CSIF denuncia el caos organizativo en los juzgados de Ourense por una implantación “improvisada” del nuevo modelo judicial
- Prensa y Comunicación
7 de enero de 2026
-El sindicato alerta de traslados de expedientes sin aviso previo, documentación amontonada y falta de asignación de puestos de trabajo
-CSIF califica de esperpéntica la situación y critica la premura injustificada en la implantación del nuevo modelo, cuando la Ley 1/2025 aún no ha entrado en vigor
Ourense, 29 de diciembre.- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia el grave desorden organizativo vivido el pasado viernes 26 de diciembre en los juzgados de Ourense, como consecuencia de la implantación precipitada y sin coordinación del nuevo modelo de organización judicial, cuando la Ley 1/2025 aún no ha entrado en vigor.
Según explica CSIF, ese día se produjeron traslados masivos de procedimientos judiciales entre oficinas sin planificación previa, sin información individualizada al personal afectado y sin que estuvieran asignadas las mesas de trabajo correspondientes. Esta situación derivó en tensiones entre trabajadores, expedientes trasladados en cajas improvisadas o sin embalar, documentación amontonada sobre mesas e incluso procedimientos depositados en el suelo, con el consiguiente riesgo de extravío.
El sindicato califica de “esperpéntica” la imagen ofrecida en el edificio judicial, donde incluso se llegaron a utilizar carros de supermercado para mover expedientes entre plantas, reflejo —según CSIF— de una falta absoluta de previsión y de medios para un cambio organizativo de esta magnitud.
CSIF recuerda que ya advirtió de esta situación en reuniones previas con los Letrados de la Administración de Justicia, preguntando expresamente si los planos de distribución de oficinas incluían la asignación de mesas al personal. La respuesta recibida fue que “estarían”, algo que finalmente no se cumplió, ni entonces ni el pasado viernes.
Además, en la reunión mantenida con la Dirección Xeral el pasado 23 de diciembre, el propio director reconoció que no era necesario llevar el proceso con tanta premura, señalando que existía margen hasta el 31 de marzo para una implantación ordenada. Sin embargo, CSIF denuncia que en Ourense se está actuando como si existiera una urgencia injustificada, convirtiendo a la ciudad en un “proyecto piloto” condenado al fracaso por la improvisación.
El sindicato subraya que este despropósito no solo afecta a los cuerpos generales, sino también a letrados y jueces, generando un “totum revolutum” que compromete el normal funcionamiento de la Administración de Justicia y deteriora el clima laboral.
Desde CSIF se hace un llamamiento a la responsabilidad de la Administración para que no se repitan este tipo de actuaciones descoordinadas, y se apela al esfuerzo y profesionalidad del personal judicial para evitar que el nuevo modelo organizativo fracase antes incluso de su puesta en marcha efectiva.