera llamada de atención el pasado mes de noviembre, pero desde entonces, el Ministerio de Sanidad no ha adoptado ninguna medida, por lo que nos vemos obligados a retomar las movilizaciones.
La AEMPS es un órgano público adscrito al Ministerio de Sanidad, responsable de garantizar la calidad, seguridad, eficacia y correcta información de los productos que afectan a la salud, tanto en las personas, como animales, como desde el punto de vista medioambiental. Es la autoridad sanitaria de referencia sobre seguridad de medicamentos, productos sanitarios, cosméticos, entre otros y colabora directamente con la Agencia Europea.
Ente las recientes actuaciones de la agencia se encuentran la retirada del mercado de varios lotes de medicamentos utilizados en esclerosis múltiple, lotes de duloxetina, un antidepresivo de uso frecuente, tras detectarse impurezas, entre otras. Además, la agencia está publicando información sobre tensiones en la cadena de suministro de fármacos esenciales, actualizaciones técnicas para profesionales, o la investigación por administración de vacunas caducadas en el País Vasco.
Pues bien, desde CSIF denunciamos la fuga de talento y profesionales (todos ellos de gran cualificación técnica) ante la falta de recursos humanos y financieros y la falta de oportunidades para el desarrollo de una carrera profesional. Según datos oficiales, solo un 35 por ciento de los puestos A1 (de máxima formación) tienen un nivel salarial por encima del mínimo (24), cuando en el conjunto de la Administración General del Estado este porcentaje representa el 87 por ciento y en el propio Ministerio de Sanidad es del 73 por ciento. Es decir, las retribuciones medias suponen una disminución considerable respecto al resto de la administración.
Esta es la principal causa de la fuga de talento, que en el año pasado ha supuesto la salida del 10 por ciento de los cerca de 600 trabajadores con los que cuenta la AEMPS. Esta plantilla, por ciento, está estancada en los últimos años pese al aumento en el volumen y la complejidad del trabajo: han aumentado más del 10 por ciento los ensayos clínicos autorizados, la nueva carga regulatoria derivada de la pandemia, el aumento de autorizaciones y actuaciones para asegurar el suministro o la mayor carga administrativa y europea. Además, ha crecido la investigación clínica y hay mayor vigilancia y actuaciones.
Esta falta de personal ha provocando ya el cierre del laboratorio de Materias Primas y la unificación de los laboratorios de Tecnología Farmacéutica y de Análisis Químicos). Esto no ha sido por la falta de profesionalidad de los empleados públicos, sino por la falta en la oferta de puestos con niveles y retribuciones adecuadas. Los puestos ofertados no son atractivos y no pueden competir con los que se ofertan desde otros organismos. Esta situación ha provocado la fuga de personal y por tanto la falta de personal cualificado, que ha impedido mantener las acreditaciones emitidas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC).
La fuga de personal está poniendo en riesgo la capacidad de la institución para cumplir sus objetivos y mantener su credibilidad y prestigio internacional.
Además, es imprescindible el desarrollo de una carrera profesional que sea accesible para todos. Sin estabilidad ni reconocimiento es imposible retener el talento.
La propia dirección de la Agencia ha solicitado al Ministerio de Función Pública adecuar la relación de puestos de trabajo a las necesidades actuales de la agencia y está en espera de su aprobación por parte del departamento de Óscar López. En concreto, ha solicitado adecuar 200 puestos con niveles retributivos más acordes a la responsabilidad y al volumen de trabajo.
Mientras tanto, la plantilla –cobra unos 300 euros menos que otros empleados con el mismo nivel, incluso dentro del propio Ministerio de Sanidad-- se ve obligada a realizar jornadas maratonianas, con horas no reconocidas ni pagadas.
En conclusión, denunciamos la falta de interés por la Agencia tanto por parte de Función Pública, como del Ministerio de Sanidad. La fuga de talento está empujando a los empleados públicos a buscar otros lugares de trabajo en los que su cualificación sea reconocida.
Con esta situación se podría dar la circunstancia de que se pudiera mermar el servicio público de calidad, que ha sido seña de identidad y uno de los objetivos primordiales de la Agencia.