CSIF exige al Ayuntamiento de Barcelona más refuerzos antidisturbios ante la manifestación del 11 de noviembre

  • Prensa y Comunicación

22 de octubre de 2026

 

El sindicato considera insuficientes los 10 efectivos adicionales previstos para la UREP y reclama un dispositivo extraordinario que proteja a la Guardia Urbana, a la ciudadanía y a los manifestantes pacíficos.

Barcelona, 22 de octubre de 2026.– La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) exige al Ayuntamiento de Barcelona un refuerzo extraordinario de seguridad ante la manifestación convocada para el próximo 11 de noviembre, ante el riesgo de que se produzcan altercados y situaciones de especial tensión. El sindicato reclama un mínimo de 6 a 7 furgonetas antidisturbios adicionales de la UREP, con sus dotaciones completas, además de más efectivos para las comisarías de distrito que puedan quedar expuestas durante el operativo.

CSIF ha trasladado esta petición al regidor de Seguridad y Prevención del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, mediante un escrito en el que invoca la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y reclama que la protección de los agentes sea una prioridad en la planificación del dispositivo.

El sindicato reconoce que el Ayuntamiento ha previsto incorporar 10 efectivos de refuerzo a la UREP, pero considera que esta medida es insuficiente para afrontar una jornada que puede exigir una capacidad de respuesta superior a la habitual. Por ello, reclama recursos adicionales que permitan cubrir posibles brechas en el despliegue policial y prestar apoyo efectivo a las unidades que intervengan en los puntos de mayor riesgo.

«Diez efectivos de refuerzo no son suficientes para afrontar una jornada de estas características. Barcelona debe anticiparse al riesgo y garantizar que la Guardia Urbana disponga de los medios humanos y operativos necesarios para intervenir con seguridad», advierte CSIF.

El sindicato fundamenta su preocupación en los incidentes registrados en otras ciudades españolas y también europeas, como París, Roma o Milán, y en los episodios de graves alteraciones del orden público que Barcelona ha vivido en el pasado. A juicio de CSIF, estos precedentes obligan a planificar con antelación y a evitar que la falta de previsión pueda comprometer la integridad física de los agentes y la seguridad de la población.

Además del refuerzo de la UREP, CSIF exige incrementar los recursos humanos en las comisarías de distrito, cuyos efectivos pueden quedar especialmente expuestos durante la manifestación. El objetivo es evitar que las unidades territoriales tengan que afrontar posibles incidentes sin el respaldo suficiente mientras se desarrolla el operativo principal.

La petición sindical persigue prevenir lesiones entre los policías, proteger los comercios y la propiedad pública y privada frente a posibles actos vandálicos, y garantizar la seguridad de la ciudadanía y de quienes quieran ejercer pacíficamente su derecho a manifestarse.

«No podemos esperar a que haya agentes heridos, comercios destrozados o daños en la vía pública para preguntarnos qué ha fallado. La prevención debe hacerse antes, no cuando las consecuencias ya sean irreparables», subraya la organización sindical.

CSIF reclama al Ayuntamiento que adopte las medidas preventivas necesarias, informe debidamente a la representación de los trabajadores y mantenga abierta la interlocución sindical para abordar las necesidades del dispositivo antes del 11 de noviembre.

La seguridad de la Guardia Urbana no puede depender de la improvisación: CSIF exige medios suficientes, prevención real y responsabilidad al Ayuntamiento para proteger tanto a los agentes como a toda la ciudadanía.

 

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