CSIF EDUCACIÓN MADRID DENUNCIA LAS CONDICIONES EXTREMAS DE CALOR QUE SUFREN OPOSITORES Y TRIBUNALES DURANTE EL PROCESO SELECTIVO
24 de junio de 2026
CSIF Educación Madrid denuncia la grave situación que se está produciendo en numerosos centros educativos de la Comunidad de Madrid como consecuencia de las elevadas temperaturas y la ausencia de medidas eficaces de climatización.
Una circunstancia que está afectando tanto a los aspirantes que participan en las oposiciones docentes como a los miembros de los tribunales encargados de desarrollarlas.
Si ya resultó inadmisible que miles de opositores tuvieran que realizar sus exámenes en aulas que superaban ampliamente las temperaturas recomendadas, aún más preocupante es la situación que están soportando los tribunales durante las semanas posteriores. Los docentes que forman parte de estos órganos están dedicando jornadas de más de ocho horas diarias a la corrección de exámenes en espacios donde se alcanzan temperaturas superiores a los 30 grados, sin que la Administración haya adoptado medidas homogéneas y eficaces para garantizar unas condiciones de trabajo adecuadas.
Resulta especialmente grave que la Comunidad de Madrid no haya sido capaz de adaptar los puestos de trabajo de los propios miembros de los tribunales, que permanecerán durante semanas realizando una labor esencial para el sistema educativo madrileño. Esta situación evidencia la escasa importancia que la Administración concede a la salud, la seguridad y las condiciones laborales de sus trabajadores.
Ante esta realidad, CSIF Educación Madrid va a presentar una denuncia formal para que se investiguen las condiciones en las que se está desarrollando el proceso selectivo y se adopten de manera inmediata las medidas necesarias para proteger tanto a opositores como a los docentes que integran los tribunales.
CSIF recuerda que lleva años denunciando la falta de climatización en los centros educativos y reclamando inversiones reales que permitan garantizar unas condiciones dignas para enseñar, aprender y trabajar. Lo que hoy sufren los opositores y los tribunales no es un problema puntual: es la consecuencia directa de años de inacción.
La educación madrileña no puede seguir funcionando a golpe de abanico.