CSIF realiza una inspección para evaluar las condiciones de trabajo de TRAGSA tras el desmayo de una empleada
24 de junio de 2026
- El sindicato revisa sobre el terreno la exposición al calor, las pausas, la sombra, la hidratación y la adaptación real del servicio a las altas temperaturas
- Las inspecciones han sido realizadas en la Playa de la Ribera, playa del Chorrillo y en la bajada al Desnarigado.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) sindicato más representativo de las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha realizado una visita e inspección sobre el terreno en la zona de trabajo de TRAGSA, después del desmayo sufrido por una trabajadora mientras desempeñaba su labor bajo exposición prolongada al sol. El objetivo de esta actuación ha sido comprobar de primera mano las condiciones reales en las que se desarrolla el servicio, evaluar el grado de exposición al calor y verificar si las medidas de prevención implantadas se corresponden con el riesgo existente.
Durante esta visita, CSIF ha examinado distintos aspectos vinculados a la organización del trabajo y a la protección de la plantilla frente al estrés térmico, entre ellos los tiempos de exposición, las pausas, la disponibilidad de zonas de sombra, el acceso al agua y la adaptación efectiva de las tareas a las condiciones meteorológicas. Para el sindicato, no basta con invocar protocolos de manera formal si luego, en la práctica, los trabajadores continúan prestando servicio en circunstancias que pueden poner en peligro su salud.
CSIF considera que el desmayo de la trabajadora no puede entenderse como un hecho aislado, sino como una señal de alarma que obliga a revisar en profundidad la forma en que se está gestionando la prevención en este servicio. La normativa y las recomendaciones técnicas en materia de calor en el trabajo insisten en la necesidad de evaluar el riesgo, planificar la jornada evitando las horas más duras, reorganizar tareas, reducir tiempos de exposición y adaptar o incluso paralizar la actividad cuando no pueda garantizarse la seguridad de los trabajadores.
El sindicato recuerda además que, ante fenómenos meteorológicos adversos, la legislación obliga a adoptar medidas adecuadas para proteger a las personas trabajadoras y, en determinados supuestos, a modificar la jornada o las condiciones de trabajo. En consecuencia, CSIF entiende que la evaluación preventiva no puede ser genérica ni teórica, sino ligada a la realidad concreta del puesto, del lugar de trabajo y de la intensidad de la exposición solar a la que se enfrenta la plantilla cada día.
CSIF reitera finalmente su apoyo a la trabajadora afectada y mantiene su compromiso de seguir vigilando las condiciones en las que se desarrolla este servicio. Para el sindicato, la salud de la plantilla debe situarse por encima de cualquier otra consideración organizativa, especialmente cuando se trabaja a la intemperie en pleno episodio de calor.

