CSIF denuncia graves fallos de seguridad y un modelo penitenciario que pone en riesgo a la ciudadanía y a los profesionales

  • Prensa y Comunicación

30 de marzo de 2026

 

Un intento de fuga en Brians 2 y el caso del agresor de Montjuïc evidencian deficiencias estructurales, falta de medios y una política penitenciaria excesivamente permisiva

 

Barcelona, 30 de marzo de 2026.– La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) alerta de la grave situación que atraviesa el sistema penitenciario en Cataluña tras los últimos acontecimientos ocurridos en el Centro Penitenciario Brians 2 y a raíz del caso del interno vinculado a la agresión sexual en la zona de Montjuïc.

En la noche del 29 de marzo, dos internos Departamento Especial de Régimen Cerrado (DERT) de Brians 2 lograron salir de su celda tras manipular el plafón y acceder a la planta técnica, portando objetos contundentes como palos manipulados y una barra de hierro. Aunque no existía una posibilidad real de fuga, el incidente evidenció graves fallos en los sistemas de seguridad, ya que las alarmas no se activaron debido a deficiencias que, según CSIF, “llevan tiempo sin resolverse”.

La rápida intervención y profesionalidad del personal penitenciario permitió controlar la situación sin consecuencias mayores. Sin embargo, el sindicato denuncia que este episodio vuelve a poner de manifiesto la falta de medios materiales, el mal estado de los sistemas de seguridad y la insuficiente dotación de personal en módulos de especial régimen.

Paralelamente, CSIF señala que el reciente caso del interno de Quatre Camins, principal sospechoso de una agresión sexual cometida en febrero en Montjuïc mientras disfrutaba de permisos penitenciarios, no es un hecho aislado, sino el reflejo de un modelo penitenciario “excesivamente permisivo y alejado del criterio técnico profesional”.

Según el sindicato, la actual política penitenciaria ha derivado en un incremento de permisos, progresiones de grado y beneficios que, en algunos casos, no se corresponden con la peligrosidad o reincidencia de los internos. Esta situación, advierten, genera inseguridad y pone en riesgo tanto a la ciudadanía como a los propios trabajadores.

CSIF denuncia además presiones hacia los profesionales penitenciarios para flexibilizar criterios técnicos, así como una pérdida progresiva de autoridad dentro del sistema. A ello se suma la falta de ejecución de expulsiones de internos extranjeros en los casos previstos por la ley, lo que, según el sindicato, agrava la problemática.

Ante este escenario, CSIF exige:

  • El refuerzo inmediato de las medidas de seguridad estructural en los centros penitenciarios.
  • La reparación y correcto funcionamiento de los sistemas de alarma.
  • Un incremento urgente de las plantillas, especialmente en módulos de régimen especial.
  • El respeto al criterio técnico de los profesionales penitenciarios.
  • La aplicación efectiva de la normativa vigente en materia de expulsión de internos extranjeros en los casos contemplados.

El sindicato reclama a la Administración que abandone políticas “basadas en criterios ideológicos” y priorice la seguridad, tanto de los trabajadores como del conjunto de la ciudadanía.

“Los profesionales penitenciarios están garantizando la seguridad en condiciones cada vez más precarias. Es imprescindible dotarles de los recursos y el respaldo necesarios”, concluye CSIF.

 

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