CSIF denuncia una brutal agresión a un funcionario en el Centro Penitenciario de Mas d'Enric

  • Prensa y Comunicación

24 de julio de 2026

 

El sindicato reclama una investigación para depurar responsabilidades y exige medidas urgentes para garantizar la seguridad de los profesionales penitenciarios

El ataque reabre el debate sobre la gestión de internos con patologías psiquiátricas y la falta de personal en las prisiones catalanas ya que el interno acumulaba varios episodios violentos y llevaba días sin medicación antes de agredir al funcionario

 

Tarragona, 24 de julio de 2026. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia la brutal agresión sufrida por un funcionario de vigilancia del Centro Penitenciario Mas d'Enric y exige la apertura inmediata de una investigación para esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades por una situación que, a juicio del sindicato, era perfectamente evitable.

El funcionario fue agredido durante su jornada laboral por un interno con antecedentes psiquiátricos que, según la información recabada por CSIF, había interrumpido el tratamiento farmacológico que seguía desde hacía tiempo. De acuerdo con los datos de los que dispone el sindicato, la retirada de la medicación se habría producido el pasado lunes, de forma acordada con el especialista que seguía al interno. Desde ese momento y hasta el día de la agresión, el recluso habría protagonizado una sucesión de episodios violentos que, para CSIF, constituían claros indicadores de un deterioro de su estado y de un incremento del riesgo para trabajadores e internos.

Los hechos no fueron un episodio aislado. Durante los días previos, el interno protagonizó varios incidentes de extrema gravedad en el módulo 6. En uno de ellos se enfrentó violentamente a varios internos y fue la intervención de los funcionarios de vigilancia la que evitó que la situación derivara en consecuencias mucho más graves. Posteriormente volvió a protagonizar un nuevo episodio agresivo contra otro interno en el comedor del mismo módulo.

Tras este segundo incidente fue trasladado a la unidad psiquiátrica del propio centro penitenciario. Sin embargo, según denuncia CSIF, el interno continuaba sin recibir el tratamiento farmacológico que tenía pautado y sin que se adoptaran medidas suficientes para neutralizar el riesgo que representaba.

La agresión se produjo durante la mañana del jueves, cuando el interno atacó por sorpresa al funcionario que se encontraba prestando servicio. El trabajador recibió dos fuertes puñetazos en el rostro y solo la rápida intervención de un profesional sanitario y de otros trabajadores permitió inmovilizar al agresor y evitar que la agresión continuara.

No fue hasta después de este grave ataque cuando el interno fue trasladado a la Unidad Hospitalaria Psiquiátrica Penitenciaria de Brians para su estabilización clínica.

Para CSIF, la concatenación de los hechos resulta especialmente preocupante. Según la información de la que dispone el sindicato, entre el lunes —fecha en la que se habría retirado la medicación— y el jueves, día de la agresión, el interno protagonizó diversos episodios violentos sin que se activaran medidas preventivas suficientes para evitar un desenlace como el ocurrido. La organización reclama que la investigación determine si existían elementos suficientes para haber actuado antes y evitar que un trabajador resultara agredido.

El sindicato considera imprescindible esclarecer si la retirada del tratamiento farmacológico fue acompañada de las medidas de seguimiento, vigilancia y prevención necesarias, así como determinar si la evolución del interno y los incidentes registrados en los días posteriores fueron correctamente evaluados y comunicados a los profesionales que debían intervenir con él.

"No puede ser que en las prisiones catalanas haya que esperar a que un funcionario sea brutalmente agredido para activar los mecanismos de protección frente a un interno cuyo riesgo era conocido."

CSIF denuncia igualmente la insuficiente dotación de personal que continúa padeciendo el Centro Penitenciario Mas d'Enric. En el momento de la agresión, el funcionario prestaba servicio sin el refuerzo necesario, una realidad que el sindicato lleva tiempo denunciando y que incrementa de forma inaceptable la vulnerabilidad de los trabajadores.

Por ello, el sindicato reclama con carácter urgente:

  • La apertura de una información reservada para depurar responsabilidades sobre la gestión de este caso.
  • La implantación efectiva del trabajo en binomios en todas las áreas del centro.
  • El incremento inmediato de la plantilla para adecuarla a la carga real de trabajo y al perfil de la población penitenciaria.
  • La revisión de los protocolos de actuación con internos con patologías psiquiátricas y de los procedimientos de seguimiento cuando se modifique o retire un tratamiento farmacológico.
  • La mejora de los canales de comunicación interna para que toda la información relevante sobre internos potencialmente peligrosos llegue a los profesionales que deben intervenir con ellos.

CSIF rechaza que esta agresión pueda justificarse únicamente por la enfermedad mental del interno y recuerda que la obligación de la Administración es prevenir situaciones de riesgo cuando existen antecedentes suficientes para ello.

El sindicato también muestra todo su apoyo al funcionario agredido y confía en que haya recibido toda la asistencia sanitaria, psicológica y jurídica necesaria, además de que los hechos hayan sido puestos inmediatamente en conocimiento de la autoridad judicial.

"La seguridad de los trabajadores penitenciarios no puede depender de la suerte. Cada agresión que podía haberse evitado representa un fracaso del sistema y una responsabilidad que debe asumirse. Proteger a quienes garantizan la seguridad dentro de las prisiones debe ser una prioridad absoluta."

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