Posicionamiento de CSIF, ante la firma del Convenio Colectivo de Empresas de Seguridad Privada
29 de enero de 2026
Queda mucho camino por recorrer. La dignificación del Sector pasa por el reconocimiento
CSIF, como sindicato de gran implantación en el ámbito de seguridad Privada, actualmente el cuarto sindicato en representatividad. Exponemos nuestro posicionamiento respecto del acuerdo de Convenio Colectivo de Empresas de Seguridad Privada para el período 2027-2030.
Siempre desde el respeto y convicción de que la negociación colectiva es la herramienta esencial de regulación del sector y palanca de avance y mejora de las condiciones de las personas trabajadoras del sector. Y conscientes de la complejidad que supone participar en una mesa de negociación estatal, del equilibrio permanente entre posiciones diversas y de la dificultad real de alcanzar acuerdos en un contexto económico y social exigente.
A la vista de los acuerdos alcanzados, no acabamos de entender la necesidad de anticipar la negociación colectiva con un convenio en vigor. A salvo de una posible explicación más convincente en la futura exposición de motivos del Convenio, los razonamientos tanto de futuras licitaciones, como de búsqueda de seguridad jurídica, no son situaciones ni nuevas, ni desconocidas, con lo cual entendemos que la denuncia fue precipitada y no justificada.
Aún aceptando el esfuerzo en la subida de remuneraciones, la consideramos insuficiente. Resulta fundamental que las subidas salariales tengan en cuenta la evolución real del IPC y no se limiten a incrementos nominales. En este aspecto la clausula de salvaguarda de subida de IPC igual al 2% para enero del 2031, compensable y absorbible, a tenor de lo establecido en el artículo 9, nos parece más que exiguo y aunque bienintencionado, realmente inocuo.
Además, se silencia la recuperación de los recortes en las pagas extraordinarias desde 2014 se ha producido una merma aproximada del 20 % en las pagas extras debido a la supresión de los pluses de transporte y vestuario. Entendiendo el contexto en el que se adoptaron estas medidas, consideramos razonable plantear su recuperación, total o al menos de forma progresiva, lamentablemente el tema parece olvidado.
La reducción de jornada debe ser una exigencia sin condicionantes, “hay margen”. La tecnificación del sector, la profesionalización del mismo, la gestión de cuadrantes, permite una reducción, sin necesidad de negociaciones condicionales que además parten cediendo. Reducción a 35 horas semanales “ya”.
Es una reivindicación no sólo de la seguridad privada, sino del resto de sectores productivos tanto estatales como de nuestro entorno, la necesidad de conciliación de vida laboral y familiar con incidencia clara en la jornada. Las 35 horas abogarían a favor de ello y un día de asuntos propios “real” también, existe dejación en este último punto.
Los avances en desconexión digital, dónde somos sector pionero van por el buen camino, pero dejan muchos interrogantes en la “bolsa de coberturas” que habrá que esperar como se implementa en las distintas empresas. Esperemos que no sea preparar viaje, para quedarnos en el mismo sitio.
Avanzar hacia el reconocimiento como Agentes de la Autoridad y reforzar las medidas de protección supondría un paso importante en la dignificación del sector. Situación que debería aprovecharse para crear una auténtica carrera profesional dentro de la profesión de seguridad privada en conexión y colaboración con el resto de fuerzas de seguridad que es nuestro mundo común y no como burbujas completamente aisladas.
Desde CSIF entendemos que alcanzar acuerdos requiere tiempo, diálogo y voluntad por todas las partes. Nuestra intención con este escrito no es cuestionar el esfuerzo realizado, sino sumar, aportar y colaborar lealmente, desde una posición responsable y acorde a nuestra representatividad real en el sector