CSIF denuncia una nueva agresión sexual en el CP de Jóvenes

  • Prensa y Comunicación

19 de enero de 2026

 

CSIF denuncia la inacción de la Secretaría, la Dirección General y las direcciones de los centros ante el aumento de agresiones a trabajadores penitenciarios

Barcelona, 19 enero de 2026.- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia la grave falta de actuación de la Secretaría de Medidas Penales, la Dirección General y las direcciones de los centros penitenciarios ante el incremento vertiginoso de agresiones a trabajadores, especialmente en el ámbito de la integridad física y sexual.

Los hechos más recientes ocurrieron el pasado viernes en el Centro Penitenciario de Jóvenes, cuando un interno, durante una consulta de enfermería, se abalanzó sobre una funcionaria y la tocó en sus partes íntimas. Una semana antes, el mismo interno ya había intentado agredir sexualmente a otra trabajadora de vigilancia, con roces e intentos de tocamiento. Este preso estaba incluido en un protocolo por agresión sexual, por lo que los responsables conocían el riesgo existente. Aun así, no se adoptaron las medidas necesarias para evitar una nueva agresión.

Desde CSIF recuerdan que “los máximos responsables de la gestión penitenciaria en Cataluña —la secretaria de Medidas Penales, el director general y las direcciones de los centros— conocen perfectamente el funcionamiento de las prisiones. Saben qué está fallando y por qué las agresiones a trabajadores se han disparado. Las leyes y reglamentos no han cambiado de forma sustancial: la Ley Orgánica General Penitenciaria y el Reglamento Penitenciario llevan décadas vigentes, y el Reglamento catalán cumple ya veinte años. Por tanto, no se trata de un problema normativo, sino de una cuestión de gestión y de voluntad de aplicar las herramientas legales existentes”.

En el caso del centro de Jóvenes, se produjo una agresión sexual en un despacho donde estaban presentes el interno, personal sanitario y una trabajadora de tratamiento. Tras el intento de agresión de la semana anterior, ya existían motivos más que suficientes para aplicar las medidas que contempla la normativa, incluido el primer grado. No hacerlo ha supuesto permitir una segunda agresión. CSIF se pregunta qué más tiene que ocurrir para que se actúe con firmeza y responsabilidad.

“La Administración ha llenado el sistema de protocolos y procedimientos de supervisión de internos (PSI), que en muchos casos solo maneja el área de interior y sobre los que no reciben formación adecuada otros colectivos como maestros, sanitarios o personal de tratamiento. Además, muchos de estos protocolos están redactados de forma confusa y son difícilmente aplicables en la práctica. Se exige, por ejemplo, actuar en binomio “si se puede”, cuando la realidad es que no hay plantilla suficiente ni en Jóvenes ni en la mayoría de centros”.

“Estos PSI se utilizan después para culpabilizar a los trabajadores cuando ocurre una agresión, en un contexto en el que una parte importante de la plantilla es interina, recién incorporada, con cambios constantes de módulo y obligada a conocer numerosos procedimientos distintos, muchos de ellos similares entre sí. Para CSIF, estos protocolos se han convertido en una coartada para justificar la inacción de las direcciones”.

Según el sindicato, “los trabajadores no están siendo protegidos ni en su integridad física ni en su libertad e integridad sexual. Este caso nunca debió producirse. Tras el primer intento de agresión sexual, la dirección del centro de Jóvenes debió proponer el primer grado y se habría evitado la segunda agresión. Lo ocurrido es imperdonable y no tiene justificación”.

CSIF recuerda que el asesinato de Nuria quedó sin responsabilidades políticas ni administrativas por una negligencia gravísima. No puede volver a suceder algo similar. No se puede seguir actuando con impunidad, escudándose en protocolos inservibles que no garantizan la seguridad real de los trabajadores.

“Desde CSIF queremos trasladar todo nuestro apoyo y una pronta recuperación a la compañera agredida, así como nuestra solidaridad ante una situación tan grave y dolorosa. Exigimos responsabilidades y medidas inmediatas para garantizar la seguridad de todos los trabajadores penitenciarios”.

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